8ª de la Feria de Abril en Sevilla. El Juli o la perfección

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. 16 de abril de 2010. Octava de feria. Tarde muy lluviosa con lleno de no hay billetes Seis toros de El Ventorrillo, muy bien presentados y nobles en distintos grados de fuerza y manejablidad. Destacaron por más enteros y con mayor clase los lidiados en primer y cuarto lugares que fue más exigente que el dulce aunque remiso que abrió plaza. Los otros cuatro presentaron ciertas dificultades, sobre todo el sexto que fue muy huidizo.  El Juli (mahón y oro): Gran estocada, oreja, fortísima petición de la segunda y dos vueltas al ruedo clamorosas, con posterior bronca a la presidencia por no conceder el segundo trofeo. Gran estocada, dos orejas y vuelta clamorosa. Sebastián Castella (nazareno y oro): Estocada, silencio. Estocada, silencio. Miguel Ángel Perera (rosa y oro): Pinchazo y estocada trasera. Silencio. Pinchazo y estocada casi entera atravesada, silencio. El Juli salió a hombros por la Puerta del Príncipe. Destacaron en banderillas Curro Molina y Álvaro Montes. Y muy bien en la brega El Niño de Leganés. La Infanta Elena asistió al festejo en el Palco Regio. El Juli y Miguel Ángel Perera le brindaron sus primeros toros.

Aunque todos los que hemos visto triunfar rotundamente a El Juli en las ferias que lleva sumadas en la presente temporada estábamos seguros de que en la de Sevilla saldría al menos una vez por la Puerta del Príncipe, lo que no podíamos adivinar era que, más allá del arte que tanto adorna a otros, alcanzaría cotas de absoluta perfección con los dos toros de El Ventorrilo que le correspondieron ayer. El tópico de “no se puede torear mejor” quedó sobrepasado por el gran maestro madrileño que goza este año de lo que se ha dado en llamar “estado de gracia”. Aun admitiendo la suerte que  está teniendo con los toros casi todas las tardes, es tal su capacidad de conjuntar la técnica con el valor y la inteligencia que sus obras no tienen parangón.

Fue cierto que sus dos toros de ayer fueron buenos aunque con tal o cual defecto de menor cuantía que resolvió sobre la marcha sin venderlo porque ni falta que le hace. Pero también lo fue que, tanto con el capote en los recibos por verónicas templadísimas ganando terreno y en el precioso quite que hizo al primero combinando chicuelinas con tafalleras, como luego en sus dos grandiosas faenas de muleta, pudimos gozar con el torero en total comunión con los espectadores de dos obras verdaderamente magistrales. Y no solo eso, pues a su exactitud técnica, añadió un gustarse a sí mismo como muy pocas veces le habíamos visto. Si El Juli se recreó toreando como los ángeles, más nos recreamos los que tuvimos la suerte de verle en vivo.   

Fueron dos faenas redondas y contundentes de principio a fin que remató con sendas magníficas estocadas. Ambas construidas sin una sola concesión a la galería y compuestas por las suertes fundamentales del toreo de muleta. Al natural, sobre todo, que es el pase más aristocrático del toreo, lo bordó literalmente. Por redondos de crecida redondez, valga redundancia, hasta lograr coser varios en una sola tanda como si fueran uno solo. Los de pecho, monumentales. Y los cambios de mano, las trincheras y los ayudados, de una portentosa conjunción rayando con lo milagroso.

Lo remiso del primer toro, obligó a El Juli a tirar siempre de él en cada pase, algo que dio más valor a su faena. Lección que superó increíblemente con el cuarto, un  toro que al principio protestó, defecto que pulió El Juli imperceptiblemente, hasta conseguir que el animal mejorara su condición a medida que fue avanzando el singular trasteo.    

Como no podía ser menos, la plaza entera sucumbió entregada a las obras de El Juli que, además, tuvo que competir consigo mismo porque no tuvo contrincantes, o así lo pareció, quizá afectados sus colegas por la aplastante actuación del madrileño. Ni Sebastián Castella ni Miguel Ángel Perera, desde luego con menos suerte que El Juli en sus respectivos lotes, consiguieron resolver los problemas que les plantearon sus toros. Un tanto espesos e incluso atolondrados, anduvieron por debajo de sí mismos y apenas lograron llamar la atención del público que les despachó con cuatro despectivos silencios. Ayer no existieron estos dos gallos de pelea que casi siempre salen a comerse el mundo y en esta ocasión dimitieron de sus respectivos puestos. Ni se parecieron a ellos mismos.

De la negativa del palco en darle a El Juli la segunda oreja del primer toro, cabe comentar la inadmisible suficiencia del presidente a quien suponemos muy buen aficionado y quizá no lo es como él cree. La primera faena de El Juli mereció sobradamente dos orejas. Claro que, de haberlas concedido, seguro que le habrían pedido el rabo del cuarto. En éste, el usía sacó los dos pañuelos casi al mismo tiempo, sin duda autoconvencido de su anterior y, se mire  por donde se mire, garrafal equivocación. A mí no me gusta identificar a los presidentes porque es darles protagonismo, que es los que muchos buscan. Y es que los mejores presidentes son, precisamente, los que no se notan, y el de ayer en turno, se pasó mil pueblos en dejarse notar.

 

EL QUITE DE DOMINGO

 

El Juli, por la Puerta del Príncipe

El Juli está en el mejor momento de su carrera en una espléndida etapa de madurez profesional. El triunfo de ayer se veía venir. Ya había estado extraordinario en Vistalegre tras haber sido el gran triunfador en las Fallas de Valencia. Ayer El Juli consiguió una de las pocas cosas que todavía le quedaban en el toreo: salir por la mítica Puerta del Príncipe. Salió con tres orejas en la mano, pero deberían haber sido cuatro pues, de un modo absurdo e incompresible, el Presidente le privó de una oreja del primero. Dio otra vez una lección de sabiduría taurina. Y no solo de sabiduría, también de pureza y de valor: su toreo siempre es asentado y por abajo.

Toreó muy bien con el capote a sus dos toros: tanto al suave y bonancible primero, como al más rebrincado cuarto. Además de un toreo mandón y comprometido a la verónica, brilló a gran altura un bonito quite por talaveranas al primero de la tarde. Estuvo magistral en los dos toros: el primero era un toro muy noble con el defecto de salir un poco con la cara arriba; el cuarto, sin embargo, fue mucho más exigente…

Toreó impecablemente a los dos, en dos faenas marca de la casa, llenas de rotundidad y autenticidad. Muy asentado y corriendo la mano por abajo, en series muy bien trazadas y con una perfecta ligazón. La faena al primero fue más fácil, teniendo en cuenta la gran nobleza del toro. El cuarto embestía con más agresividad, pero el Juli encauzó muy bien la embestida de este exigente toro. Destacó sobremanera una muy buena serie con la mano izquierda y un final apoteósico con la mano derecha, enroscando varios muletazos a la vez. Quizá fue una faena más suave y estética la primera, pero más meritoria la segunda, porque el toro imponía más… Otra gran virtud del Juli es su contundencia estoqueadora.

A este torero casi nunca se le van los triunfos. Y es que una de las obligaciones de una figura del toreo, además de cuajar a todos los toros que tengan posibilidades, es matarlos de una gran estocada para que el triunfo no se esfume. Dos estocadas de entrega, tanto al primero como al cuarto. Destaco esta estocada al cuarto por lo derecho que se fue tras la espada.

El Juli suma y sigue. Hacía muchos años que no se veía a un torero en una racha triunfal como esta de El Juli. Y ahora queda Madrid, donde siempre ha estado muy bien, aunque nunca se le ha hecho justicia. Pero, tal como está el Juli este año, seguramente que Madrid también se le va a rendir.

No me gustó Sebastián Castella. Su primero fue un toro que se rajó pronto y que se salió suelto de la muleta. Castella estuvo muy torpe y machacón. Pero peor fue lo del quinto, que fue un toro de posibilidades, que se vino pronto, que embistió con alegría, empeñándose en citar muy en corto y en quedarse muy encima. Faltó templanza y, sobre todo, distancia. Después de haber visto la gran faena al toro de Núñez del Cuvillo en octubre, creíamos que la carrera de Castella había entrado en una nueva etapa. Pero otra vez le hemos visto con los viejos planteamientos de siempre: muy valiente, muy decidido, pero también muy testarudo, intentando imponer como sea la faena que lleva pensada desde el hotel y sin adaptarse a las condiciones del toro.

