27ª de San Isidro. Aterradora y gravísima cornada de Román

Escribo todavía horrorizado y de avanzada madrugada además de preocupadísimo porque, durante una larga noche, apenas pude dormir, razón que, finalmente, me obliga a darles dos partes facultativos, el emitido desde la enfermería y otro posterior desde el hospital al que fue trasladado Román. Por fortuna, la segunda operación de más de dos horas de duración, fue definitivamente fructuosa. A tiempo se tomó con urgencia la decisión de meterle de nuevo en el quirófano para practicarle un bypass tras detectar su muy bajo ritmo sanguíneo en la extremidad herida del torero. El valenciano permanecerá en la Unidad de Cuidados Intensivos y este lunes se conocerán más detalles de la intervención. El primer parte facultativo define así el alcance del cornalón: “Román sufre una cornada en la cara interna del muslo derecho con una trayectoria de 30 centímetros hacia fuera y abajo que produce destrozos en vasto interno, musculatura aductora, contusión con vaso espasmo de arteria femoral, rodea el fémur por su cara posterior produciendo contusión del nervio ciático y presenta orificio de salida. Pronóstico muy grave”. 

Momento de la cogida al diestro Román

Si miedo da leer estos partes, muchísimo más lo sentimos en la plaza durante los largos segundos que duró el percance. Horror colectivo porque cuantos estábamos en la plaza nos miramos unos a otros mucho más que preocupados.

Román había encarado la lidia del tercer toro con inaudita presencia de ánimo, dada la espantosa envergadura de su esta vez más que un feroz enemigo que acabó siendo áspero verdugo. Sucedió el cornalón cuando entró a matar al tiempo de enterrar la espada al primer y único envite. Quienes se atrevan a verlo en las reposiciones que se emitirán por televisión, podrán darse perfecta cuenta de lo increíblemente dramático que fue el percance. Visto en directo, nos horrorizó hasta hacernos temblar y, no pocos, llorar. Vimos a muchos espectadores como se tapaban los ojos con las manos y otros tantos sin parar de hacer aspavientos. Fue una de las cogidas más sobrecogedoras que hayamos podido ver en nuestras vidas.

Román, había salido a por todas y, como siempre, sonriente, despreciando cualquier miedo y sin que le importasen un comino las pésimas condiciones del torazo. Había salido en pos de volver a triunfar como fuera y como fuese. Román sabía mejor que nadie que estos triunfos le iban a proporcionar un gran montón de contratos y en ello anduvo sin la menor de cualquier duda. Y el público, que ya le había visto triunfar a sangre y fuego en su penúltima actuación en Las Ventas, más que dispuesto a gozar de otro triunfo más y, en este caso, frente a una verdadera fiera. Porque eso es lo que fue este impresionante torazo. La faena transcurrió entre oles cortados en seco al compás de los secos muletazos y entre ruidos de espanto colectivo. Todos los allí presentes asustados menos Román a quien no vimos dudar ni un solo segundo en su heroico propósito. Iba a ser, lo fue en cualquier caso. Una de las consagraciones más épicas de las que hallamos sido testigos. Y en tamaño propósito, entre la incondicional emoción del publico presente, sucedió el más que terrible percance.

Ya habíamos visto naufragar a Curro Díaz con el primer toro, imposible de templar lo más mínino. Y no tanto sino hasta dispuesto y bien Pepe Moral mientras duró el segundo toro de la tarde. Un animal que, dejándose, fue retardando sus arrancadas hasta que se agotó antes de la cuenta. De más a muy menos en brío este oponente.

Pero tras la terrible aunque triunfal y más que heroica actuación de Román, Curro Díaz se sobrepuso en tamaña medida y en tan admirable entrega  frente al cuarto toro, mediante una disposición absoluta. Y menos mal que este toro fue a la postre el mejor y único potable del envío. Quizá su faena fue una de las mejores de su ya larga vida. Su innato buen gusto y su concepto neoclásico del toreo, brilló más que nunca y como una centella de esas que tardan en recorrer el firmamento. La brindó, supongo, a alguno de los peones de Román que estaba tras la rejas altas de la puerta que da acceso a la enfermería, dejando la montera sobre las tablas más cercanas a este acceso. E hizo tal honor con una tranquilidad tan manifiesta que pareció algo sobrehumano. Este torero, tantas y tantas veces tenido por medroso, se transfiguró en valiente sin tacha y en artista sin par. Quede dicho para sus anales.

Pepe Moral naufragó totalmente con el quinto que para el matador sevillano fue imposible de principio a fin aunque no para su muy lucida cuadrilla: Francisco Romero a caballo, Domingo Siro en la brega y Pascual Mellinas en banderillas. Los tres fueron ovacionados y, su jefe, pitado.

Nos faltaba por ver, ya definitivamente ateridos porque a todos nos llegaron las dramáticas noticias sobre la cogida y la enorme cornada de Román a través de nuestros teléfonos móviles. Muy mediocre y muy a menos el sexto toro que tuvo que lidiar y matar Curro Díaz en obligada sustitución del compañero herido. Necesariamente cortos sus muy bien intencionados naturales, valiente con la derecha en sus deseos de que le viéramos otra vez en su mejor versión. Pero fue imposible. Además, quien más que menos estábamos deseando volver a la paz de nuestros respectivos domicilios.

Paz imposible porque a nadie de los presentes pudo quitársenos de la cabeza el drama vivido y sentido en lo más profundo de nuestros seres.

Capítulo aparte, merece que nos detengamos en el funesto comportamiento de quien presidió la corrida. Un sujeto con pinta de bandido de Sierra Morena que llegó a negarse cerrilmente a cambiar el tercio de banderillas cuando ya era absolutamente imposible parear porque su reglamentarismo le llevó a cometer algo parecido a ejecuciones drásticas. Siempre que ocurre algo así o parecido, recuerdo lo que me dijo Paco Ojeda en una conversación cuando todavía no había llegado a ser quien fue. Le pregunté qué pensaba él sobre el Reglamento y, de inmediato, me contestó: “Una cosa que solo sirve para los que no entienden de toros”…

Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo, 9 de junio de 2019. Vigésimo séptima de feria. Tarde calurosa con rachas de viento y tres cuartos de entrada.

Seis toros de Baltasar Ibán, no es bastante decir bien presentados aunque fuera de tipo de su encaste por su enormidad y sus tremendas arboladuras . Vivaz en su salida el negro primero, alto de agujas. Corto y echando las manos por delante en el recibo. Cumplió sin emplearse en varas y huidizo tras ser castigado además de mostrar su falta de fuerza en los cuartos traseros. Fue devuelto precipitadamente y, en su lugar, se corrió un sobrero de Montealto (procedencia de Juan Pedro Domecq), negro salpicado, bajo de agujas, no remató en tablas, más débil que el devuelto (y ahora, ¿qué?), su matador hace gestos de estar reparado de la vista, apenas picado al relance y sin protestas, fatalmente banderilleado, sin parar de defenderse antes y durante la faena de muleta, más fácil por el lado izquierdo dejando la impresión de que con fuerza hubiera sido bastante mejor. Le costó salir al ruedo el negro y muy armado segundo, muy enmorrillado,  apretó mucho para dentro y defendiéndose echando las manos por delante aunque en una media metió la cara, empujó con fijeza en varas, escarbó en banderillas y mejoró mucho su comportamiento en la muleta que tomó humillado hasta que, pronto, se apagó. El castaño tercero, con casi seis años, alto, veleto, humilló en el recibo, derribó en el primer puyazo y empujó en el segundo, bravo pues, se dolió mucho en banderillas, aquerenciado a tablas y tardón además de violento y derrotón en la muleta hasta que se rajó. El castaño cuarto, imponente, humilló con nobleza en el recibo y tras desarmar a su matador, cumplió sobradamente en varas y se dejó torear con cara nobleza hasta lo poco que duró. Imponentísimo el cinqueño castaño y cornalón quinto, no se dejó en el recibo, más que cumplidor en varas, muy difícil en banderillas y muy difícil en la muleta aunque tuvo muy cortos viajes por el lado derecho. Y negro listón el sexto, sobrepesado, las manos por delante y punteando en el recibo, apenas se dejó en una verónica, se defendió con la cara muy alta en varas, dificilísimo en banderillas y noble sin uniformidad ni clase aunque posible en la muleta hasta que se vino abajo con problemas. 

Curro Díaz (cobalto y oro): Metisaca en los bajos y estocada, silencio. Estocada caída. oreja. Tuvo que matar el sexto de pinchazo y estocada caída, palmas con saludos.

Pepe Moral (siena y oro): Dos pinchazos y descabello, silencio. Cuatro pinchazos, dos estocadas tendidas e incontables descabellos, aviso y pitos.

Román (azul pavo y oro): Estocada a la trágala de la que salió gravísima y dramáticamente herido e inmediatamente evacuado a la enfermería, oreja que recogió uno de sus banderilleros.

A caballo destacaron Alfonso Doblado,  Juan Antonio Carbonel, Francisco Romero y Santiado Morales “Chocolate”. En la brega y/0 en palos, Domingo Siro, Pascual Mellinas y El Sirio que se salvó de milagro al banderillear con arrojo hasta resultar derribado y cogido de muy fea manera.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Aficionao dice:

    Puede que no sea el triunfador numérico. Yo recordaré este San Isidro como la Feria de Román
    Afortunadamente las últimas noticias son muy esperanzadoras. El torero está animado y ya sentía la pierna. Una gran suerte que ésto haya ocurrido en Madrid

  2. Juan dice:

    José Antonio, ok con su crónica, aunque es la que a ningún aficionado nos gustaría leer pero el mundo del toro es así. Deseo una pronta recuperación a ROMÁN.
    Lo más lamentable es que terminan de hacer el Noticias del día en la televisión autonómica A. Y ni siquiera han dado ninguna información acerca del Estado de ROMÁN, esta es la televisión que pagamos todos los valencianos, dirigida por socialistas, comunistas y podemitas.
    La gran noticia del día es el gol del valencianista Guedes con Portugal, cosa que no crítico siempre y cuando se le dediqué ese mismo tiempo a Roman.
    Aquí en la televisión autonómica A. Hablar de tauromaquia, de Ponce, Manzanares, Román diestros valencianos o cualquier tema sobre el bonus de carrer o el toro en la plaza ESTA, esta en un BOICOT TOTAL POR A.

    José Antonio ante la impotencia de los aficionado a los toros qué hacemos con el Gobierno que nos toca sufrir. VAMOS CAMINO DE CATALUÑA, Lamentablemente

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