4ª de la Temporada Grande en La México. La inspiración de GInés y el temple de Juan Pablo

Con extraordinaria suavidad le condujo la intención Juan Pablo Sánchez al primero, tan justo de raza como boyante de almíbar. Eso le sirvió a Juan Pablo en el inicio de muleta, donde no dejó el animal de perseguir y obedecer, a más en la entrega cuanto más abajo lñe proponía el trapo el torero mexicano. Hasta que llegó una tanda diestra de exigencia, propuesta maciza y vuelo rasante que el tendido coreó y el animal acusó. Luego fue a menos en el empleo porque no quedaba ya fondo para mantener el empleo. Un espadazo contundente le puso en la mano la primera oreja de la tarde.

También Diego Silveti tiró de suavidad para hacerse con la arrancada tarda y hasta remisa del segundo en el capote, pero luego dejó ver algo más de correa con la franela. Frenó a media carrera, se paró en el embroque y volvió sobre las manos en varias ocasiones el de De La Mora, que terminó obedeciendo a la firmeza de Diego, pero le costó emplearse con calidad. No tuvo dudas Silveti en la faena, y eso lo puso por encima del animal. Silencio.

Al tercero le aprovechó Ginés Marín la movilidad con que salió para variarle las verónicas con una chicuelina y varias cordobinas que llegaron mucho al tendido, al igual que la monumental media con que abrochó el saludo. Por chicuelinas quitó el extremeño con gran quietud. Anduvo listo Ginés para utilizar siempre los vicios del toro a su favor, y de esa forma metió en cintura a un animal que terminó entregando la cuchara ante la pasmosa seguridad de Marín. Pero le faltó fondo al toro para que la transmisión resultase suficiente. Salió al tercio a saludar.

También con el cuarto lució Juan Pablo Sánchez con el capote en un saludo breve pero muy intenso. Y así fue la faena en general al castaño, que fue obedeciendo al oficio veterano del torero, que fue lo que utilizó para meterlo en el canasto hasta que le arrancó la entrega en derechazos de mano muy baja. Acertó en los cites y acertó también al elegir los terrenos en cada momento de la lidia para desengañar al animal, que nunca terminó de ser boyante. Una gran estocada acabó con el animal, pero el puntillero levantó al toro y todo terminó enfriándose hasta quedar en vuelta al ruedo y perder la puerta grande.

Marco Antonio Hierro en Cultoro
J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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