4ª de San Isidro en Madrid. To er mundo e güeno

Madrid. Plaza de Las Ventas.  Domingo 9 de Mayo de 2010. Cuarta de San Isidro. Lleno. Tarde soleada y fría. Cinco toros de Dolores Aguirre, bien presentados salvo el tercero, que era muy terciado. De muy buen juego eprimero, tercero y cuarto. El segundo difícil, el sexto infernal. Un toro de Fernando Peña lidiado en quinto lugar, muy parado. Rafaelillo (azul y oro): Aviso, vuelta al ruedo; una oreja. Fernando Cruz (burdeos y oro con cabos negros): Silencio; aviso y silencio. Joselillo (grana y oro): Aviso, silencio. Cogido por el sexto, presentó una cornada de veinte centímetros en la cara interna del muslo derecho. Pronóstico grave. Juan Navazo saludó tras banderillear con autoridad al segundo de la tarde.

 

Se estaba lidiando el segundo de la tarde. Estaba rajado y solo quería tablas. Su lidiador, Carlos Hombrados, no podía sacarlo más allá de las rayas. En esto, Juan Navazo salió desde las tablas y colocó un gran par al sesgo. ¡Sí señor! ¡Así se banderillean los toros! Es  absurdo empeñarse en banderillear a todos los toros en el tercio. Cuando el toro es difícil conviene ahorrar capotazos. ¿Dónde hay que banderillear? Allí donde el toro se pare. Y eso hizo Navazo. Bien hecho: una lección de buena lidia en unos tiempos en que el buen orden y la buena colocación suelen brillar por su ausencia. Luego, ese toro arrolló con la cara alta y Fernando Cruz se lo quitó de en medio y punto. Tampoco pudo hacer mucho con el toro de Fernando Peña, rajado desde el principio.

 

Rafaelillo es un experto en las corridas duras. Es capaz de salir airoso de los trances más difíciles. Es un profesional, pero no es un artista. Y ayer, de modo inesperado y sorprendente, le tocó un lote para artistas. Un lote de consagración con un cuarto toro de ensueño. Al primero, muy noble y pronto, le dio dos seriecitas apañadas, una por cada pitón. Pero el toro tenía mucho más. El cuarto fue ese atanasio de clase excepcional que ha consagrado a tantos toreros durante los últimos sesenta años. Embestida larga y templada, como para torear de salón. La primera parte de la faena fue muy ligera y de medios muletazos. Rafaelillo dio después dos series con la derecha más ligadas con muletazos más largos. Mejor al final que al principio, pero siempre por debajo de un toro con un cortijo en cada pitón. Además, el toro era suavón y medio rajadete, el no va más para un torero. Tras un pinchazo, es decir, obviando la suerte suprema, le dieron una oreja en un ambiente de contento un tanto infantil. (Cuando aparezca por aquí el señor don Julián López Escobar, espero y deseo el mismo trato).

 

La corrida tuvo otro toro bueno, el tercero que, por cierto, era muy terciado. Es evidente que  tía Dolores guarda los pavos para Pamplona. El torito fue bueno y alegre. Joselillo no se acopló en ningún momento. La faena no tuvo argumento ninguno y los muletazos surgieron rápidos y sin ligazón.

 

Pero no se crean ustedes que todo el monte fue orégano. Tras el almíbar vino el acíbar. El sexto toro explicó por qué la torería andante teme tanto a los astados de Dolores Aguirre. Este sexto fue un demonio, manso y con poder, llegando a derribar dos veces con gran estrépito. Tenía un sentido asesino por ambos pitones, como se vio en el segundo tercio. Un animoso e ingenuo Joselillo lo citó en los medios dispuesto a torear en redondo. Una insensatez. Después de tres coladas, a la cuarta prendió al torero de modo dramático. Afortunadamente la cosa quedó en una cornada en el muslo. Gracias a Dios porque pudo haberlo matado. Rafaelillo, perro viejo y que sabe lo suyo de marrajos, se quitó al bicho de en medio sin contemplaciones.

