Resurrección: los efectos colaterales

Roca Rey y Pablo Aguado bilaketarekin bat datozen irudiak"

Resurrección: los efectos colaterales

La exclusión de Pablo Aguado del lujoso cartelpascual ha sido una mala noticia para el aficionado. La pugna soterrada entre el sevillano y Roca Rey se acabó resolviendo para el segundo

Resumen de los hechos…

Fue la comidilla taurina de la pasada semana y lo seguirá siendo algún tiempo más: el pulso entre Roca Rey y Pablo Aguado en torno a la confección del cartel del Domingo de Resurrección acabó decantándose del lado del peruano. Ya saben de sobra la película: la corrida de Garcigrande se había convertido en una estaca inamovible desde el comienzo de la negociación. La había impuesto Roca y Aguado no la quería lidiar. A partir de ahí –sin olvidar que el gerente de la empresa Pagés es el apoderado del diestro limeño- se sucedieron los acontecimientos a cuentagotas aunque todo se precipitó después de saber que El Juli evitaba entrar en el fregado y que Morante –apoderado por el astuto y silente Toño Matilla- aceptaba la fecha pero, sobre todo, los toros. Los ‘gracigrandes’ se quedaban donde estaban y Pablo Aguado, fuera de ese cartel para el que había contado desde el segundo uno en las quinielas de los aficionados. Paralelamente se gestaba la entrada de Alejandro Talavante que, a priori, no estaba –tampoco se le esperaba- en tan emblemática fecha después de ese año en barbecho forzado por su fracasado final de la temporada 2018. El caso es que el asunto había atrancado la gestación habitual de la feria sin que se produjeran las habituales filtraciones y el clásico chorreo de ternas y ganaderías. Se sigue sabiendo poco, más allá del probable encaje del propio Aguado en las corridas de Jandilla y Victoriano del Río; las posibles cuatro tardes que se ajustarán a lo largo del abono Roca y Morante y algún cartel suelto ajeno al verdadero espinazo del esperado ciclo abrileño. Los carteles, en cualquier caso, ya no pueden tardar. El calendario litúrgico y los plazos administrativos apremian.

… Y sus consecuencias

Los aficionados pueden sacar sus propias conclusones pero a nadie se le escapa que Roca Rey y la propia empresa pueden echarse a la gente encima con una maniobra que sólo sirve para confirmar una certeza: el limeño no puede ver a Pablo Aguado ni en pintura. El baño oceánico del 10 de mayo sigue pesando como una losa; más que aquella clamorosa petición de rabo que quedó diluida por el gran acontecimiento de aquel inolvidable Viernes de Farolillos. Las cosas son así. La gente quería verlos juntos y con Morante por delante el próximo Domingo de Resurrección pero Roca –que no ha vuelto a cruzarse con su rival- ha disparado un tiro innecesario en el pie de su popularidad poniendo todos los palos posibles en la rueda para evitar la coincidencia. ¿El cartel resultante es bueno? Es excelente, qué duda cabe, pero no tiene nada que ver con el argumento interior de la fecha. La negociación, incidimos en el dato, estaba mediatizada por la doble condición de empresario y apoderado de Ramón Valencia. La verdad sea dicha: no era fácil ordenar los planetas. El gerente de Pagés tenía que equilibrar la presión del público y los aficionados con la de su propio poderdante que, no se olvide tampoco, es que detenta mayor tirón en las taquillas. ¿A quién contentar? ¿Esperar a que pasara el chaparrón y calmar la trastienda del peruano? Son preguntas que tienen fácil respuesta.

Talavante entra en escena

La compañera Rosario Pérez había sido la primera en advertir en ABC del hipotético acercamiento entre Roca Rey y Talavante en una información –publicada el 30 de agosto- a la que, ésa es la verdad, no se le terminó de dar demasiado pábulo. Pero los hechos recobran ahora una verosimilitud que podría apuntar a una estrategia mucho más alambicada para dejar en la orilla al nuevo paladín de la afición sevillana. Pérez hablaba entonces y lo vuelve a hacer ahora de la enigmática cita entre ambos toreros en la finca oliventina del torero extremeño. En esa hipotética simbiosis pesarían otros condicionantes: Talavante no es un torero taquillero; Roca sí lo es. Todos ganan algo en la presunta simbiosis que los va a juntar, por ahora, en Sevilla y Mont de Marsan. Una cosa sí está clara: el bandazo del diestro de Badajoz ha dejado en paños menores la cacareada reaparición del Sábado Santo en Arlés, sólo 24 horas antes de hacer el paseíllo en la plaza de la Maestranza. Juan Bautista presumía de haberse llevado el gato al agua pero no contaba con los que maullaban en las barrigas de algunos… Y hablando de gatos, sólo había uno encerrado: ¿entre todas las corridas reseñadas por la empresa Pagés –algunas en doble sesión- sólo había sitio para la de Garcigrande en Resurrección? Ahí ha estado maullando el minino. Un mes entero.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Aficionao dice:

    La trayectoria de Aguado no puede compararse, de momento, con las de Talavante o Roca. Y mal empezamos si en una temporada clave para consolidarse Aguado empieza a poner pegas a hierros de lujo como Garcigrande. Cuidado críticos sevillanos, estáis poniendo el listón muy alto a Aguado. Si Roca es listo se anunciaría con Aguado el mayor número de veces, al peruano le valen todos los toros, va estar por encima de él el 90% de las tardes. La prensa sevillana es tan endogamica y poco aficionada (sólo de lo de allí) que va a lograr que Aguado empiece a caer mal a muchos aficionados. Y más si empiezan con la campaña soterrada contra Roca. Que no es “el torero de la empresa” sino la Máxima Figura del Toreo por mucho que os pese

  2. Vidal Smith García dice:

    Aficionao, usted no ha entendido la verdadera dimensión del triunfo de Aguado en Sevilla. Pero Roca Rey y su administración sí, tanto que no lo quieren ni a un metro de distancia. Eso de que “va a estar por encima de él el 90% de las tardes”, es tauromaquia ficción, habría que verlo. De momento los hechos medibles y verificables estadísiticamente, por el número de veces que se han enfrentado demuestran precisamente lo contrario. En Sevilla, frente al mejor Roca Rey, Aguado le superó de tal manera y sin despeinarse que ahí mismo modificó el curso del toreo. Como alguien dijo “puso a Morante de rodillas y de pie a Roca Rey”. Ambos son dos grandiosos toreros que lamentablemente no veremos juntos en España ni en América. En Francia donde manda el aficionado seguramente sí. De momento, a Aguado le han quitado el peso de la feria y se lo han echado encima a RR, un portento de raza y condiciones para superar eso y más. La cuestión es que cuanto más se note la raza de RR, más brillará la simpleza y naturalidad, la excelsa torería sin esfuerzo de Pablo Aguado.

  3. Aficionao dice:

    Y Usted no ha revisado, aunque sea por encima, los datos de la temporada de Aguado. El triunfo grande de Sevilla y la faena, pinchada, al Montalvo en Madrid. El resto, mucha irregularidad, tardes de desacople con los toros y triunfos en plazas menores como Huelva. Roca ha demostrado que puede con el peso de la Fiesta. Ojalá Aguado aguante el tirón y no le sobrepase la enorme presión que le han echado encima los que por una tarde le han puesto el cartel de figura del toreo. Para serlo hay que estar bien todos los días y con todo tipo de toros y todas las plazas. Ojalá Aguado sea capaz de hacerlo. Sr Smith sea un poco humilde ¿que es eso de que no he entendido la dimensión del triunfo de Aguado? Cada uno tiene su visión de las cosas, usted está marcando la suya como una verdad absoluta

  4. Vidal Smith García dice:

    Aficionao, son dos toreros incomparables. Usted ha entendido muy bien al gran RR, pero no tanto al no menos grande en lo artístico, PA. Por eso los compara y exige como si fueran dos toreros del mismo estilo y recursos cuando no tienen nada que ver el uno con el otro. El toreo que hizo Pablo Aguado el día de su triunfo en Sevilla, no se puede ejecutar a “todo tipo de toros”. Es más, ni el propio torero sabemos si podrá superar al que fue aquella tarde. Pero, por si acaso se le ocurre hacerlo, en el mismo escenario y de nuevo al lado de RR, la administración de este último ha jugado muy bien sus cartas para evitar el enfrentamiento. No ha sido una cuestión de exigir ganaderías, sino de pulso, de jerarquía. En Sevilla, Aguado se puso a la altura o incluso por delante de todos los toreros del gusto de su afición. Para esa negociación, contó únicamente el suceso de Abril, no el resultado de toda la temporada, porque el privilegio de ponerse por encima del bien y del mal en una sola tarde, está solo reservado a toreros de la dimensión artística de Pablo Aguado. Esto no es desmerecimiento del majestuoso Andrés Roca Rey, mi abuelo fue un peruano de padre inglés, así que ya puede imaginarse cuanto me alegra que sea el mandón, ojalá por mucho tiempo.

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