2ª de San Isidro en Madrid. Otro faenón de Perera y su sexta Puerta Grande en Las Ventas

En plena racha triunfal tras su monumental faena en La Maestranza de Sevilla, ayer la reeditó en Madrid frente a un gran toro de Fuente Ymbro. Por su aptitud y por su actitud este cuajadísimo Perera a quien las muy graves cornadas que ha sufrido no le han hecho la menor de las mellas y hay que tener esto muy en cuenta para distanciarlo de sus ayer medrosos e incapaces colegas, hasta podríamos decir que el baño que el gran torero extremeño pegó a Finito de Córdoba y a Diego Urdiales, fue oceánico. Este último, como casi todos los “favoritos” de la afición más recalcitrante que se tiene por “sabia”, nos dio ayer un recital de incompetencia después de ser obligado a saludar tras deshacerse el paseo de cuadrillas.

Por el contrario, dio gusto ver citar a Perera desde largas distancias en su fabuloso toreo por redondos, aguantando, mandando y templando maravillosamente en cada muletazo en sucesivas rondas ligadas a aristocráticos y contundentes pases de pecho. La abismal diferencia entre Perera y sus contrincante fue apabullante.

Ya hemos dicho tantas veces sobre Urdiales que solamente se asienta y se confía cuando le tocan toros extraordinariamente nobles como le ocurrió el año pasado en Bilbao y en la feria otoñal de Madrid, mientras cuando pintan bastos se aturde tanto que hasta da pena verle. Uno ya está más que harto de escuchar toda clase elogiosos ditirambos a este gran torerito de Arnedo quien, por cierto, no cesa últimamente de hacer declaraciones filosóficas y psicodélicas sobre sus estados de gracia que cantan sus admiradores. Sobre todo algunos de mis ilustres colegas que tanto y tan frecuentemente ponen tantas pegas a los verdaderos maestros del toreo.

Lamento decir sobre el Finito de ayer que no fue ni de lejos quien no hace mucho nos entusiasmó como si no hubieran pasado los años con  la mejor versión del toreo. De ese toreo tan clásico, tan elegante y tan distinguido que si se hubiera mantenido con regularidad a lo largo de su ya muy larga vida profesional, afirmo que ocuparía lugar en el Olimpo de los más grandes que hayamos visto en nuestra vida.

El de Córdoba ayer en Las Ventas solamente dejó muy escasos apuntes y bocetos sobre su ideal concepto porque, otro que tal baila, para verle en su plenitud artística, encajado y sedoso en su quehacer, también necesita de enemigos nada enemigos.

Y como la imponentísima y armadísima corrida que nos trajo Ricardo Gallardo a Madrid no fue lo que se dice fácil en su mayor parte, los artistas se diluyeron cual azucarillo en un café con leche. Los que tanto se meten con lo del “pico” de la muleta y tanto hablan de cruzarse o no cruzarse en los cites, callaron ayer como muertos cuando Urdiales citaba con el “pico” y sin cruzarse al pitón contrario una sola vez. Anda que, si lo hubiera hecho así otros que yo me sé, le habrían armado la de San Quintín…  Y ello sin contar la abundante cantidad de enganchones ensuciaron las labores de Urdiales que fueron absolutamente silenciados como si no se hubieran producido.

Urdiales que dio un tremendo disgusto a sus panegiristas que llevan años – va para 20, creo – cantando las maravillas que apenas produce el riojano. Porque Finito sí que tuvo temporadas gloriosas sin necesidad de que le cantaran tanto sus victorias.

En estricta justicia cabe decir que tanto Finito como Urdiales, pese a no lograr faenas propiamente dichas, las salpicaron con buenos aunque escasos muletazos de la mejor cosecha de ambos.

Pero volviendo por donde empezamos, Miguel Ángel Perera que jamás contó con tantos ditirambos ni con tantos masajes intelectuales de nadie, ayer fue quien lleva tanto tiempo siendo: un pedazo de torero como la copa de un pino. Perera en el toreo actual representa la intensidad elevada a la máxima potencia porque es de los que, cuando apuntan, disparan apabullando a quienes compiten con él y convenciendo a cuantos le disfrutamos.

Solo que ayer, como fue en Madrid, Miguel Ángel Perera tuvo que soportar a los “sietemesinos” que fueron a incondicional  favor del menudito Urdiales y, como se llevaron un tremendo fiasco, intentaron por activa y por pasiva cargarse a Perera, protestando la concesión de una segunda oreja. Protestas ineficaces porque la inmensa mayoría de los que llenamos la plaza eclipsamos totalmente el obtuso griterío de esos que siempre llevan sus “faenas” hechas desde sus casas. !Qué gentuza! Y ¡qué malos aficionados son !…

Capítulo aparte merecen los dos banderilleros de Perera, Curro Javier y Javier Ambel quienes sentaron cátedra tanto en la brega como en banderillas.