Miguel Ángel Perera tuvo poco que hacer. Su primero fue un toro tan noble como blando. Un toro que exigía cadencia y media altura con el que Perera no fue capaz de entenderse nunca. El sexto, a pesar de tomar un puyazo de bravo, después resultó ser un toro muy manso que no se cansó de correr a todo lo ancho y largo del ruedo. Perera le persiguió a la carrera por todo el ruedo… Los toreros de ahora no saben quitarse de en medio con rapidez esta clase de toros. En cuanto sale un toro con estos problemas, por ejemplo un manso huido, no saben qué hacer. Toda la vieja lidia ha desaparecido del repertorio de los toreros y se muestran impotentes ante unos toros que lo que piden son muletazos por abajo y destroncarles los riñones.

Con respecto a la corrida de El Ventorrillo, estuvo infinitamente mejor presentada que la de Victorino. Aunque con ciertas desigualdades, todos fueron toros y, además, lo parecieron. Y, a pesar de que los hubo  blanditos y otros mansitos y descastados, hubo dos toros importantes que cayeron en manos de El Juli, que los aprovechó completamente.

No voy a hacer poesía sobre El Juli toreando bajo la lluvia… Odio la lluvia. Sí, ya sé que es muy beneficiosa, pero desde niño asocio la lluvia con corridas suspendidas y la consiguiente frustración. Espero que pase de una vez esta asquerosa borrasca y podamos ver la feria en paz.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

13 Resultados

  1. Historiador dice:

    La Historia se repite. Joselito y Belmonte. Juli y José Tomás. Con Rafael el Gallo de comparsa, que es Enrique Ponce quien, para colmo, también está medio calvo. La Historia se repite y qué suerte tenemos de vivirla.

  2. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    EL JULI SE QUEDA SOLO: Julián López Escobar, el Juli, lleva ya muchos años tirando del carro de la Fiesta. Con Ponce, José Tomás y Morante en sus respectivos pedestales del olimpo taurino, del que descienden cuando les place para nuestro deleite, ha sido y es el de Velilla de San Antonio el que se ha enfrentado y se enfrenta directamente con las nuevas generaciones. Pero ayer se quedó solo, en la cúspide, como los alpinistas en el tramo final de la cordada, cuando ya sólo es el cielo lo que queda por escalar. Y ayer el Juli, subido a la cima, cogió el cetro del toreo con las manos y lo elevó a la altura de los dioses, mientras los demás toreros que habían osado u osarán arrebatarselo miraban impotentes. Como el Cid, ya apagada su llama; como Manzanares,eternamente acomodado; como Daniel Luque, con las orejas gachas tras su prematura encerrona madrileña, de la que esperemos que se recupere; como Talavante, que este año parece que sí pero que está por confirmar; como Pinar y Tendero, cuyo bagaje profesional aún no da para comparaciones con nadie, pues llevan en esto cinco minutos; y como Castella y Perera, que ayer bajo la lluvia se supone que iban a librar presuntamente un discutido duelo con el Juli que al final no fue tal. Porque Perera, aparte de no poder hacer otra cosa que perseguir por toda la plaza a su mansísimo sexto, al que picó excelentemente Francisco Doblado, no le cogió nunca el temple o, por mejor decir, la cadencia a su flojísimo aunque enclasado tercero. Alborotos enormes ha formado en otro tiempo el extremeño con toros más blandos que ese. Y porque Castella, que se estrelló con el manso y brutote segundo, se dejó ir un quinto encastado y alegre que iba descomponiendo algo sus embestidas según avanzaba la serie, por lo que pedía temple y mando, algo que el francés no le dio en ningún momento, algo que chirrió más si cabe al actuar justo después de el Juli. Da la impresión Castella de haber tocado techo, de estar estancado en un escalón inferior al que le creímos adivinar hace tres años en sus actuaciones en Bilbao y Albacete, por poner dos ejemplos. Destacó en sus toros Curro Molina, como casi siempre. El Juli estuvo perfecto. Toreó a la verónica a ambos toros con temple, empaque y pureza. Realizó un majestuoso quite a su primero alternando sendas chicuelinas con sendas tafalleras con el compás abierto, cargando la suerte, y rematando con una media garbosa a media altura. Mató a sus dos toros de dos soberbias estocadas, y los cuajó de cabo a rabo con la muleta, al primero sin obligarlo del todo para que no se apagara, al cuarto con pulso firme y mando, sobre todo en dos series por el pitón izquierdo, cumbre de su actuación de ayer, por donde el toro se vencía ligeramente. Trasteos de escuadra y cartabón, inspirados, milimétricos, perfectos. Hay un tópico sobre el arte en el toreo que dice que los toreros técnicos realizan siempre la misma faena, como si estuviera fabricada en serie, mientras que los llamados artistas o de inspiración nunca hacen dos faenas iguales. Es justamente al revés. El torero artista sólo sabe realizar una faena, por eso se pasa la vida esperando que le salga el toro exacto que se acople a ella. Es el torero técnico, como el Juli, el que nunca hace dos faenas iguales, pues se adaptan a cada toro, y no hay dos toros iguales. Sólo así se puede triunfar a diario y conseguir, como don Julian, quedarse sólo entre las estrellas alzando el cetro del toreo.

