21ª de San Isidro en Madrid. Dos grandes Samueles sin premio

Madrid. Plaza de Las Ventas. Miércoles 26 de mayo de 2010. Vigesimoprimera de feria. Tarde agradable con casi lleno. Seis de Samuel Flores, muy bien aunque desigualmente presentados. Los tres primeros, muy armados aunque sin rematar por detrás. Los tres de la segunda parte, cuajadísimos en todos los aspectos. Muy mansos los dos primeros y además sin fuerza y deslucidos. También manso el tercero, pero manejable. Bravo y muy noble el cuarto, uno de los mejores toros de la feria. El quinto cumplió en varas pero embistió muy descompuesto. Y bravucón el sexto que también resultó muy noble por el lado izquierdo. Juan José Padilla (verde botella y oro): estocada casi entera caída silencio; bajonazo, petición de oreja denegada y gran ovación pedida de protestas injustificables a la presidencia. Fue un toro de vuelta al ruedo y no se escuchó ni una palma en su arrastre. Luis Miguel Encabo (blanco y oro): dos pinchazos metisaca en el brazuelo y pinchazo hondo tendido silencio; pinchazo hondo bajo y tres pinchazos más, silencio.  Iván García (lila y oro): bajonazo silencio; estocada desprendida y descabello, aviso y palmas. En banderillas destacó Fernando Galindo en un gran par al quinto de la tarde.

Cada día que pasa y llevamos veintiuno desde que empezó la feria, comprobamos fehacientemente hasta donde ha llegado el público de Madrid en su inevitable decadencia. Si en los días grandes hay más aficionados que en las tardes infumables, abundan los que vienen para que les vean sin mayores pretensiones. Pero en tardes como las de ayer, sin ninguna figura en el cartel, los buenos aficionados brillan por su ausencia. ¿Cuántos quedarán, ¿mil? Creo que ni quinientos entre los más de veinte mil restantes.

El cuarto y el sexto toros de la abundantísima corrida de Samuel Flores, otrora preferida por muchas figuras, fueron como los de aquellos tiempos o como los varios de los modernos con Ponce a la cabeza de todos los especialistas en este encaste. Si el valenciano los hubiera toreado, les habría armado un alboroto de los grandes. Pero les correspondieron a Juan José Padilla y a Iván García.

Padilla con muchas ganas y más atrevido que últimamente, pero no a la altura del toro. Aunque lo recibió con tres largas cambiadas de rodillas y lo banderilleó con entusiasmo en cuatro vistosos pares, fallando en el segundo a la carrera, en su especialmente brindada faena al público como pidiendo perdón o disculpas por el pasado incidente en esta misma plaza con los del 7, tardó demasiado tiempo en descubrir la gran calidad de su oponente. Fue al echarse la muleta a la mano izquierda cuando, poco a poco, se fue confiando y relajando, logrando tres cortas tandas por naturales de creciente y para muchos sorprendente sentimiento que calentaron a la parroquia hasta el punto de que, a la mayoría que luego pidió la oreja con bastante fuerza, no les había importado lo más mínimo que matara de un infamante bajonazo.

Una señora que había a mi lado respondió a mi comentario sobre que con una estocada tan defectuosa en Madrid no se debería pedir y menos cortar una oreja, que ella no entendía nada de toros y que quienes pagan mandan.

Así debería ser con la condición de que en vez de orejas, a los que triunfan se les premiara con vueltas al ruedo. Dar dos, equivaldría a un apéndice; tres, a dos; y cuatro, al rabo. Padilla, ayer, no se atrevió a dar ni una temiendo que se la protestaran, lo que seguro habría ocurrido si la da. Pero bueno, al menos vieron en Las Ventas como Padilla también sabe pegar naturales con cierto arte.

Por lo demás, otro tostón con la salvedad de las muchas ganas que le echó Iván García a sus dos toros, el manejable tercero y el buen sexto. No anduvo mal pero, como tantos otros, no dio el paso y mató muy regularcito aunque no tan garrafalmente como sus colegas. Tanto Padilla con el mansísimo primero, como Luís Miguel Encabo con los peores que entraron en su lote, apenas pudieron lucirse sin nada de particular cuando los actuantes alternaron vulgarmente en banderillas con los tres primeros toros.

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EL QUITE DE DOMINGO

Los Samueles me ponen

Son inconfundibles: tan serios, con tanta arboladura, con sus badanas bamboleantes… Si los Pablorromeros son los más guapos y los Miuras los más espectaculares, los samulelones son los toros más serios que pastan en el campo bravo. Es un gozo para el aficionado contemplarlos. La corrida de ayer era un lujo de presentación, con un toro, el quinto, que era pavoroso por sus pitones. El más serio de toda la feria. Se llamaba “Cartujillo”, igual que aquél otro Samuel que Ponce estoqueó en Bilbao, cuyo armamento terrorífico puede contemplarse en el patio de caballos del coso bilbaíno.

 

Los Samueles de ayer no fueron precisamente un dechado de casta y bravura. Pero, salvo el lote de Encabo, muy difícil, el resto del encierro se dejó torear. Especialmente el sexto de la tarde, que tuvo un pitón izquierdo para armar un lío gordo. Iván García lo descubrió muy tarde. Cuando la faena estaba ya muy avanzada, se dio cuenta de la calidad del toro. Hasta entonces mucho enganchón por el pitón derecho, por donde el toro se dejaba también, pero punteando. Con la muleta ya en la zurda, García consiguió una buena serie, otra más mediocre y otra simplemente aceptable. Después de una estocada contraria y un golpe de verduguillo, saludó desde el tercio. Se le fue un toro importante que podía haber cambiado su vida.

 

Tampoco había estado fino con el tercero. Acelerado y fuera de cacho, sin decidirse a bajar la mano a un toro que, cuando se le obligaba, obedecía y seguía la muleta hasta el final. El bajonazo con que lo asesinó, incalificable. García dispuso del mejor lote, y estuvo muy por debajo de él. Vaya en su descargo que el año pasado solo toreó un festejo.

 

Quien bailó con la más fea fue Encabo. Se topó con un lote muy duro, de los que hacen pasar miedo a un torero: el primero manso, huído y tremendamente brusco; y el quinto, el pavoroso “Cartujillo”, muy mirón y sabiendo muy bien lo que se dejaba por detrás.

 

Encabo nunca fue un torero de calidad, pero sí que era un profesional conocedor del toro y capaz de poder con todo lo que le echaran desde el toril. Ya no. Está fuera de esto. No dominó a ninguno de los dos y los mató a disgustos. Dio una imagen muy pobre.

 

Volvía Padilla a las Ventas tras su affaire con el Siete de hace tres años y salió del trance muy bien parado. Vestido esta vez de un modo más discreto y sin mostrar estridencias de ninguna clase, dio una tarde bastante aceptable. El sector ultramontano no se metió mucho con él. Está visto que las iras las reservan para Ponce, El Juli y demás figuras del toreo millonarias. Le dejaron bastante tranquilo y solo apretaron al final de la faena al cuarto, cuando vieron con espanto que Padilla podía hasta cortar una oreja. Respiraron tranquilos cuando, tras una petición minoritaria, el Presidente no la concedió.

 

La actuación de Padilla fue in crescendo a lo largo de la tarde. Su primero, a pesar de su blandura y de embestir a media altura, era pronto y fácil. Padilla le templó en una serie con la mano derecha, pero después la faena bajó de nivel. En el cuarto es donde estuvo bien, lo recibió con tres largas cambiadas, y en el último tercio aprovechó muy bien el pitón bueno del toro, el izquierdo. La faena fue a más y los naturales fueron templados y hasta con relajo y buen gusto, ganando muy bien la cara a un toro muy noble aunque salía suelto y distraído. Mató pronto, tirándose derecho. La espada quedó un baja. Otro torero sin la mala fama de Padilla, corta la oreja sin problemas. Pero ya sabemos que esta es la plaza de los tópicos y las ideas prefabricadas. Lo cierto es que Padilla ha estado más digno y más profesional que muchos toreros de polendas y buena prensa, que en esta feria lo único que han hecho es el ridículo. No digo nombres. La tarde de hoy a Padilla le ha sabido a triunfo.

 

Por cierto, los tres matadores banderillearon de forma muy discreta. Todos los intentos que en estos últimos tiempos se han hecho para resucitar una terna de banderilleros, han salido rana. Porque Esplá con su imaginación y su habilidad para encontrar toro en todas partes, Víctor Méndes con su valor y pureza, y El Soro con su espectacular heterodoxia, dejaron el listón muy alto. Muy pocas veces a lo largo de la historia han coincidido tres banderilleros de tan altísimo nivel.

 

 

 

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

7 Resultados

  1. Cuentacuentos dice:

    DESDE LOS CALIFAS:
    Aburridísima resultó la corrida de ayer en Córdoba. La que a priori iba a ser la tarde de mayor expectación de la feria por la inclusión en el cartel del Monstruo de Galapagar, resultó ser una insípida corrida de toros tanto por el comportamiento de las reses de Las Ramblas como por la disposición de los diestros actuantes.Finito luchó contra sí mismo intentando superar su miedo y anduvo el hombre voluntarioso, pero sin llegar a embraguetarse nunca. Con todo, dejó lo único reseñable de la tarde: dos verónicas por el pitón izquierdo que nos recordaron al mejor Finito. Pero ahí se acabó. Juan Bautista lidió el mejor del encierro, y con él estuvo atropellado y vulgar. Y Castella no se pareció en nada al arrollador torero que se muestra en el resto de ferias del circuito.

  2. Jose dice:

    Zabala titula “Bueyada de Samuel Flores” y dice del 6º “El sexto es otro pájaro. Ni galopa ni humilla. Iván García tampoco coge los palos. Hace bien. Pero por el izquierdo le da sitio y aprovecha la inercia. Regresa luego al natural y le saca demasiado. Centrado Iván. Lo aprovecha por la zocata.”

    Por mucho que lo intento no sé que es lo que no vio del toro. Si al 6º se la hubiera dejado en la cara, le saca 5 tandas limpias y con emoción ya que la embestida del toro transmitía mucho. Pero amigo, hay que aguantar 5 embestidas de ese pavo y no dos y el de pecho yéndose como hizo Iván.

    He perdido ya la cuanta de los toros que se han escapado este San Isidro.

  3. jose maría gómez dice:

    Domingo: El Samuel del patio de cuadrillas de Bilbao se llama o se llamaba “Carjutillo” no “Cartujillo”. Por otra parte, el amigo Zabala cada día se entera menos de esto.
    Saludos

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