4ª de Jerez. Morante: ¡apaga y vámonos¡

Plaza de toros de Jerez de la Frontera. Sábado 8 de mayo de 2010. Cuarta de feria. Tarde medio nublada con brisa fresca. Tres cuartos de entrada con casi lleno en sombra. Seis toros de Núñez del Cuvillo, de preciosa presentación, con cara y vario pelaje. Por más completos, bravos y muy nobles, destacaron el primero y el quinto que fue muy aplaudido en su arrastre. Les siguió en manejabilidad el tercero. El segundo manseó en el caballo, duró poco en la muleta y sacó genio. Blandísimo el sexto. Finito de Córdoba (amapola y oro): Metisaca en el chaleco, pinchazo y estocada contraria atravesada, silencio. Estocada trasera caída de rápidos efectos, silencio tras leve división. Morante de la Puebla (canela y azabache): Tres pinchazos yéndose, pinchazo, media atravesada y dos descabellos, aviso y silencio. Media estocada fulminante, dos orejas y fortísima petición de rabo, incomprensiblemente no atendida por el palco, con vuelta clamorosa. El Cid (blanco y oro): Pinchazo hondo tendido y dos descabellos, silencio. Media efectiva, silencio. Morante salió a hombros. Bien en palos, Álvaro Oliver y Alalareño.

El bello ejemplar de pelo jabonero sucio que inmortalizó el de la Puebla del Río desde que salió por los chiqueros hasta que murió, fue un excelente colaborador de tan excepcional arista. Pero con serlo, Morante lo superó haciéndonos olvidar que lo que tuvo delante fue un toro. Más pareció una pareja de ballet ensimismada por quien interpretó sus embestidas en un derroche de temple, mando, inspiración, medida, ritmo y placer consigo mismo cuanto cinceló, cual escultor superdotado en los tres tercios, la que quizá haya sido la obra más grande de Morante a lo largo de su vida desde el punto de vista artístico.

Y por lo que respecta a lo mucho que uno lleva visto durante los más de cuarenta años que ejerzo la crítica taurina, lo más bello que he visto jamás. Por eso, cuando Morante dio fin a su fantástica creación, no pude evitar que se me escapara un tópico grito que ayer vino como anillo al dedo: Morante, ¡apaga y vámonos¡

 Si maravilloso estuvo con el capote – un recital por verónicas sensacionales, medias perfumadas, chicuelinas más que gráciles en el quite, revoleras y largas de inimitable y eterna ejecución por su lento devenir, su recreado ensamblaje en los remates de cada serie -, y hasta sublime en el tercio de banderillas que cuajó en tres pares a cada cual más puro y alado en su preparación y salida…, con la muleta fue el acabose por cómo se dibujó a sí mismo en una faena tan redonda, tan bien estructurada, tan perfectamente pausada y tan lentamente realizada en cada cite, en cada pase, en cada entrada, en cada salida…, y por cómo ligó cada ronda sin abandonar el sitio por inacabables redondos, licuados naturales, enormes de pecho, ayudados por bajo y por alto como pétalos de rosa, kikirikís y pases de las flores que parecieron orquídeas, mas por cómo conjuntó todo dándole exacta unidad hasta buscar la igualada del animal con sumo y placentero compás para matarlo de media estocada lagartijera de la que el toro salió rodado a sus pies, que el público quedó extasiado y más feliz que si, durante los veinte minutos que no quisimos se acabaran nunca, hubiéramos estado en la mismísima Corte Celestial.

Lo demás, apenas contó. Ni siquiera valió para enfadarnos pese al petardo que pegó un Finito de Córdoba, incapaz de aprovechar el mejor lote de la corrida. Porque si el primer toro fue tan bueno o incluso mejor que el de Morante, el cuarto fue el más encastado, el que más trasmitió y con más importancia embistió. Pero Finito, más atento a la técnica que domina como nadie para hacer que torea – y mira que toreaba bien mientras pudo – sin necesidad de jugarse un alamar, no pasó ni de discreto haciéndonos sufrir por tamaño desperdicio. En cada lance que pegó y en cada muletazo de sus dos faenas, solo se estiró a toro pasado en su afán de que aquello pareciera lo que no fue y, además, sin relajarse nunca o perdiendo demasiados pasos cuando no pegar alguna giñá. Algo que con su primer toro fue intolerable porque mejor, más dócil y con más fijeza no pudo ser este fantástico animal que mereció la vuelta al ruedo. Si no se la dieron fue por culpa de su matador. Tras este enojoso dispendio, Finito hizo que se esforzada con el encastado cuarto que llegó con cara franquía a la muleta pese al largo puyazo que recibió.

En cuanto a El Cid, ¿qué decir? Que con el tercer toro, más que manejable aunque sin clase, no le vimos como quisiéramos verle de una vez. Sigue sin sitio. Una pena. Él mismo a este mismo toro le hubiera cortado una oreja o quizá hasta dos en sus mejores tiempos. Y con el sexto nada, porque este blandísimo animal no valió un duro por su poca fuerza.        

Tampoco ayer se llenó la plaza porque muchos devolvieron sus entradas tan caramente conseguidas para ver a José Tomás. Los que prefirieron quedarse o entrar a última hora, salieron ganando y de qué modo, señores.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. paolo dice:

    Lo que le falta a Morante para demonstrar su grandeza es que le salgan toros asì, cosa que su entorno no consigue elegir con mucho acierto!
    Pero enhorabuena a Josè Tomàs y a sus veedores por elegir los mejores toros de las mejores ganaderias!
    A ver a quien le tocarà la suerte de lidiar sus toros de Victoriano del Rio en Madrid….!

  2. graciano dice:

    Gracias, amigo José Antonio por regalarnos estas maravillosas crónicas, donde como digo siempre, el aficionado puede “ver” la faena. Siento no haberlo visto, porque Morante es una de mis debilidades. Por eso no me gusta que gaste excesivo tiempo con los toros malos, una vez vistos y probados a otro cosa. Después con el toro que vale te compensa con creces. Un saludo

  3. Jorge Fernandez dice:

    No se que esperan para sustuir a JT en Madrid con Morante, vamos a ganar todos.

  4. david_izurieta dice:

    Maestro, una crónica a la altura del acontecimiento que Morante protagonizó en Jerez! Mi enhorabuena por ella. Creo que Taurodelta tiene cantado quien va a sustituir a JT. Usted lo dijo en la crónica precedente a esta y no se equivocó, Morante puede armar la mundial con los toros escogidos por, o para, JT. Ojala la decisión de la empresa de Madrid no demore. Maestro, un saludo desde Quito y mucho éxito en la cobertura de este San Isidro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: