Ponce en su eternidad

Los que vemos por televisión las corridas de las ferias más importantes y en mi particular caso prescindiendo del sonido, insufrible cuando quien torea lo hace como si estuviera en el Cielo, cual Enrique Ponce en sus mejores tardes, tenemos más oportunidades de opinar sobre lo que los espectadores no pueden hacerlo porque no lo ven ni lo sienten porque los primeros planos de quien está toreando, sobre todo su gesto, te acercan tanto al protagonista que nos es posible descubrir entre muchas otras cosas, la traducción física de sus pensamientos. Así ayer mismo, tan cerca de Ponce, que adivinamos su sentirse más íntimo.

Desde que Ponce reapareció en El Puerto de Santa María, meses después de su gravísimo percance en Valencia, sus renovados ser y estar vienen traduciéndose mediante ese halo que en su caso deja de ser misterioso aunque sí revelador de un poder estar como en la eternidad. Algo que parece estar relacionado con la inmortalidad cual dije en mi crónica de la ya mencionada tarde de su reaparición en El Puerto. Unas veces como si la duración del quehacer toreo parezca infinito y sin límites, y otras desde una existencia sin tiempo o fuera del tiempo.

Ayer, en Zaragoza, revivimos las mismas sensaciones mientras Ponce toreaba a sus dos toros hasta que, por culpa de quien presidió la corrida negándose a concederle una merecidísima segunda oreja pedida con irrefrenable calor, el Ponce celestial se convirtió en terrenal por su indisimulado enfado, realmente ostensible cuando, tras ser arrastrado el toro y al volver al callejón, se encarnó. Desde su estado eterno pasó a la vida corriente y real. El semidiós se convirtió en mortal porque su enfado le devolvió desde su eternidad torera a la más pura y dura realidad.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Aficionao dice:

    Pues en la crónica de la agencia Efe no dicen eso, más bien lo contrario

  2. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Si la firma Paco Aguado no me choca. Odia a Ponce y siempre le pone a parir haga lo que haga.

  3. Gregorio dice:

    Lástima no poder leer una crónica completa de las suyas y conocer su opinión sobre la cogida en el primero de Ponce. Parece le haya fallado la rodilla, cayendo torpemente y de allí la voltereta. Sigo pensando que reapareció demasiado pronto, sin estar al 100%. Por eso los triunfos este año han sido menos y en tono menor. Ojala Ponce vuelva a su antiguo y pleno esplendor

  4. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Ayer no solo Ponce se cayó. Parece que por el mal estado del piso. Lo que ocurrió con Enrique no fue una caída sino un resbalón momento en el que el toro le persiguió y, al levantarse, el toro hizo por él, salvándose de milagro.

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