31ª de San isidro en Madrid. Magistral López Chaves con una gigantesca y endemoniada moruchada de Cuadri

Con más de tres toneladas y media de mansedumbre en estado puro tuvimos que aguantarnos ayer en Las Ventas, plaza en la que los toros de Cuadri siempre fueron favoritos. Lo más curioso de este asunto es que todavía lo son a pesar de los petardos que lleva acumulados. Y como tragan los que “mandan” en esta llamada primera plaza del mundo, pues tenemos que tragar los demás y punto.

 Los que “mandan” en Las ventas exhibiendo la pancarta que se mostró desde el tendido “7” en agradecimiento a Fernando Cuadri. Por algo sería…

El cartel de toreros era singularmente atractivo, sobre todo dos de los actuantes, Rafaelillo y Domingo López Chaves porque de Octavio Chacón no quiero decir que también podría pertenecer al mismo grupo porque ya tiene más que demostrada su grandeza torera cuando se enfrenta a toros, digamos normales. Y como ayer los toros no fueron de esta clase normal, pues nos quedamos con las ganas de disfrutar viéndole torear maravillosamente como ya lleva más que demostrado en esta etapa de su deslumbrante advenimiento después de atravesar un infierno profesional que parecía inagotable.

Al menos, dejó plasmado su arte en un quite por dos verónicas y media en la lidia del segundo toro de la tarde que fue el menos malo de los seis.

Rafaelillo, hiperespecialista en desenvolverse con toda clase de alimañas, ayer no pudo serlo como acostumbra. Sus dos toros, primero y cuarto, fueron materialmente imposibles de meterles mano por ninguna parte. Dos toros endemoniadamente peligrosos. Dos toros de S.O.S absolutamente impracticables.

Pero, al menos y menos mal, pudimos disfrutar con cuanto hizo Domingo López Chaves, gran señor de Ledesma quien, si continúa en activo al cabo de tantos años, es por el placer de poder seguir en el machito. Fue verle al cabo de tantos años sin verle de luces, y comprobar como ante su grandeza torera se abrieron los cielos.

Y lo cierto fue que ayer, Domingo anduvo a gorrazos con sus dos enemigos gracias a su natural inteligencia, a su más que evidente firmeza, a su incuestionable destreza, a su innato sentido del temple y a su enormidad profesional sostenida por un valor fuera de cualquier serie. No se le alteró ni un solo centímetro de su cara, ni de su gesto, ni de todo su ser por lo que siempre fue, un gran torero por pura y dura afición.

Viéndole respirar con absoluta naturalidad mientras duró su tamaña proeza, al menos quien escribe ahora mismo sobre ello, me relamí de gusto. No sé si a todos los que lo vimos les pasó lo mismo que a mi. Pero no me importa. Ni un comino. Y así doy fe de la admiración que continúo teniéndole a pesar y lo repito del transcurso de tanto tiempo sin verle.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Jueves, 13 de junio de 2019. Trigésimo primera de feria. Tarde soleada con el ya acostumbrado viento y dos tercios largos de entrada.

Seis toros de Hijos de Cesletino Cuadri (Procedencia Santa Coloma, Urcola, Gamero Cívico), supercuajados y todos negros. 606 kilos pesó el primero, bajo y muy hondo, ancho de sienes, manos por delante y corto en el recibo, fuerte el primer puyazo que tomó con fijeza, evidencia poca fuerza, puyazo rectificado el segundo volviendo la cara, se frenó en banderillas y pésimo en la muleta con más genio que casta y muy a menos. 603 Kilos el segundo, alto de agujas, cortísimo de viaje y las manos por delante, marronazo y puyazo breve que tomó defendiéndose, más rectificaciones del varilarguero en el segundo encuentro, mejora en las manos de Chacón en su quite, manejable aunque tardo y muy a menos en la muleta. 583 kilos el tercero, basto, badanudo,  manos por delante, movilidad, galopa, bravo en en el primer puyazo sin pegarle demasiado, se negó a ir de lejos en el segundo que tardó en tomar de cerca y muy distraído hasta tomarlo con fijeza, tardeó y fue medio franco por el lado derecho sin humillar nunca y peor por el izquierdo hasta pararse.  570 kilos el cuarto, bajo y de mejores hechuras que los anteriores, manos por delante y regateador además de muy corto de viajes en el saludo, duro el primer puyazo dejándose pegar, casi lo mismo en el segundo, cortísimo de viajes y pronto parado en la muleta con endemoniado genio. 610 Kilos el quinto, archicuajado y muy ofensivo, cortisimo y manos por delante en el saludo, se defendió endemoniado por arriba en varas, dificilísimo en banderillas y violento en la muleta aunque pareció mucho mejor de lo que fue por la magistral destreza de quien lo mató. 642 kilos el sexto con tanta violencia como genio en el recibo, casi derriba en el primer encuentro con el caballo, el público pide que le pongan de lejos, algo imposible, y le dan estopa escupiéndose, pérdida de manos, esperó en banderillas y reservón e imposible en la muleta.

Si de mi hubiera dependido, le habría obligado a dar dos vueltas al ruedo. Porque en lo único que falló fue con la espada. Y es que, si hubiera matado pronto y bien a sus dos toros, podría haber salido de la plaza por la Puerta Grande con dos peludas en su haber. Sea como fuere, ¡Enhorabuena! Domingo. Te envío un fortísimo abrazo. Siempre te admiré y siempre tuve contigo una relación personal de esa que solamente tenemos los señores. 

Los que tengan la paciencia y el interés por el juego que dieron estos seis toros de Cuadri, los que se atrevan a seguir leyéndome, háganlo detenidamente en mi ficha de notas minuciosamente precisas. Muchas gracias a quienes lo consigan. 

Rafaelillo (grana y oro): Pinchazo, estocada y descabello, palmas. Estocada casi entera contraria atravesada y  tres descabellos, silencio. 

Domingo López Chaves (coral y oro): Estoconazo algo atravesado y dos descabellos,  aviso y ovación. Accidental y baja estocada, otra buena entera y descabello, grandísima ovación.

Octavio Chacón (avellana y oro con remates negros): Casi entera trasera desprendida, silencio. Pinchazo, metisaca, otro pinchazo, atravesada en el chaleco y dos descabellos,  injustísimos pitos.

De entre las cuadrillas, destacaron a caballo Agustín Collado y Oscar Bernal. Y/o en la brega y en banderillas, Álvaro Oliver, José Chacón, Jesús Talaván, Gómez Pascual, Mombrú, Miguel Ángel Sánchez y Alberto Carrero.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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