Azpeitia no es lo que fue y el Ayuntamiento de Palma no cesa de poner pegas

toros en azpeitia bilaketarekin bat datozen irudiak

Durante los muchos años que ocupé las tribunas de todos los periódicos del Grupo Correo – actualmente Vocento aunque entonces no sumaba el diario ABC – no falté a la feria de Azpeitia, obligación muy grata por otra parte. Y cita obligada porque además de los muchos amigos que coincidimos allí año tras año, aquel ciclo siempre contaba con las máximas figuras. Pero poco a poco esta lujosa miniferia fue convirtiéndose en ciclo eminentemente “torista” y por lo tanto de baja calidad. Precisamente cuando comenzó a ser cita de toreros más o menos baratos, fue cuando dejé de asistir.

jesulín de ubrique bilaketarekin bat datozen irudiak

Tengo particulares anécdotas de aquellas estupendas ferias. No me resisto a contarles dos. Yo subía en mi coche durante la madrugada desde Valencia. Y a eso de las 11 de la mañana me plantaba en Hotel Arocena de Cestona -muy cercana a Azpeitia – que entonces era el de los toreros. Una mañana coincidí al llegar con Jesulín de Ubrique – fue la temporada record de su vida y de los demás toreros de la historia – y al verme cunado bajaba mis maletas, me dijo. “Hola, José Antonio, ¿tu cuantas corridas llevas? Y yo le contesté: “Más que tu…”

Uno entonces solía sumar más de 200 cada temporada y, claro está, Jesulín me veía en casi todas las suyas. Recuerdo también que, aprovechando el encuentro, le regalé una de mis muchas corbatas porque en otra parte me la vio Jesulín y se antojó de ella.

Hotel Arocena de Cestona bilaketarekin bat datozen irudiak

Dos de los toreros que nunca faltaban en Azpeitia fueron Espartaco y Enrique Ponce. Recuerdo que almorzamos y cenamos juntos varias veces en el gran comedor del Arocena y, por cierto, más que bien. Menús de lujo que cambiaban cada día. Servicio de impecables camareras, más toreros en otras mesas y todos disfrutando una barbaridad. Una mañana pedí a Espartaco que me concediera una entrevista – se las hacía con frecuencia por ser la máxima figura entonces – En esta que ahora relato, le tenía muy guardada una pregunta que solo me atreví a formularla al final del diálogo mientras nos filmaba el gran cámara, Ramón García, mi eterno acompañante dentro de equipo que trabajábamos para el programa semanal “Sol y Sombra” de Telemadrid. Agotadas todas las preguntas y respuestas, sin que Juan Antonio lo esperara, le planté lo siguiente: “Te has cambiado el peinado, pareces otro y hasta tienes cara de casado…” Desde hacía varios días, corría el rumor de que Espartaco se había casado casi en secreto con Paricia Rato. Se lo planté todo más discretamente posible. Y, Espartaco, me respondió súbito. “Sí, tengo cara de casado y de más viejo”.

Boda de Espartaco bilaketarekin bat datozen irudiak

No lo utilicé, incluso desistí de que en el programa figurara aquella pregunta del millón. Uno es y sigue siendo así. La elegancia ante todo lo demás. Cuando ya estaba finalizando aquella temporada en plena feria de San Miguel en Sevilla, me llamó Espartaco por teléfono para pedirme que le hiciera otra entrevista y esta en su gran chalet del Aljarafe bético. También me invitó a que asistiera después a una fiesta que iba a dar a la prensa para comunicar, por fin, su casamiento. “El único que vendrá a entrevistarme en mi casa serás tu, José Antonio“. Y así fue… Recuerdo que, delante de la entrada de su casa, había muchos coches aparcados y que yo pensé que eran los de otros periodistas. Mal pensamiento por mi parte. Cuando entré en la casa descubrí que aquellos coches eran los de los padres y hermanos de Espartaco que, en efecto, allí estaban alrededor de la mesa del comedor. Almorcé con ellos. Y una vez hecha la posterior entrevista en la que Juan Antonio me comunicó, por fin, que se había casado y que lo íbamos a celebrar después con toda la prensa, allá que nos fuimos. Nunca le agradeceré bastante el detalle que el el gran torero tuvo conmigo en agradecimiento a mi discreción. Pasemos ahora a lamentar brevemente lo que está ocurriendo en Palma de Mallorca. Su actual Ayuntamiento, compuesto por concejales de varios partidos nacionalistas y de la izquierdas, está poniendo muchas pegas para permitir o impedir que se celebre la corrida de toros ya organizada aunque todavía sin permiso. ¿Qué pretenden esos munícipes? Acabar con los toros… Siento una inmensa pena y un no menos inmenso enojo. Si viviera el que fue gran escritor y crítico mallorquín e inolvidable Guillermo Sureda Molina, habría armado la de San Quintín en su tribuna del Diario Balear. Seguro que estará todo lo furioso que podrá estar en El Cielo.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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