México. 10ª de Aguascalientes. Puerta Grande de Spínola en 5 de Mayo

Los tres de Carranco (de San Luis Potosí), tres de San Isidro (de la tierra) y uno de Montecristo (recordamos a Trojano indultado en La México por El Juli en 2005): todos sosos y complicados, en conjunto les ha faltado presencia, movilidad y fortaleza.

El torero sevillano Antonio Barrera (de rosa y oro y azabache), venía de tener momentos intensos el día anterior en la plaza; muy esforzado en esta corrida arrancando muletazos importantes pero sin colaboradores; no acertó en la suerte suprema (palmas y ovación). Fermín Spínola con grandes triunfos en La México (de azul celeste y oro con piedras en negro) remplazaba a Mario Aguilar –herido el 2 de mayo-; dos faenas muy esforzadas y toreras con buenas estocadas, el disciplinado artista ha estado muy por encima de sus toros (una oreja y una oreja). Juan Antonio Adame de Monterrey afincado en Aguascalientes (de azul turquesa y azabache), el espigado joven torero es hijo de José Adame El Grande de la cuadrilla de los Armilla; labor muy enjundiosa toda la tarde, necesita de más oportunidades luego de meses de para por lesión en la rodilla (palmas, oreja y palmas en el de regalo).    

Antonio Barrera abría cartel. Su primero de Carranco con 486 kilos, con dos pitacos por delante para hacer daño, enmorrillado, negro bragado. Sin continuidad en los lances, el toro tomaba a regañadientes el capote. Se vino a más luego del fuerte puyazo, midiendo a los subalternos en banderillas. Antonio se estira, tapándole la cara, tiene emoción lo que hacía por el peligro del animal y tragando mucho. Toreo recio y valiente de Barrera con pases de uno en uno. Por la izquierda se defendía el animal, remiso, complicado. Palmas.

El segundo del torero sevillano Antonio Barrera, con 486 kilos de San Isidro, feo de cornamenta y lámina, montado de pitones, alto de agujas, gordo, negro bragado. Cinco lances a la verónica a pies juntos coreados por los aficionados y remata con vistosa revolera. Manso incierto el animal, buscaba las tablas, sin emplearse, soso y rajado. Muletazos muy meritorios de Antonio por ambos pitones, todo lo hizo el sevillano. Pinchazo hondo y ovación. 

Fermín Spínola a su primero de Carranco de 493 kilos, berrendo en cárdeno, aparejado, bonito de lámina, delantero de cornamenta, soso y con problemas; no ha banderilleado, trae dos dedos vendados luego del percance en León, Guanajuato; le ejecutó una faena de mucho mérito por ambos perfiles, con mucha entrega y calidad. Mató de estoconazo y se le concedió una oreja. A su segundo de San Isidro de 481 kilos, de escaso trapío, no muy bonito de hechuras, paliabierto, negro, le endilgó un estupendo quite por chicuelinas tras un gran puyazo de Eduardo Rivera. Beto Preciado, el subalterno -institución del toreo-, ha dado 4 lances muy por debajo pegado a tablas, toda una lección de bien torear. Fermín le ejecutó un trasteo a base de torerismo, valor y aguante de verdad, metido en la cuna de los pitones. Robó muletazos muy limpios y largos. Terminó de estocada honda en el sitio y obtuvo otra más que merecida oreja.

Juan Antonio Adame a su primero de Carranco, berrendo en negro, muy bonito; le hizo faena variada y lucida en los tres tercios, imprimiéndole mucho valor a su quehacer muleteril; el toro acusaba debilidad. Mató al segundo viaje y se le aplaudió en el tercio. A su segundo de San Isidro, el más toreable de sus hermanos, feo de hechuras, alto, zurdo, astifino, bragado. Juan Antonio Adame lo recibió con una larga cambiada de hinojos cerrado en tablas para luego de pie lancear con clase, de nuevo lució en el tercio de banderillas y con la sarga realizó una labor más que dispuesta, sobre todo por el pitón derecho;  estocada honda y una oreja para el torero como premio. Regaló Juan Antonio Adame un séptimo de Montecristo de 503 kilos (ganadería formada en 1986 con sangre de Jaral de Peñas). El toro un cárdeno oscuro, bragado, con cara, coletero, le faltaba morrillo; el animal adoleció de un punto de transmisión y de rematar las embestidas por abajo. Ha estado bien con el capote el torero regiomontano, sobre todo en un quite por chicuelinas. Volvió a brillar en el segundo tercio y le puso más que ganas a su trasteo de muleta pero el toro desarrolló sentido, genio y violencia. Pinchazo y media estocada para ser despedido con aplausos.

Se anuncia la esperada corrida de Corlomé para el viernes, en el cartel José Mauricio de la ciudad de México, Israel Téllez de Guanajuato y Guillermo Martínez, el torero de la Perla Tapatía Guadalajara. 

Fotos de la corrida de Barrera, Spínola y Juan Antonio Adame:  http://www.mundotoromexico.com/2010/index.php?acc=galprod&id=965

http://suertematador.com/index.php?option=com_wrapper&Itemid=465

Anexo. Semblanza (y video) de Jorge Gutiérrez, auténtica figura del toreo en México. Link:  http://www.youtube.com/watch?v=0RiH0d_4vks 

La plaza México lo vio nacer, crecer, reproducirse y no morir, sino simplemente verlo alejarse del ruedo, pero dejando una estela brillante con sus magníficas actuaciones a lo largo de 28 años, de una carrera fructífera como primera figura del toreo. Se trata del hidalguense Jorge Gutiérrez, quien se cortó la coleta en Aguascalientes en 2007, torero desde el 11 de febrero de 1978 cuando Manolo Martínez le cedió los trastos toricidas ante la presencia de Curro Rivera, para estoquear toros de Javier Garfias. A partir de esa fecha se vislumbró que nacía una figura del toreo al darle cerrada pelea a su padrino y testigo; no solamente ese día, sino a lo largo del tiempo que estuvieron en activo. También, desde ese día Jorge se apoderó de la voluntad de los aficionados del país y principalmente del embudo de Insurgentes, que se convirtió en “su plaza”, que lo recibió de buen grado por los triunfos que sumó. Ahí empezó a escribirse la historia de un diestro hidalguense que puso en la boca de todos al Estado de Hidalgo, en especial a la población de Tula, donde vio la primera luz. Tierra donde se erigen esas moles de piedras volcánica llamados Atlantes y que les han puesto los Colosos de Tula, y que a Jorge se lo han endosado atinadamente por su capacidad y grandeza torera, que le ha hecho honor por siempre. Fue en la temporada 1990-1991 cuando fue su consolidación como torero hasta 2007 en que dio por terminada su carrera. En esa campaña cortó 12 orejas y un rabo, así como una cornada penetrante de vientre. Antes de ello tuvo que luchar denodadamente para conseguir ese sitio porque, como siempre, salen los detractores, las envidias y la lucha por la supremacía con buenas o malas artes. El carácter férreo del diestro tulense se abrió paso y se impuso a las adversidades. Desde su inicio ya se le vieron patas para gallo grande por la firmeza de los espolones. Se recuerda que se dio a conocer en el antiguo Rancho del Charro al hacer un brillante quite, donde los ojos de los aficionados se fijaron en él. Posteriormente, en sus intervenciones en las novilladas que se organizaban en La Florecita, por parte de la Peña Taurina Don dificultades. Su carrera novilleril fue de triunfos y en Venezuela se convirtió en un ídolo por sus descollantes actuaciones en el Nuevo Circo de Caracas. Ya luciendo el entorchado de matador, extendió su fama en los ruedos de Francia, España, así como en Sudamérica. Confirmó su doctorado en la plaza de Las Ventas, de Madrid, el 22 de mayo de 1982 de manos de Manolo Vázquez y testigo Antonio Chenel Antoñete con el toro Berlinés, de Celestino Cuadri, al que le cortó una oreja. Su temporada por la península se alargó a 28 corridas ese año, sumando triunfos, trofeos y percances, que enriquecieron su historial. Su calidad de figura se basaba en su valor indeleble frente al pinto como al colorado, sin dar ni pedir cuartel. Profesional a carta cabal y dando todo con tal de salir abrazando el triunfo. Pero su cartel de presentación es el arte y el temple. Ha toreado con lentitud inimaginable tanto de capa como de muleta, dominando todos los lances y suertes de la tauromaquia, incluso algunos de su inventiva. Estupendo capotero y extraordinario muletero, además de muy certero con la espada. Su vitae está plagado de sucesos buenos, malos, pésimos y extraordinarios, que son los más y desde luego, hay material para escribir varios tomos, pero que podemos sintetizar diciendo que: fue (y lo será siempre) una figura del toreo. También se puede sintetizar su carrera con los fríos números, pero que dan idea de su historial, aunque no narrar sus proezas. Sumó 1,332 corridas toreadas en México, España, Francia, Venezuela, Colombia, Ecuador y Perú, otorgando 16 alternativas en territorio de México, menos la primera que fue en Colombia. En la plaza México hizo el paseíllo en 85 tardes, siendo el tercer torero que actuó en más tardes en el coso capitalino; el primero fue Manolo Martínez, seguido de Mariano Ramos. También es el único matador con tres indultos: Giraldillo, de Manolo Martínez; Poco a Poco, de San Martín y el tercero Fenómeno, de Julio Delgado; ese día le cortó las dos orejas a Pazguato, de la misma ganadería. Ha cortado 57 orejas y dos rabos. Jorge Gutiérrez Argüelles nació en Tula, Hidalgo, el 27 de febrero de 1957, siendo sus padres Alicia Argüelles de Gutiérrez y Jaime Gutiérrez Arias. Contrajo matrimonio con la gentil María Isabel de Villasante, de familia ganadera, con quien tiene tres hijos: Jorge, Jaime y Paula.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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