7ª de San Isidro en Madrid. Pese a la oreja que cortó Rafael Gonzalez, una novillada por encima de la terna

En el toreo y lo que voy a decir es lo que siempre he pensado, no valen las medias tintas. O se vale hasta el fondo de lo que tantas veces parece imposible o no se vale. Actualmente, abundan muy bien educados jóvenes que quieren ser toreros a quienes hasta da gusto escuchar cómo hablan. Muchachos sin duda cultos, algunos hasta con estudios universitarios que, por unas razones o por otras, salen a torear en las plazas de tientas, no digamos si son de sus propias familias, y hasta muestran una destreza que, sin duda, les levanta la moral y les empuja a participar formalmente vestidos de luces en festejos menores en los que hasta suelen triunfar por lo que les dan suficientes ánimos para intentar tomarse el asunto completamente en serio con lo que ello conlleva situaciones gravemente trascendentales. Y ya no hay bromas porque los novillos que se corren actualmente en las plazas de primera categoría tienen la edad que, hace años, tenían muchos toros.

Pero basta de peroratas. Los novillos del Conde de Mayalde, que se lidiaron ayer en Las Ventas fueron bastante más cómodos que los que suelen verse aquí últimamente. Y así debería ser siempre. Porque hay novilladas que parecen corridas de toros y, mucho me alegra decir, que ayer no lo parecieron. Pero es que, además, los utreros fueron buenos en mayor o en menor grado. Vamos, que estos mismos novillos los torean quienes verdaderamente valen, y el triunfo no solo está asegurado, sino que hasta pueden pensar muy en serio en tomar la alternativa y pasar a palabras mayores.

Ayer no vi a ninguno de los alternantes con cualidades suficientes para ser gente importante en el escalafón superior. Y siendo así, mucho siento tener que decir que mejor sería seguir estudiando y limitarse a torear en las plazas de tientas.

Rafael González inició de rodillas su faena al cuarto

En fin, que ya podrán imaginar lo que aconteció. Únicamente el espada más veterano – no mucho, por cierto -, llamado Rafael González cortó una oreja del cuarto novillo, como también debería haber cortado otra del primero porque ambos oponentes constituyeron el mejor lote o al menos eso me pareció. Rafel fue quien más le echó valor tanto en sus recibos con el capote como en sus faenas.

En cualquier caso, cuando no se es verdadera y formalmente ducho en estos tan difíciles menesteres, los novillos parecen mucho más difíciles de lo que serían en en mejores manos. Y he ahí el meollo de la cuestión.

El segundo espada, Llamado simplemente Marcos, además y por si le faltara algo familiarmente hablando, es hijo de un empresario taurino y nieto en una gran casa ganadera, lo que sin ningún lugar a dudas, goza de todas las oportunidades de poder desarrollar esta dificilísima profesión a muy completo placer. Le vi demasiado encimista con el segundo novillo, por lo que en su faena se amontonó excesivamente pese a la nobleza que tuvo el animal y bastante más decidido con el más bravo cuarto en una abundante labor que nunca llegó a mayores. Muchísimos lances y pases de muy desigual factura. No estuvo Marcos lo que se dice a gusto, no.

El que pareció ser el más valiente y más artista de los tres, Fernando Plaza, también me pareció ser el más elegante en su desigualmente templada y muy larga actuación con el más noble por el lado derecho de su lote. Como también le vimos con el capote bastante acertado y muy variado con el sexto antes de otra prolija labor muletera en la que hubo de todo, destapándose al final del trasteo con no pocos y muy buenos naturales que recordaron a los que daba – ¿seguirá dando?- Alejandro Talavante. Por el lado izquierdo, este novillo también fue excelente.

Como casi todas las tardes y no solo en Madrid, echamos de menos el que parece olvidado toreo a la verónica y nos hartamos una vez más y van de la “inas” en sus variantes. Muletazos que carecen de importancia aunque sean arriesgados en no pocas ocasiones. Y esto que valga para casi todas las tardes en la actualidad.

Nos fuimos de la plaza bastante decepcionados a la espera de lo mucho más que nos aguarda en esta interminable feria que no ha hecho más que empezar aunque ya tiene dos claros triunfadores, Miguel Ángel Perera con una salida a hombros, y aún sin redondear una genial labor con la espada a cargo de la última gran revelación que está siendo el gran acontecimiento taurino de la presente temporada, la del excelentísimo señor don Pablo Aguado que hasta tiene una carrera brillantemente terminada.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Lunes 20 de mayo de 2019. Sexta de feria. Tarde tibiamente soleada con media entrada muy repartida. 

Seis novillos de El Conde de Mayalde. Bien presentados y como deber ser, sin pasarse, y de juego desigual en distintos grados de nobleza y durabilidad. El que abrió plaza sacó genio en el caballo, pero se comportó con mucha movilidad, yendo noble, repetidor y con recorrido en la muleta, sobre todo por el lado derecho. También noble aunque pronto a menos en brío el segundo. Corto de viajes en su salida, bravucón en varas por empujar defendiéndose, blando en palos, y sin clase en la muleta el tercero. Cumplió en varas sin más el cuarto, que se movió con prontitud y franquía en la muleta completando el mejor lote del festejo. Pronto y codicioso en su salida en quinto aunque luego suelto, bravo en varas, y blando en la faena de muleta. Muy noble el sexto con un pitón izquierdo de Puerta Grande.

Rafael González (plomo y plata): Pinchazo y estocada trasera muy caída, saludos con gran ovación para el novillo en su arrastre. Buena estocada de rápidos efectos, oreja

Marcos (verde inglés y oro): Buena estocada, palmas. Dos pinchazos y estocada de tardíos efectos, dos  avisos y silencio.  

Fernando Plaza (lila y oro): Media estocada y descabello, aviso y silencio. Estocononazo contrario, aviso y sielncio. 

Finalizado el paseíllo, se guardó un muy sentido e impoenente minuto de silencio por la muerte ayer mismo de Fernando Domecq Solís.  De entre las cuadrillas, sobresalieron Fernando Sánchez y Domingo Siro.

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Aficionao dice:

    En Fernando Plaza si aprecio condiciones, con lo poco que ha toreado demasiado bien resolvió un compromiso como el de San Isidro. Hay que tener paciencia con aquellos en los que se ve algo sino corremos el riesgo de perder a los toreros importantes del futuro. El ejemplo es Pablo Aguado, se reunieron todas las condiciones para que se hubiese aburrido, y si rescatamos las crónicas de las novilladas en que participó en su momento seguro que nos encontraríamos con expresiones de este tipo (“crisis de novilleros” “todos parecen iguales” “que se dediquen a otra cosa”) Así es casi imposible que saquemos toreros, y el que sale es casi milagroso. El caso de Aguado, porque sustituye a Ureña para confirmar alternativa, corta una oreja y empieza a sonar. Sin esa carambola seguramente estaría sin torear

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: