1ª del Aniversario del Club Cocherito en Bilbao. ¡Que venga Dolores Aguirre!

Bilbao. Plaza de Toros de Vista Alegre. Sábado 22 de Mayo de 2010. Tres cuartos de entrada. Tarde excelente. Seis toros de Palha, mal presentados y de pobre juego en general. El Rejoneador Manuel Lupi, silencio. Víctor Mendes (de grana y oro), saludos desde el tercio. Juan José Padilla (de burdeos y oro), aviso y saludos desde el tercio. Rafaelillo (de coral y azabache), silencio. Luis Bolívar (de azul marino y oro), saludos desde el tercio. Iván Fandiño (de verde botella y oro), aviso y palmas.

 

Muy mala corrida de Palha, impropia de una plaza de gran tradición torista como es la de Bilbao. Pésimamente presentada, un toro con aires de becerro, otro muy basto y otros tres muy vareados que solamente se tapaban por la cara. Pero lo peor no fue la mala presentación. Lo peor fue el juego. Una corrida muy baja de casta que se rindió muy pronto y que prácticamente no embistió en el último tercio. Se puede salvar de la quema el tercero de la tarde, un toro muy chico que se dejó torear. Solo uno de los Palha dio miedo: el que correspondió a Rafaelillo, listo y avisado. El resto simplemente se vino abajo.

 

El Rejoneador Manuel Lupi no es, ni mucho menos, lo que se había dicho que es. Estuvo nervioso, rápido y siempre clavó a silla pasada, muy por debajo de un toro bonancible que se dejó rejonear.

 

Víctor Mendes reapareció por un día para no perderse la celebración del Centenario del Club. Hizo un galleo por chicuelinas  muy bonito para llevar el toro al caballo y clavó un buen par de banderillas. Después, el toro se paró y se vio a un Víctor Mendes lógicamente desentrenado. Había que llegar mucho al hocico y un matador tan veterano como él, ya retirado, no está para esos trotes. 

 

Padilla se encontró con el único toro boyante del festejo. Un animal que cuando le llevó despacio y empapado en la tela, respondió bien. Padilla estuvo como es habitual en él: entregado, animoso y con muchas ganas de agradar al respetable. Pero no hizo nada de  calidad destacable.

 

Rafaelillo tuvo delante una auténtica víbora: un toro muy listo que siempre sabía lo que se dejaba por detrás y que, en el momento en que el torero se quedara quieto, lo iba a echar mano. Rafaelillo no se anduvo por las ramas. Una vez comprobada la maldad del toro y enseñada al público, se lo quitó de en medio rápidamente.

 

Luis Bolívar empezó su faena de modo inteligente, dando muchos metros a un toro que no tenía clase, pero que iba y venía sin problemas. Dio dos series limpias y ligadas citando de lejos. Lo malo fue cuando se echó la muleta a la izquierda. Por este pitón el toro probaba más y Bolívar no fue capaz de aguantar. A partir de ahí se deshilachó la faena. Escasa petición de oreja que, con buen criterio, no fue atendida por el Presidente.

 

Quien mejor impresión dejó fue, precisamente, el que menos toreado está: el local Iván Fandiño. Su toro era el único de sangre Gamero Cívico y no de sangre Baltasar Ibán, pero dio un juego tan malo como los de estirpe Contreras. No valió un duro, muy flojo y muy venido abajo. A pesar de eso y aunque los muletazos salieran de uno en uno, Iván Fandiño toreó despacio y con buen gusto, sobre todo al natural. Fue una lástima que necesitase tres pinchazos antes de acabar con el toro.

 

Ha resultado un triste y deslucido Centenario. Debería haberse escogido otra corrida de mucho más trapío y de una ganadería en mejor momento.

 

 

 

3 Resultados

  1. Felipe Isasi Urrez dice:

    Es la primera vez que entro en la página y por tanto la primera critica a un festejo que leo en la misma.
    Solo un comentario, el crítico y yo hemos estado en la misma corrida de toros, cosa que habitualmente no suele suceder en otras reseñas taurinas.
    Gracias y un abrazo de Felipe.

  2. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    SEIS MALOS TOROS Y SEIS MALOS TOREROS (CON PERMISO DE VICTOR MENDES): Dentro de este infumable “San Isidro txiki” que nos han montado los del Club Cocherito en connivencia con la Junta Administrativa y los hermanos Chopera ayer se lidió una impresentable corrida de Palha, una ganadería cuyos méritos en los últimos años se reducen a una buena corrida en Sevilla en 2006 y otra buena en Madrid el año pasado. El resto (incluído el toro de la vuelta al ruedo de Madrid) puro genio y movilidad sin clase en el mejor de los casos. Ayer trajo Joao Folque a Bilbao un toro con cara de becerro (el de Padilla), varios toros que se tapaban por la cara ( los de Mendes y Fandiño), otros vastos y sin hechuras ( el de Rafaelillo y el de Bolívar) y uno sencillamente impresentable para rejones. Además el comportamiento fue en la mayoría de los casos insufriblemente descastado y a menos. Sirvió el de rejones, con el que Manuel Lupi realizó un toreo del siglo pasado, basado en las clavadas, siempre a la grupa y despegado, y sin templar y mandar en el animal. Víctor Mendes tuvo un toro que realizó buena pelea en varas, pero se aquerenció mucho en banderillas y allí se paró y se vino abajo sin que el torero portugués lo cambiase de terreno y probara a atacarle. En tercer lugar salió un becerrote manejable, con media arrancada a media altura al que Padilla muleteó pulcramente, de uno en uno y sin molestarlo, a su altura y con la muleta retrasada. El cuarto fue la alimaña del festejo, que Rafaelillo se quitó rápidamente de encima de un feo goyetazo. Bolívar le dio distancia al quinto, el único que fue de menos a más, y extrajo tres series por el pitón derecho aseadas pero sin romperse con el toro por abajo y en las que los muletazos despaciosos fueron contados. Después se echó la muleta a la izquierda y se le fueron los pies, viniéndose abajo definitivamente su labor. En último lugar el torero local Iván Fandiño toreó un novillote con cara que tuvo una embestida sosa y sin transmisión, teniendo que recetarle los muletazos de uno en uno, por lo que, aunque salieron limpios, no llegaron al tendido. Una frustrante tarde para fecha tan señalada.

  3. Rafael Ferrer dice:

    Dos notas:

    1) Sobre los toros.

    De los 14 toros inicialmente reseñados con ilusión por el Club Cocherito, y que fueron objeto de un album fotográfico entregado a los socios que acudimos a un coloquio del año pasado, solo se han lidiado dos: el de rejones y el de Rafaelillo.

    No sé que ha pasado con los otros doce, ni de donde salieron los otros cuatro que se lidiaron en su lugar.

    A la espera de una explicación, da la sensación de que el ganadero le ha tomado el pelo al Club.

    2) Sobre Rafaelillo.

    En mi opinión, demasiados paños calientes sobre este torero, disculpándole por la condición del toro. Falta decir de este toro que en el primer tercio se ensañaron con él. Cuatro veces fue al caballo. Y en la segunda (primera con el picador de turno) la sangía fue de órdago, con tres o cuatro boquetes, cada uno con su correspondiente metisaca. El picador se empleó con un encarnizamiento cercano al sadismo. Usted, que se sienta unas filas detrás de mí en el 5, debió de verlo tan bien como yo. Me pareció decepcionante que Rafaelillo se presentara en Bilbao con semejante actitud.

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