9ª de San Fermín en Pamplona. Oreja para Luís David en un singular debut ganadero entre la casta y el genio

Imagino encantados a los toristas. La casta lindando con el genio añadidos a la enorme y en algunos casos inasumible movilidad de las reses que impidió torear con sosiego, fue el motivo de un contento que en los toreros no debió ser tal.

Luis David Adame pasea una oreja

El único de la terna que supo resolver la papeleta con espectacular eficacia, sobre todo con su variadísimo capote, fue el mexicano de Aguascalientes, Luis David, segundo de los hermanos Adame. Claro que cortó la única oreja de la tarde por su pronta espada, algo que en la actual plaza de toros de Pamplona, es vital sea cual sea la calidad de lo que antes llamábamos suerte suprema. En Pamplona, no es suprema, basta con que sea pronta y eficiente. Y esto no es de recibo. Como tampoco en mi particular opinión la rapidísima orden presidencial para que el tercer toro, el titular, fuera devuelto a los corrales. Miren ustedes, a los de palco me refiero, ustedes que suelen regalar orejas a tutti plan, no deberían ser tan expeditivos en la devolución de los toros a los corrales. Las roturas de los pitones a no ser que sea por la mazorca, nunca supusieron devoluciones. O sea… En fin, que estábamos con lo más brillante que hizo Luís David, capote en mano. Bien de verdad estuvo el idrocálido con su capote. Pero se le olvidó torear a la verónica. Olvido cuasi general en la actualidad. Algo garrafal porque, por las incontables chicuelinas que padecemos, hemos empezado a detestarlas. Estamos de chicuelinas hasta el mismísimo gorro… Ello aparte de reconocer que Luís David es el mejor de la familia Adame salvo con las banderillas como pudimos comprobar ayer. Debe abandonar esta suerte inmediatamente. Ni una sola vez más. Y hágame caso… Con el bastante peor quinto que repuso sin descanso y fue empeorando en su nada buena condición, menos mal que lo mató pronto.

José Garrido, con el cuarto de la tarde

Abrió la función José Garrido a quien últimamente vemos actuar como los cangrejos. En vez de mejorar, empeora. Me da pena decirlo porque este torero despertó grandísimas expectativas y, cada vez que le vemos, retrocede. Tan solo se salvó en su buen recibo al cuarto toro con el capote con lances a pies juntos. Su faena al toro que abrió plaza que tuvo cierta franquía aunque sin clase, fue excesivamente larga en un devenir declinante que cerró con las también deleznables inas. Oigan, que también estamos hasta las narices de las inas en cualquiera de sus versiones. Esta moda se debe a uno que solamente actúa una vez al año y es de Galapagar…

El enternecedor debutante Javier Marín quien, por cierto, es un ilustre y cultísimo caballero y se le nota solo con verlo, puso indudable empeño frente a sus dos toros sin lograr resolver un solo de los defectos que tuvieron los dos toros de su lote. Sus paisanos le apoyaron como no pudo ser de otra manera. Pero me parece que este apuesto joven debería dedicarse a ejercer de cuanto lleva aprendido cum-laude en la Universidad.  Por su impericia, sufrió una tremenda cogida que no tuvo consecuencias por milagro divino.

Javier Marín, a merced del sexto toro tras ser cogido

Plaza Monumental de Pamplona. Sábado, 13 de julio de 019. Novena de feria. Tarde enmarañada con otro lleno y van…

Siete toros de La Palmosilla, incluido el sobrero que se lidió en tercer lugar tras ser devuelto el titular por romperse un pitón.  Cinco de los seis, cinqueños, muy astifinos y de distintas hechuras. La movilidad, quizá excesiva en algunos casos, fue el denominador común del envío que, por cierto, la tuvieron por su endemoniada casta que lindó con el genio. Los más fáciles, es un decir, fueron el segundo y el cuarto. Corrida para toristas foribundos en cualquier caso.

José Garrido (turmalina y oro): Pinchazo y media estocada, aviso y silencio. Pinchazo hondo y descabello, aviso y palmas con saludos.

En sustitución de Román, Luis David (blanco y plata): Estocada caída al encuentro, oreja. Pinchazo y estocada caída, silencio.

Javier Marín (marino y oro) Pinchazo, pinchazo hondo y seis descabellos, aviso  y silencio. Pinchazo hondo contrario, ocho pinchazos más y tres descabellos, aviso y silencio.

A caballo, destacaron Aitor Sánchez, Jabato, Santiago Morales e Israel de Pedro. En la brega y/o en banderillas, Antonio Chacón, José María Amores, Miguel Martín y Julio López.  

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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