Quien no ha visto toros en El Puerto…

Joselito pronunció esta mítica frase, inmortalizada en el azulejo, durante la Semana Grande de San Sebastián de 1916.

La frase la pronunció Gallito sin saber que marcaría, de alguna manera, la idiosincrasia del imponente coso taurino del Puerto de Santa María, el mejor de la provincia de Cádiz y uno de los más emblemáticos de la geografía taurina a un lado y otro del vecino océano. La versión más extendida señala que Joselito se encontraba de tertulia con un grupo de aficionados y partidarios después de torear en la Semana Grande de San Sebastián de 1916. El tema de conversación era la importancia y trascendencia de las distintas plazas de España, desde el viejo coso madrileño de la carretera de Aragón, pasando por el propio Chofre donostiarra o la incomparable Maestranza sevillana… Pero José sorprendió a propios y extraños proclamando que “quién no ha visto toros en El Puerto no sabe lo que es un día de toros…”

La sentencia se fijó en la memoria y en el magnífico azulejo de Mensaque, colocado en el interior de la puerta principal de la Plaza Real, que sigue evocando la memoria de ese Rey de los toreros. En este nefasto 2020 conmemoramos el centenario de su trágica muerte en Talavera. Pero no es el único número redondo. El pasado 5 de junio –en la recta final del confinamiento- se cumplieron 140 años exactos de la inauguración de la plaza portuense. Fue en 1880. El primer toro de su historia, un ejemplar de Anastasio Martín llamado ‘Burlador’ fue estoqueado por el diestro sevillano Antonio Carmona ‘El Gordito’ que, curiosamente, acabaría casado una hija del histórico ganadero. El cartel de la efeméride lo completaba el califa cordobés Rafael Molina ‘Lagartijo’.

Quien no ha visto toros en El Puerto...
La Plaza Real fue inaugurada el 5 de junio de 1880. El célebre diestro Antonio Carmona ‘El Gordito’ –en el centro de la imagen- estoqueó el primer toro.
La plaza, que relevaba a otros cosos provisionales anteriores, había sido impulsada por una comisión de notables de El Puerto de Santa María que encabezaba el industrial Thomas Osborne Böhl de Faber. Las obras siguieron los planos del arquitecto Mariano Cardedera y Pardo que ideó un recinto que se separaba de la corriente neomudéjar de otras plazas de toros de la época y avanzaba con aire pionero el modernimo ornamental en la arquitectura española.

Sin embargo, ese proyecto tuvo que esperar 136 largos años para ser culminado. En 1879, el año anterior a la inauguración de la plaza, se hundió el barco que transportaba esa ornamentación en hierro fundido desde Brujas a las costas gaditanas privando de casi toda la impronta que había ideado el alarife. En las obras de rehabilitación de la plaza de 2016 –dirigidas por el arquitecto José Carlos Galán- se recuperaron los planos originales en los archivos de las bodegas Osborne y se pudo culminar aquel antiguo empeño.

Quien no ha visto toros en El Puerto...

Aspecto actual de la plaza de toros del Puerto, después de recuperar la ornamentación original que se perdió en el naufragio de 1879.

Un cartel de campanillas
 
Enrique Ponce, Morante de la Puebla y Pablo Aguado serán los encargados de estoquear la corrida de Juan Pedro Domecq reseñada para la ocasión. El empresario sevillano José María Garzón ha sido el verdadero catalizador del buen fin de este festejo que mantendrá izada la bandera taurina portuense en esta era pos-covid que algunos se empeñan en llamar “nueva normalidad”. El empeño no ha estado exento de dificultades, dentro y fuera de la trastienda taurina. Al obligado plan de contingencia se unieron los habituales tiras y aflojas de las negociaciones para poner en pie el cartel. De hecho, Garzón tuvo que prescindir del nombre del torero que apoderaba, Paco Ureña, precipitando la ruptura profesional entre ambos.

En cualquier caso no se puede negar que ha quedado un cartel de enorme interés, seguramente –hasta ahora- el de mayores quilates del inicio de esta tímida reactivación taurina. Enrique Ponce escogió en 2019 la plaza del Puerto para reaparecer después del gravísimo percance de rodilla sufrido en Fallas que estuvo a punto de dejarle inútil para la profesión. Lo hizo indultando a un toro de Juan Pedro Domecq llamado ‘Fantasía’. En cualquier caso, la máxima atracción del cartel pasa por la presencia de Pablo Aguado, que el pasado año no pudo comparecer en el coso portuense a consecuencia de la lesión que se produjo en Gijón. Aguado, que no ha logrado triunfar en Estepona y Huelva, tiene ahora la oportunidad de reivindicarse delante de un público fiel.

Morante de la Puebla es otro de los toreros preferidos por la afición del llamado ‘Rincón’ del Sur. Algunos hitos de su historia taurina están ligados a la Plaza Real del Puerto de Santa María, incluyendo aquella sorpresiva y breve retirada de 2017 que siguió a una aciaga actuación en su ruedo, mano a mano con El Juli. La de este jueves será la primera cita de su temporada después de los meses de confinamiento. Antes sólo había hecho el paseíllo en las plazas de Olivenza e Illescas a comienzos de marzo. Su nombre siempre es un atractivo.

La plaza, tal y como fija la normativa de la Junta de Andalucía, no podrá rebasar el 50% de su aforo y se seguirá un estricto protocolo de seguridad e higiene. La empresa ha puesto a la venta unas 5.000 localidades. El pasado 27 de julio ya se había colocado el cartel de ‘No hay billetes’.

 

 
A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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