Ábalos, el falso arrepentido

En los pasados días, se ha hablado mucho de la carta enviada por el ministro Ábalos al matador valenciano Román, todavía convaleciente de la muy grave cornada que sufrió el la pasada feria de San Isidro. Román le había brindado al ministro de Fomento en funciones uno de los toros de su segunda tarde en San Isidro, con la corrida de Adolfo Martín. Le cortó una oreja a aquel toro de su brindis que, mira por donde, le ha valido al subsodicho para intentar congraciarse con los aficionados después de haber manifestado públicamente algo netamente antitaurno: Despreciar olímpicame, “a esa España casposa… en la que todos tenemos que ser toreros o cazadores”.

Como no podía ser de otra manera, estas inoportunas declaraciones se le volvieron radicalmente en su contra. Y el hombre se asustó.

Casi nadie sabía que el señor Ábalos es hijo de Heliodoro Ábalos, quien, mira por donde, hasta se vistió de luces llegando a hacer moderadamente célebre el apodo de ‘Carbonerito’ antes de que la Guerra Civil interrumpiera su carrera taurina.

En la ya famosa carta enviada a Román, el ministro socialista reconoce que había desertado de los tendidos después del escándalo que habían provocado sus declaraciones. Carta en la que decía que He cultivado siempre un sincero afecto por la fiesta.

Le digo a usted, señor de guardia…

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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