Asistieron al festejo desde el tendido preferente sobre los toriles, S.M. El Rey Emérito Don Juan Carlos I,  S.A. La Infanta Elena y su hija Victoria Federica. Perera brindó su gran faena al Rey y Urdiales la del quinto toro, siendo jaleados y ovacionados.  En varias ocasiones no pocos dieron vivas a España y al Rey coreados por los espectadores. Al respecto, decir que los que abarrotaron tendidos, gradas y andanadas, conforman un verdadero y natural Parlamento Español, ayer unánimes en su respeto y admiración a la Familia Real. Y, mientras tanto, la Alcaldesa Carmena y su actualmente cercano, el aniñado comunista y bolivariano, ofreciendo en su programa electoral  la supresión en la lidia de la suerte de matar. O sea, convertirla a la portuguesa. Tal imbecilidad, no será tolerada por el público por mucho que se empeñen en lograrlo. Lo que habría que hacer echar de España a semejante gentuza.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Miércoles 15 de mayo de 2019. Tarde de calor soportable con lleno absoluto.

Seis toros de Fuente Ymbro, magníficamente presentados y muy armados. Dieron juego desigual. El primero fue más grato por el lado derecho que por el izquierdo por donde blandeó. El segundo manseó en varas tras derribar en el primer encuentro con el caballo, esperó y escarbó en banderillas y llegó manejable sin clase a la muleta. El tercero, una hermosura de pelo castaño, fue noble de principio a fin y también gracias a la extraordinaria lidia que recibió tanto por parte del matador como de los miembros de su excepcional cuadrilla. El cuarto fue aliviado en varas y mejor por el lado derecho que por el izquierdo. El quinto empeoró muy rápidamente aunque resultó más potable por el lado derecho que por el izquierdo. Y el sexto, resultó manejable aunque si apenas fuerza lo que importunó sus buenos principios. 

Finito de Córdoba (berenjena y oro): Pinchazo hondo y bajonazo, pitos. Pinchazo y media tendida, pitos.

Diego Urdiales (azul noche y oro): Pinchazo, estocada caída y cuatro descabellos, aviso y silencio. Pinchazo y estocada corta, silencio.

Miguel Ángel Perera (verde hoja y oro): estoconazo trasero, dos orejas, protestada la segunda por los del tendido 7. Pinchazo y media estocada, palmas. 

   

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

6 Resultados

  1. Aficionao dice:

    O sea que reconoce que Urdiales no tuvo un buen lote a pesar de lo cual logró algunos buenos muletazos. Luego objetivamente no estuvo mal. Entonces ¿porque lo pone verde? Con lo buen escritor que es y con las experiencias que ha vivido en el torero y qué tanto gustan a sus seguidores cuando las comparte ¿porque pierde el tiempo en crearse enemigos sistemáticamente? Piense en lo que le digo, lo hago desde la mejor de las intenciones

  2. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Muchas gracias, hombre. Pero piense usted en qué hubiera sucedido en Las Ventas si la faena de Perera la hubiera hecho Urdiales. Bueno, se habría hundido la plaza con los del 7 a la cabeza…. y ni estos ni nadie hubiera dicho ni pío en su contra…. O no?

  3. Aficionao dice:

    No creo que Perera pueda tener queja de como “escapó″ ayer. Para mí fue una gran faena, aunque por el izquierdo bajase el nivel, pero es que el toreo con la derecha tuvo un mando y una ligazón que está al alcance de pocos, porque además con ese toro y el aire y siendo Madrid hay que tener mucho valor. La pega es que, al igual que ocurre con el Juli, abusa del espadazo trasero

  4. Califa dice:

    Urdiales pinturero pero medroso. Si le toca el tercero no vemos nada de ese gran toro. Perera importante en su mejor versión. Finito dio los muletazos de más clase de la tarde con un toro imposible. Pero como ni es Ponce ni de los consentido de esta web, no se tienen en cuenta

  5. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Le remito a mi crónica sobre la actuación de Finito en Fallas

  6. Lisiado dice:

    Con los tiempos difíciles que vive la Fiesta ¿no es hora de dejar de sembrar cizaña? Dejemos de querer enfrentar a unos toreros contra otros, estamos todos en el mismo barco. Los aficionados debemos defender a todo el que se pone delante de un toro, Perera, Urdiales, el que sea, figura o no. No creo que muchos paguen una entrada para querer que triunfe uno y que fracase otro. Para eso me quedo en mi casa. El taurino y el crítico que viven de ésto posiblemente no lo entiendan porque no se ponga en lugar del consumidor, que va a la plaza a disfrutar de su afición y no a meterse en guerras y polémicas

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