5ª de San Isidro en Madrid. Juan del Álamo trae cuerda

Madrid. Plaza de Las Ventas. Lunes 10 de mayo de 2010. Quinta de feria. Tarde fría y muy ventosa. Entrada con tres cuartos de entrada. Cuatro novillos de Carmen Segovia y dos (cuarto y sexto) de Hermanos Torres Gallego. Bien presentados y armados. De los de Carmen Segovia, destacó el segundo, aunque en gran parte gracias a quien lo lidió. Los otros no pudieron verse bien como consecuencia del viento y de la impericia de sus lidiadores, si bien el  quinto resultó inequívocamente manso y difícil. De los de Hermanos Gallego, el que hizo de cuarto desarrolló mucho peligro y el sexto fue tan noble como flojo. Tomasito (azul marino y oro): estocada delantera, silencio. Pinchazo y media estocada, silencio. Juan del Álamo (grana y oro): Estocada tendida, oreja. Media estocada sufriendo una impresionante cogida sin consecuencias por fortuna, gran ovación e intento frustrado por los del 7 para dar la que hubiera sido una merecida vuelta al ruedo. Miguel de Pablo (rosa y oro): Cuatro pinchazos, un quinto hondo y cinco descabellos, aviso y silencio. Estocada, palmas. En palos destacó Miguel Rodríguez.

Ya estamos otra vez en Las Ventas y espero con más suerte de la que han padecido hasta ahora los aficionados en esta casi siempre y a sabiendas aburrida feria. Al menos ayer me volví a sentar en los tendidos venteños para ver una novillada en la que actuó uno de los que nunca fallan. Pero lo de novillada es un decir porque desde que se puso de moda el toro enorme, los festejos menores de aquí son como las corridas de toros mejor presentadas que se lidiaban en mis años jóvenes. Tiempos inolvidables que ya han pasado a la historia como la que muchos llamamos Edad de Platino del Toreo. Dense cuenta  los que no la  vivieron que, por poner  un ejemplo, la última que organizó don Livinio Stuick en 1968, constó de 16 corridas, dos semanas completas, que protagonizaron en tres tardes cada uno, nada menos que Antonio Ordóñez, Paco Camino, Diego Puerta y Manuel Benítez El Cordobés. Y en dos, Antonio Bienvenida, Curro Romero, Miguel Mateo Miguelín, Manolo Cortés que confirmó su alternativa y varios matadores más de segunda categoría que luego fueron tratados como de primerísima. Serranito fue el modesto que también intervino entonces… En fin, nada que ver con lo que últimamente aguantamos a plaza llena o casi cada tarde. Algo que será todo lo rentable que se quiera, pero nada conveniente por la sencilla razón de que esta seguridad de asistencia masiva del público es lo que ha dado al traste con la categoría de la llamada primera plaza del mundo y, por consiguiente, con la calidad de la mundialmente famosa Feria de San Isidro porque las empresas se aprovechan de tal seguridad para dar gato por liebre la mayoría de las tardes ¿Qué tiene que ver lo que ahora nos concita con aquellas ferias verdaderamente importantes? Casi nada.

Pero a lo que iba, las corridas que se lidiaban entonces eran como las novilladas que vemos ahora e incluso más pequeñas. La de ayer, sin ir más lejos, ya la hubiéramos querido ver para las figuras de entonces. Acostumbrados como estamos a lo que se lidia hoy, no choca que a algunos incluso les parecieran pequeños los de ayer de Carmen Segovia y los dos imponentes sustitutos de Torres Gallego.

De lo acontecido hay que resaltar como merece la actuación del salmantino Juan del Álamo que repetía en Madrid tras pegar su primer aldabonazo la tarde de su presentación en la pasada feria de La Comunidad. Ya no se puede hablar de casualidades ni de suerte, sino de una más que esperanzadora realidad. Repito, pues, lo que vengo diciendo de este nuevo valor. Que estamos ante una próxima figura del toreo.

Con su primer novillo, que fue bueno aunque con el grave inconveniente del viento que no dejó de molestar durante toda la tarde, Juan del Álamo dio la impresión de que a él no le importaba tanto como a sus compañeros. Ni con el capote, que manejó con la soltura, la hondura y el temple que le caracterizan y, además, ganando terreno tras cada lance; ni con la muleta en su faena marca de la casa sobre ambas manos dio la impresión de que el viento le importaba un comino. Muy importante al natural con lo que soplaba Eolo sin que ello le impidiera dar dos excelentes tandas de naturales que cosió sin enmienda al de pecho o a una trinchera. Valor y perfume. Cabeza y gracia. Temple y elegancia. Esta vez mató pronto y para el salmantino fue la que sería la única oreja del festejo.

Con el mucho peor quinto, anduvo aún con más mérito si cabía dadas las pésimas condiciones de este marrajo que, lejos de amilanarle, le sirvió para crecerse. Inverosímil resultó que incluso lograr componerse en varios muletazos. Y como lo que quería era salir a hombros, se tiró a matar con tanta entrega que salió terriblemente revolcado de la estocada que terminó con la vida de, este sí, un dificilísimo enemigo. En cualquier otra plaza habría cortado una oreja. Aquí, los del tendido 7 se lo impidieron. Hizo mal en no darla. Sobre todo porque cuando estos energúmenos dicen que no, es que sí. Con quien se meten más es con los buenos.

Apenas merecen comentario las actuaciones de Tomasito y Miguel de Pablo. El francés es una calamidad y no es cosa de meterse con alguien que no está dotado para esta profesión. Y el de Colmenar Viejo, no tanto porque se ve que el chico se ha preparado mucho, pero sus vulgares maneras y deslavazadas, no hacen prever progresos de cada a su incierto futuro.

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EL QUITE DE DOMINGO

Salamanca tiene un torero

 

Después de muchos años de sequía y decepciones, Salamanca tiene un torero. Juan del Álamo puede llegar muy lejos. Lo tiene todo para triunfar: valor, clase, cabeza, ambición. Puede ser un digno heredero del Viti, Robles o Capea. Me alegro mucho por esa provincia tan grata para mí. Salamanca, uno de los rincones más reciamente taurinos de nuestra amada Patria. Del Álamo ayer estuvo mucho mejor que todos los matadores de toros que han pasado hasta ahora por la feria.

 

Su primer novillo embestía sin convicción y sin humillar. Pues bien, a base de valor y buena colocación, acabó haciéndole humillar en una faena muy compacta y muy bien construida. Las series surgieron fluidas, con muletazos cadenciosos rematados por debajo de la pala del pitón. Dejando la muleta en el hocico y tirando con dulzura, hizo embestir mucho y bien a un novillo vulgarote y sin clase. Pero además torea con gusto y tiene valor. Se asienta y remata los pases detrás de la cadera. Una faena más propia de un matador de toros que de un novillero incipiente. Tras una estocada trasera, cortó una oreja de las de verdad.

 

El quinto era malo; embestía al paso, mirando y sabiendo lo que se dejaba atrás. Del Álamo derrochó valor y ambición: se quedó muy quieto, aguantó lo indecible y acabó robándole dos muy buenas series con la mano izquierda, pitón por el que el novillo era algo menos malo. Después de una estocada de entrega con volteretón incluido, no le dejaron dar una merecidísima vuelta al ruedo. Madrid ha medido a del Álamo como si de un figurón consagrado se tratara. Le ha exigido como a los mejores. ¡Enhorabuena! Es un magnífico síntoma, pues Madrid solo se muestra piadoso y benevolente con los toreros que no valen un duro. 

