Un editorial incendiario que da mucho en qué pensar

Publicado en El Mundo

PODEMOS Y LA TÉCNICA DEL AUTUGOLPE DE ESTADO

Ni asume ni quiere asumir Iglesias que es el vicepresidente de España, no el tertuliano chavista que ganó fama en la tele

Podemos, con la complicidad de Sánchez, está jugando al más peligroso de los juegos: atribuir intenciones golpistas a la oposición con tal de justificar el autoritarismo propio -el ya demostrado y el que está por venir- y desviar la atención de la insufrible cadena de negligencias y cacicadas que acumula el Gobierno en las últimas semanas. La tóxica estrategia, perfectamente premeditada, apela a la memoria más traumática de España para tratar de atizar odios superados en la Transición, inventando asonadas fantasiosas y recuperando retóricas cainitas de tiempos de La Pasionaria. El cálculo que hacen los frívolos guionistas de Moncloa es que la derecha entre a la provocación y cometa algún error que permita al Gobierno afirmarse en sus prejuicios sectarios y emerger absuelto de una gestión singularmente desastrosa de la pandemia.

Pablo Iglesias e Irene Montero -bandera institucional en el despacho, pulserita tricolor en la muñeca- se encuentran muy cómodos en el papel de incendiarios porque es el que han desempeñado toda su vida. Las tareas de Gobierno les superan o aburren, de modo que optan por su única especialidad: la de hacer oposición a la oposición. Ni asume ni quiere asumir Iglesias que es el vicepresidente de España, no el tertuliano chavista que ganó fama en la tele y que nunca le ha abandonado. En las autocracias bolivarianas ya hemos visto suficientes veces el truco del autogolpe, por el que se atribuyen planes subversivos a la oposición democrática para justificar su laminación posterior. De este modo la infame purga que Marlaska está perpetrando en la cúpula de la Guardia Civil pretenderán explicarla a posteriori como un remedio de cirujano y no como la causa primera del lógico malestar en el Instituto Armado. Asusta constatar que estas técnicas chavistas se hayan instalado con naturalidad en La Moncloa sin que los compañeros de viaje socialdemócratas -valga como metáfora la claudicante estampa de Patxi López en la moribunda comisión de reconstrucción- se atrevan a musitar una protesta, cuando no jalean los métodos de sus socios radicales. La brutalización de las instituciones sigue su curso en la España que Pedro Sánchez gobierna desde hace solo dos años.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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