14ª de la Feria de Abril en Sevilla. Dos buenas faenas de Rubén Pinar

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Jueves 22 de abril de 2010. Decimocuarta de feria. Dos tercios de entrada en tarde seminublada y muy fresca. Seis toros de Alcurrucén muy bellamente presentados y la mayoría con buenas hechuras, muy en el tipo de Rincón. Dieron juego desigual aunque con el denominador común de su mansedumbre en varas. Primero y cuarto, nobles pero muy remisos y a menos. Deslucidos el segundo, que se paró enseguida, y el quinto que embistió siempre con la cara muy alta, sin clase y a menos. El tercero terminó metiendo la cara muy noble por los dos lados. Y el sexto embistió con la cara arriba y con dificultades. Curro Díaz (grana y oro): Estoconazo trasero y descabello, ovación. Buena estocada, ovación. Matías Tejela (palo de rosa y oro): Pinchazo hondo saliendo desarmado y dos descabellos, silencio. Cuatro pinchazos y estocada, silencio. Rubén Pinar (berenjena y oro): Buena estocada desprendida y siete descabellos, vuelta al ruedo. Dos pinchazos, estocada tendida y un descabello, aviso y ovación.

En la corrida del pasado 12 de octubre en esta misma plaza, Rubén Pinar acreditó su precoz solvencia torera, interesando a los aficionados sevillanos tanto o más que a los de las demás plazas que le vieron por primera vez. Ayer volvió a lograrlo demostrando fehacientemente que su tierna maestría no es casual ni dependiente de la buena suerte. Frente a dos toros de muy distinta condición, un tercero muy noble que metió la cara humillando por los dos pitones, y un sexto bastante difícil por llevar siempre la cara muy alta en todos los cortos viajes que tuvo. Pinar cuajó una completa, ligada y redonda faena al tercer toro, y anduvo más que por encima del último que fue uno de los tres peores del envío de los hermanos Lozano.

No será de chocar, entonces, que Rubén Pinar vaya ascendiendo escalones con más rapidez y seguridad de lo que muchos creían. Si buena y limpia fue su primera faena, muy importante la segunda porque, a base de firmeza y de temple, terminó metiendo en la muleta a un animal que muy pocos lo habrían conseguido como el jovencísimo diestro de Albacete. Atención a Rubén Pinar porque lo que hace falta son toreros que resuelvan. Aunque actualmente abundan, nunca son bastantes porque en la mayoría de las ferias que nos aguardan, tendremos que soportar demasiadas corridas a sabiendas de que nos aburriremos como ostras. Fue una pena que Pinar perdiera la oreja que tenía sobradamente ganada por impacientase y descabellar repetidamente a su primer toro y por fallar otra vez con los aceros en el sexto. No obstante, gracias a Pinar, el aburrimiento no fue completo.

Y es que, además del deslucido juego de la mayoría de los demás toros, la tarde no dio para muchas alegrías. Tanto Curro Díaz como Matías Tejela terminaron hartando por irresolutos. Sobre todo Tejela que, con el peor lote, se eternizó en intentos mecánicos y baldíos. Al menos Curro Díaz pellizcó con su arte a los aficionados aunque sin continuidad ni buen término pese a que mató a los dos de sendas buenas estocadas. Díaz debería haber cortado la oreja del primero al que toreó bonito pero sin dar el paso adelante para que el remiso animal repitiera sus embestidas. En el toreo no basta el arte, hay que echarse siempre para delante.

 

EL QUITE DE DOMINGO

Rubén Pinar volvió a estar bien

 

En la tarde de ayer muchos se quedaron en la Feria y no  acudieron a la Maestranza. Entre ellos los Maestrantes: el palco de la Institución estaba clamorosamente vacío. Esto es dar ejemplo de afición… Pero el único punto de interés que tuvo el festejo fue la actuación de Rubén Pinar.