 

Una cosa quedó clara: después de varios días de bostezo general, ayer nadie se aburrió.      

     

 

8 Resultados

  1. Angel dice:

    pero hombre!!!!q clase de cronica es esa??? o sea q Rafaelillo estuvo por debajo del toro?, pero que dice usted???. Ah quizas lo que quiere es hacerse el singular y escribir lo contrario que todos los demas!!! si yo fuera su jefe!!4 millones y un parado mas usted!!!!!

  2. Jose A. Ramírez dice:

    Y en todos sitios diciendo que le robaron la puerta grande…Todo mi respeto para Rafaelillo como torero, pero ayer no estuvo a la altura de un lote de 3 orejas. Era un lote para torear y no para defenderse metiendo trallazos, pico y pasándose el toro a 2 metros. Una pena, contenta tiene que estar Doña Dolores, el murciano no vuelve a tentar en “Dehesa de Frías”.

  3. urbano montero galan dice:

    Si Señor, por fin un digno heredero del añorado Joaquin Vidal, solamente faltaba que escribas articulos de costumbre y un poquitin más de ácidez gramátical

  4. Jose Antonio dice:

    Creo que Rafaelillo ha estado fabuloso por encima de sus dos toros.El presidente ha estado injusto con él, al negarle la puerta grande que habia ganado por méritos.Y con criticos como ustedes que estan hundiendo la fiesta creo que de verdad es imposible cortar un rabo en Madrid o otra plaza de primera.Ánimo a la fiesta de los toros.
    Jose Antonio

  5. Mosquete dice:

    No, si ahora va a resultar que Rafaelillo tuvo ayer dos borregos de salón que se le fueron sin torear.

    Rafaelillo toreó con los defectos del toreo de hoy (a veces por las afueras, a veces pico…), pero con virtudes que también hoy escasean: decisión, arrojo, torería y valor de verdad (los hay que tener bien puestos para torear al natural con el vendaval que soplaba en su primero). Incluso con arte en algunos momentos.

    Es que, estimado Domingo, Rafaelillo se enfrentó a dos TOROS y no a dos borregos de bandera como los que don Julián López Escobar suele torear. Si El Juli quiere el mismo respeto, ya sabe: que el año que viene se apunte a la de Dolores Aguirre.

    Un saludo.

  6. Aquilino Sánchez Nodal dice:

    Amigos, la corrida del domingo, día 9 no dejó espacios para el aburrimiento. La verdad es que, en la plaza de toros de Madrid, hace unos años no se concedía una oreja si se pinchaba antes de la estocada, incluso, muchos años atrás, si se recibía un aviso. Los tiempos cambian que es una barbaridad. Tanto cambian que, en un programa matinal en Telemadrid, Rafaelillo se presentó con aspecto de marinero feliz. Los toreros se distinguen por cuidar su apariencia dentro y fuera de los ruedos. Señor Rafaelillo cuide su aspecto. No se si usted es el culpable, seguro que si, pero su apoderado debería corregir su indumentaria cuando no es acorde con la proyección, que se quiere dar de usted, ante los espectadores. Ese petardo no lo da Julián López, ni otra figura, ni el 90% del escalafón. Cuidadin con las formas.

  7. Juan Rubio Barceló dice:

    Señores: Hay libertad, pero no hay que pasarse, la democracia es mayoría y si también se emociona y se divierte, ¡¡ viva la fiesta taurina !! -Aunque hayan decisiones escritas contrarias a la realidad. Todo el mundo no puede saber igual, pero todos caben esta tan bella fiesta. Saludos de un viejo aficionado, “Jurubar”.-

  8. juan dice:

    Pero por qué se empecina en confundir a los demás? acaso no estuvo en la plaza?… todo lo que dice es mentira, perdón, pero así es!

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