  3. Mariano Robles dice:

    Pero ¿cómo se atreve este “historiador” a comparar a El Juli con José Tomas?. Tomás no le llega a El Juli ni a la suela de las zapatillas. Y a Ponce aún menos. Los tomasistas siempre apuntándose todos los grandes carros del toreo y desmerciendo a quien más odian.

  4. Cuentacuentos dice:

    Bestial El Juli!!!
    Esta ya es su mejor temporadada y acaba de empezar…
    Es la Tauromaquia total dotada ahora de una madurez inédita
    Lo de Valencia y lo de Sevilla ha sido un golpe de autoridad total y encima ayer, pegándoles un jabón a los dos triunfadores de la pasada campaña.
    Por cierto, cual diablos fué el lance que intercaló con las verónicas al quite del primer toro??. En tres crónicas ya he leido tres nombres diferentes: tafalleras, cordobesinas y talaveranas.

  5. Paolo dice:

    Estoy de acuerdo con Domingo: la faena al cuarto toro fue mas importante que la del primero, que aparecio màs perfecta gracias a la gran nobleza del toro que podria ser el toro de la feria. Si se puede poner un pero a esa faena, diria que el toro tenia màs que torearle y que la cosa bajò un pelin con la izquierda. Pero hemos visto faenas de dos orejas de menor peso que esta en la Maestranza, esto està claro!
    De todas formas, Castella ayer pegò un petardo gordo por no aprovechar del buene quintlo toro y casi todo el mundo lo tapa…
    En fin me gustaria saber que opina ahora Canorea de la lona ya que en la temporada de la 7 suspensiones (!!) dijo que no iba a servir para nada!!
    Esa temporada sì que nos robò de grandes tardes de toros como hubiera ocurrido ayer sin la bendita lona!

  6. Cuentacuentos dice:

    Respuesta a Mariano Robles:
    Ya estamos con las guerras absurdas.
    José Tomás es un torero de época.
    Pero ayer fué el gran día de El Juli, otro torero de época.
    Son distintos. Muy distintos. No se parecen en nada, pero los dos caben…
    Es bueno que haya antitomasistas como usted. Lo hacen más GRANDE aún!!!

  7. Juan Mari de Chinchon dice:

    Cuentacuentos: El capotazo que interpreto el Juli y que nates realizo Cayetano en Valencia se llama ‘Cordobina’ es similar en ejecucion a la talaverana pero la ‘cordobina’ se remata sacando el capote por debajo del piton del toro.