Pinar es un torero al que perjudica su poca estatura y sus gruesas piernas. Pero en su corta carrera ya tiene en su haber una Puerta Grande en Madrid, otra en Pamplona, otra en Valencia, y en todas partes donde actúa queda bien. Ayer, en la Maestranza, hizo lo poco bueno que se vio ante una corrida de Alcurrucén, muy desigual de presencia, que tuvo como denominador común la mansedumbre en los primeros tercios. Cuando tocaron los clarines para las faenas de muleta, los toros de Alcurrucén dieron un juego dispar y variado.

Sobresalió por su calidad el tercero, y el lote de Curro Díaz, primero y cuarto que, dentro de la sosería, se dejó torear. Nadie discute que Curro Díaz es un torero de mucha clase, pero no avanza en su carrera porque siempre está al hilo del pitón y nunca deja la muleta en el hocico del toro para que este repita. Y eso fue lo que una vez más sucedió ayer. Sus toros eran tan nobles como sosos y lo único que tenía que hacer el de Linares era dar el paso hacia delante y dejar la muleta en la cara del toro. No lo hizo nunca y los dos trasteos fueron muy deslavazados y de unipases. A pesar de que mató bien, no sacó nada en claro.

El lote de Matías Tejela fue el más difícil del festejo. Su primero fue un toro de embestida fluctuante del que no se podía fiar: tan pronto daba una embestida buena como acudía descompuesto y con mucha violencia. Tampoco fue bueno el quinto, que se paró muy pronto y empezó a probar. No diré yo que el lote de Tejela tuvo facilidades, porque no las tuvo; pero se vio a un Tejela sin ideas y muy espeso. Sigue estancado en el mismo sitio en el que permanece desde hace varios años.

Ya he dicho que Rubén Pinar hizo lo único destacado del festejo. Su primero fue de una mansedumbre absoluta en los dos primeros tercios: salió rebotado del caballo y fue muy difícil de banderillear. Pero en la muleta rompió como un buen toro y Rubén Pinar lo entendió muy bien. Le dejó la muleta siempre puesta en el hocico, ligó los pases con mucha templanza, y todas las series fueron a más porque los muletazos últimos de cada serie fueron rematados hacia dentro. Rubén Pinar entendió al toro a la perfección y le dio su justa lidia: cuando el toro empezó a rajarse, Pinar se fue a por el estoque. Bien con la mano derecha y también la única serie al natural. Y buena estocada a toro parado. Lamentablemente el toro tardó en echarse, y siete golpes de verduguillo hicieron que la oreja que tenía bien cortada, se esfumara. A pesar de eso, dio una vuelta al ruedo.

En el sexto dio una lección de madurez porque el toro no era nada fácil. Embestía con la cara muy alta y tenía solo media arrancada. A pesar de esos defectos, Rubén Pinar lo toreó con muchísima limpieza y le sacó muchos pases largos y sin enganchones, cosa muy difícil por las características del toro. Pinar tiene mucho oficio, lo que le hace estar bien con toros difíciles, y  mucho valor, lo que le permite torear despacio. No pudo matarlo bien porque el toro le esperó con la cara por las nubes en los dos primeros envites… Pero la impresión que Rubén Pinar ha dejado en la Maestranza es la de un torero cuajado y maduro a pesar de su juventud.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    PINAR CONTINÚA SU PROGRESIÓN: Fue la de Alcurrucén una corrida mansa y fría en varas pero en la que rompieron a embestir con son clásico de la casa al menos tres toros: primero, tercero y cuarto. Dos cayeron en el lote de Curro Díaz, un torero al que ya se le ha pasado el arroz, pues son ya demasiados años esperándole desde aquel inicio de faena en Madrid y la única vez que ha redondeado una actuación fue con aquel toro de los Recitales fuera de feria al que cortó las dos orejas en las Ventas. Ayer se dejó ir su lote como se dejó ir el pasado año el toro de Torrestrella y el anterior y el anterior… todo por falta de valor. Es cierto que su toreo codillero tiene chispazos, pero ayer por ejemplo no atacó en serio en ningún momento a sus toros como los Núñez piden: ganarles un pasito y tocar en la misma cara para que repitan. Lo mejor de su actuación fueron las dos estocadas. Fue en su cuadrilla un excelente torero de plata, José Manuel Calvo, “Montoliú”, que es una pena que no vaya fijo con alguna figura del toreo y tengamos que verle de higos a brevas. Ayer colocó un tercer par de banderillas al primero de la tarde sencillamente genial, andando hasta la misma cara del toro para cuartear a paso de paloma y salir andando en torero como si allí nada hubiera pasado. Pero es que en la brega del cuarto estuvo perfecto, haciendo que rompiera a embestir por abajo un toro que no humillaba del todo. También el tercero de Curro, Pedro Muriel, tuvo una gran intervención en el tercer toro realizando un quite salvador a su compañero Miguel Ángel García. De tercero a tercero. El lote más deslucido fue a parar a Matías Tejela, que no pudo refrendar su buen momento tras sus buenas actuaciones en Valencia y Arles. Pinar se llevó uno bueno y otro malo. El tercero fue el mejor de la corrida, y Rubén lo vio de inmediato. Comenzó por el pitón bueno del toro, el derecho, para terminar por el izquierdo en la recta final de una faena compacta, sin altibajos, siempre bien colocado y dejándole la muleta en el hocico para llevar muy templado y por abajo al de Alcurrucén. Tras un gran espadazo de pronto perdió la despaciosidad y la buena calma con la que estuvo toda la tarde y se puso a descabellar de manera alocada: hasta siete veces lo hizo para acertar con el verduguillo, por lo que perdió la oreja y terminó dando una vuelta al ruedo por su cuenta. En el sexto se superó y sacó a relucir la gran cabeza que atesora. A mí Pinar me recuerda mucho a el Juli. Lo tiene todo (valor, mando, cabeza, temple) menos clase. El oficio lo va cogiendo como demostró con este último de corrida, que embestía corto y por arriba, sin humillar nunca. Rubén lo fue templando y encelando a su altura, muy tapado siempre, hasta que consiguió que el animal se templara y acabara acompasando sus embestidas con su muleta. Definitivamente hay que decir que el torero de Albacete tiene un idilio con la ganadería de Alcurrucén, pues con ella ha cosechado importantes triunfos, como la Puerta grande de Madrid. el sexto toro de ayer estuvo bien picado por Agustín Moreno.

  2. Jose A. Ramirez dice:

    Que gracia me hace los que ponen a Curro Diaz como un gran torero. Mucha clase, gran toreo accesorio y mucho pico, mucho espeacio y nulas ganas de salir de tierra de nadie. Y tejela idem pero con menos clase. Se está tan agusto con esas 30 corriditas anuales y esos milloncejos en el banco…Y luego que si Castella es un perfilero, que si Ponce mete el pico, que si Perera ha tocado techo…

    Pinar por lo menos tiene ganas de ser torero. Posee una gran técnica y tiene a su lado un gran apoderado que consiguió sacar lo mejor de José Tomás Y Fandi en sus primeros años.

    Ojo hoy que Luque se juega mucho, lo digo porque Marca se puede empezar a impacientar con el muchacho de Gerena.

  3. Pedro Mileo dice:

    Por Dios, se le fue clarísimamente el toro!!! Tienen ustedes una doble vara de medir y eso es pésimo para un cronista, no nos fiamos

  4. Aquilino Sánchez Nodal dice:

    Amigo Del Moral, se ha extendido un rumor que me gustaría que nos acalarases. Se dice por Madrid que ABC no está contento con la labor de Amorós y que van a sustituirle tras San isidro. ¿Estás en la quiniela? Ojalá sea así, solamente tú eres capaz de llenar el vacío existente en la honestidad de la crítica taurina, tan repleta de trincones telefónicos, trincones bigotones, 6 trincones 6 y otros adláteres. Solamente tú, oh maestro, puedes ocupar el puesto que nos merecemos los lectores de ABC. Si lo necesitas, podemos enviar cartas al director exigiendo tu nombramiento, yo empiezo ya mismo

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