 

Del Álamo está a años luz de los otros novilleros. Miguel de Pablo desaprovechó al único novillo bueno de la tarde: el sexto. Un tanto flojo, pero muy noble.  De Pablo tiene el oficio suficiente para hacer pasar al novillo, pero de momento nada más. Es jovencísimo. Ya aprenderá.

 

Tomasito tiene muy buena clase, pero todavía un corto bagaje para enfrentarse con lucidez a un lote tan difícil y duro como el que le cayó en desgracia. Para colmo de males el viento sopló con fuerza justo cuando le tocaba torear a él. Lleva Tomasito en su cuadrilla un banderillero que debería estar jubilado ya. Sin facultades, la lidia que llevó a cabo fue de capea. El novillo aprendió latín y la gente, viendo a ese hombre pasar apuros, lo tomó a cachondeo. A mí ese hombre me dio mucha pena. Corramos un tupido velo.

 

 

 

 

     

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. jose maría gómez dice:

    Desde luego el veedor de la empresa se está cubriendo de gloria, los de Carmen Segovia, todos de cara lavada y abecerrada. ¿Como puedes decir José Antonio, que bien presentados? Unicamente los de Torres Gallego daban el trapío mínimo exigible para Madrid. ¿Que pasará cuando lleguen las corridas de las figuras?. Dolores Aguirre, magnífica corrida, dos toros plenos de casta, uno bueno y todos con movilidad e interés. Juan del Álamo, así se viene a Madrid.
    Saludos

  2. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    Bueno, pues después de terminar con todo el papeleo que conlleva el atestado policial del robo que sufrí el sábado por la noche en la Castellana aquí regreso a mis quehaceres taurómacos. Ya les aviso, si se cruzan por Madrid con un asturiano de pelo engominado corran todo lo que puedan o les quitará todo lo que lleven encima. Más o menos como están haciendo los Choperita este año en Madrid. No creo que esta vez se atrevan a pedir la prórroga. Este San Isidro recuerda al más puro estilo de los Lozano. No se lidian completas ni las novilladas. ¡Y qué carteles! Ya se puede ir preparando don Máximo García Padrós para la novillada de Moreno Silva. Ayer molestó más el viento que la propia novillada (exceptuando el quinto). Fue un crimen meter en los carteles a Miguel de Pablo, un crío de 16 años que por muy buen ambiente que tenga por los tentaderos de la zona no puede por lógica estar preparado para torear en Madrid. Con el mejor lote anduvo nerviosísimo, a mil por hora y dando medios muletazos, con los brazos encogidos. Tomasito se había ganado el puesto con sangre en las novilladas nocturnas del pasado verano, de las que se perdió la final por dicho percance, pero yo sigo sin verle nada: ni valor, ni cabeza (ayer lo demostró con el viento), ni clase, ni temple, ni mando… Juan del Álamo triunfó a golpe cantado. Comentábamos los aficionados de las Ventas al salir de su última y reciente comparecencia que si lo repetía con televisión el golpe iba a ser muy fuerte, y así ha sido. Primero metió en la canasta con su poderío habitual a un novillo desrazado que no quería humillar. Las series fluyeron algo rapiditas por el ritmo del toro, pero muy mandonas, y sobre todo, con temple y empaque. Me encantó con la mano izquierda. Y si Del Álamo hubiera sido un desconocido habría salido a hombros tras el revolcón y la excelente estocada que epilogaron una faena de extraordinario m´érito con un morucho con guasa que le puso los pitones en el pecho varias veces. Pero los imbéciles del 7 no le dejaron ni dar la vuelta al ruedo. Por último, si con palabras de Lorca critiqué a mi paisano Fandiño, con un verso de Gabriel Celaya quiero felicitar a doña Dolores Aguirre, que volvió a demostrar el domingo que tiene la mejor ganadería dura del momento: “Los vascos somos serios./ Serio es nuestro trabajo. Seria es nuestra alegría.” A ver si toma nota de una vez la Junta Administrativa de Vista Alegre.

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