  8. Lizandro dice:

    Don Mariano con todo respeto Tomas no tiene ni los tamaños ni la cabeza privilegiada del Juli al cual por cierto casi no le pegan los toros y vaya que se arrima,Tomas o sale ensangrentado por la puerta grande o se le van vivos los toros,tremendismo total,lo de ayer fue una obra de arte que no tiene comparacion,señor torero! creo que ahora si puso de acuerdo a todo el mundo que el Juli es y seguira por mucho tiempo siendo el numero 1,y si Tomas quiere lo contrario que toree con el en las plazas mas importantes,a ver si no resbala con tanto jabon….y hacerlo mas grande? no señor,solo ser objetivo….El rey salio por la puerta del principe,frase patentada para Julian…..

  9. graciano dice:

    Quiero destacar, aparte la excepcional tarde de toros que dio “El Juli”, que muy pocos pueden superar, lease él mismo, Ponce, Morante y quizá Castella, la estupidez del presidente por negarle la segunda oreja en una faena completísima de capote, muleta y estoque. Ademas cuando el torero estaba a medias de un magnífico toreo de capote va el tío y hace salir a los picadores para que el toro se distraiga y no pueda rematar la tanda el torero y además se lo hizo en los dos toros. Yo creo que se podrá esperar un par de minutos…

  10. JUAN DE THARSIS dice:

    El Juli, soberbio. Creo no hay adjetivos para calificar la corrida de ayer del maestro que ratifica el buen momento en que se encuentra como ya puso de manifiesto ? y todos lo pudimos ver por televisión ? en las pasadas fallas.

    Me gustaron las dos faenas, distintas pero antológicas.

    Quiero destacar, quizás porque no lo he leido en anteriores comentarios, algunas virtudes de las faenas de ayer. En primer lugar el conocimiento de las distancias y como administró el tiempo entre serie y serie dando tiempo de esa manera a refrescar a un animal no sobrado de fuerzas. En segundo lugar la profundidad y hondura de la misma producto o resultado de un extraordinario sentido del temple que le permitió ? llevando el toro cosido a la muleta como diría un revistero antiguo -tirar del toro sin ningún enganchón hasta el final del pase, acompasado con el cuerpo, y con un leve giro de muñeca dejarlo colocado para el siguiente pase; todo ello sin necesidad de que el matador tuviese que rectificar terreno alguno.

    Todo ello en contraposición con la vulgaridad de Castella y Perera cuyas faenas estuvieron llenas de enganchones y tirones. Tengo para mi que algunos otros toros de la corrida ? en especial el tercero y el quinto ? en las manos de seda del juli hubiesen sido otra cosa. No hay que olvidar que este tipo de corridas ? nobles pero justas de fuerza ? necesitan una muleta suave que prendida al hocico lleve y enseñe al toro a embestir y para nada tirones que por el contrario paran y enseñan al toro a defenderse.

    Destacar la naturalidad y su extraordinario toreo de capote, desde luego una grata sorpresa para mi.

    Y finalmente lo bien que mata. Decían que Gallito despachó los siete toros de martines de siete estocadas posiblemente en la actualidad este sea el único matador capaz de hacerlo.

    La corrida seria y con trapio brava ? dos derribaron en el caballo ? y noble si bien en general adoleció de cierta falta de fuerza en la muleta.

    Enhorabuena a todos por lo que disfrutamos ayer. Desde luego ignacio no tuvimos tiempo de pensar en Basilea 3 o en la morena de al lado ni tan siquiera de la ?mojá? que soportamos encantados

  11. UNO AL QUITE dice:

    Señores es muy sencillo, es que el juli es muy buen torero, de época, y ahí es difícil llegar, casi imposible, no veo sustituto del Juli ni en Perera, ni en Castella, ni en Luque.

  12. Juan A. Narváez dice:

    Yo creo que nadie ha comparado a Juli con José Tomás. Juli-José Tomás, Joselito-Belmonte, con Rafael El Gallo-Enrique Ponce, los divinos calvos, de teloneros.
    Eso es lo que se ha dicho y yo lo corroboro, ¿alguien lo duda? Pues a callar, ignorantes

  13. Cesar Enrico Praeli dice:

    No necesito 1000 caracteres.Laa faenas del Juli en Sevilla fueron inerrarables .Que Tendido Cero nos siga deleitando en este mundo de la Tauromaquia

    C.Enrico P.
    Lima Peru

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: