2ª del Aniversario en Madrid. Del pánico al pellizco

Madrid. Plaza de Las Ventas. Martes 1 de junio de 2010. Calor bochornoso con tres cuartos de entrada. Seis toros de El Vellosino, mayores de edad, de enorme envergadura, muchos pitones y rondando los 600 kilos como media de lo que pesaron. Todos mansearon en el caballo y algunos con gran poder derribaron a los montados. Pero llegaron a la muleta manejables en distintos grados de fuerza, destacando por más entero y encastado el tercero. Juan Mora (celeste y oro): cinco pinchazos y cuatro descabellos, aviso y silencio tras algunos pitos; estocada trasera tendida y dos descabellos, ovación. Javier Conde (negro y plata): pinchazo hondo atravesado y cuatro descabellos, aviso y bronca; pinchazo y estocada trasera, algunos pitos.Curro Díaz (marino y oro): pinchazo y buena estocada, gran ovación; pinchazo hondo y estocada, palmas. De las cuadrillas destacó grandemente José Manuel Montoliú en sus pares al tercer toro.

 

Una cosa es ser artista y otra torear con arte. Generalmente, los toreros dotados de gracia en sus maneras, suelen actuar más pendientes de sí mismos que de llevar a los toros, de templarlos, de poderlos, de mandarlos… Lo que en definitiva es, y no otra cosa, la esencia del toreo. Es decir, primero poder al toro y luego que cada cual se exprese con el estilo que le salga de dentro según la inspiración y los sentimientos que distingue a cada espada. Por eso, los toreros que además de ser artistas, saben y, sobre todo, son capaces de torear, suelen ser los que precisamente más torean y más ganan: los muy pocos que ejercen de figuras y que, además, reconocemos como grandes profesionales. Claro que, ante todo, del mayor o menor valor que cada cual atesore, depende que la cabeza les funcione bien, regular o mal – pensar delante de la cara de los toros -, lo que repercute en el planteamiento y en el desarrollo de la lidia y de la faena de muleta que, actualmente, es el tercio que más cuenta.

Ninguno de los tres espadas de ayer pertenecen al grupo de elegidos y eso lo sabíamos todos. Pero siendo esto evidente, lo que hicieron Juan Mora, Javier Conde y Curro Díaz tuvo que ver en cada caso con la cantidad de valor de cada uno. Un poco Mora, poquísimo Conde y algo más que sus dos colegas Curro Díaz.

Juan Mora siempre tuvo un valor limitado aunque suficiente para componerse con las reses nobles y, sin llegar a ser un gran profesional, muchos aficionados le siguieron por su manera de componerse. Ayer lo intentó pero, como es lógico, no pudo redondear nada. Y es que ya se le ha pasado el arroz.

Javier Conde, torero ciertamente genial en sus mejores tardes, cuando no se le acomodan los toros da pena verle por lo asustado que se muestra y lo incapaz que se le ve dando la imagen más viva de lo que entendemos por pánico. Algo que paraliza y conduce al fracaso. Ayer tuvo dos toros más que aprovechables y los desperdició por aterido.

Y Curro Díaz, de los tres es el que menos miedo pasa, razón de que sus faenas de ayer, sobre todo la del estupendo tercer toro, se acercara más a lo que debe ser un buen trasteo muleteril. Pero al de Linares, que le sobra lo que conocemos por “pellizco”, le falta rematar hasta el final y limpiamente cada suerte. O sea, que no acaba de torear. De ahí el ramalazo de emoción que suscitan los inicios de cada uno de sus muletazos y la repentina decepción que, inmediatamente, conduce al desencanto. Una pena, porque si Curro Díaz tuviera más valor, ayer mismo podría haber salido a hombros por la Puerta de Alcalá.

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EL QUITE DE DOMINGO

Bellos apuntes de Curro Díaz

Ayer tuvimos un cartel de artistas (en teoría), y para la ocasión trajeron un encierro de El Vellosino, de toros altos y destartalados, de feas y bastas hechuras. Esta vez no se cayeron, pero apenas humillaron, cosa lógica teniendo en cuenta su desmesurada alzada. Toros bravucones que embistieron sin clase y con las caras por arriba: así fueron exactamente los dos toros que correspondieron a Juan Mora. Se nota que Mora torea muy poco y está desentrenado, pero quitando todos los pinchazos que dio a su primero, anduvo por el ruedo con mucha dignidad, esforzándose en llevar largas las embestidas sin calidad de un lote altilujón y feísimo. Dejó algún detalle, como una larga caligráfica y precisa, como diría Gerardo Diego.

Javier Conde fue un novillero interesante. Cuando apareció, deslumbró a muchos por su intuición y personalidad. Pero, lamentablemente, se sumió en un toreo teatral y extravagante. Más dado a la meditación trascendental que a torear de verdad, ha tenido una carrera llena de baches e inhibiciones. Mucha pose de tablao y ningún triunfo en un ruedo de mediana importancia. Él mismo ha elegido la vía de lo marginal y esperpéntico. Se cree un artista genial. Artistas geniales fueron Rafael el Gallo, Chicuelo, Curro Romero, Rafael de Paula… Conde no es más que un remedo patético de todos ellos.

¿Qué grandes faenas ha hecho Conde? Prácticamente ninguna. Ayer se llevó lo más lucido de la deslucida corrida del Vellosino. Sus dos toros humillaron y se dejaron torear. Al primero no le quiso ni ver: tras unas probaturas desconfiadas, donde se vio que el toro se tragaba los muletazos, se lo quitó de en medio. Al quinto, manso escandaloso, ordenó masacrarlo en la suerte de varas. Pepillo de Málaga le zurró la badana a base de bien. Y, después, el toro embistió bien por el pitón derecho. Con la zurda Conde pegó dos giñás de pies para qué os quiero; con la diestra mandaba al toro hasta Manuel Becerra y, entre pase y pase, transcurría una eternidad. En fin, caca de la vaca envuelta en papel celofán. Que no vuelva.

El tercero protagonizó un tercio de varas a la antigua, derribando con estrépito. Luego en banderillas Montoliú le puso un par extraordinario, de esos andados y cuadrando en la cara. Con este tercero Curro Díaz dejó los mejores muletazos de la tarde. Se salió a los medios con su primero con mucha torería, dando preciosos trincherazos y pases de la firma. Después la faena fue irregular, porque el toro daba muchos cabezazos y se frenaba al tercer muletazo. Dentro de esta irregularidad, dio dos derechazos desmayados de auténtico cartel de toros. Es obvio: Curro Díaz sí que es un artista, y no un posturas amanerado de tablao. Su arte brota espontáneo y no con la pose estudiada de tanto canario flauta. Faena de altibajos pero de muy buen corte y rematada con un pinchazo y una gran estocada.

El sexto no quiso apenas embestir. Con él vimos a un Curro Díaz muy motivado intentando sacar faena. Es una buena noticia comprobar que Díaz no se conforma ya con las pinceladas, sino que quiere cuajar toros completos. Y lo intenta con toros tan vulgares como el sexto de ayer. A pesar de la embestida remisa y corta del toro, Díaz no desfalleció y los naturales del final de la faena fueron buenos. Curro Díaz, a pesar de que en su segunda tarde no anduvo fino, conserva su buen cartel en las Ventas porque, aunque tiene altibajos, es de los artistas más finos que tenemos en la actualidad.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

3 Resultados

  1. UNO AL QUITE dice:

    Lo del “arte” tiene gracia, si Conde tiene “arte” yo soy rita la cantaora. Ya está bien de camelos, Conde no se ha quedado quieto en su vida, sólo es capaz de dar pases (no torear) con el minitoro en plazas de pueblo. Además creo que se le ha ido la olla, pués con el miedo que se pasa en el patio de caballos cuando uno se está liando, va y le dice al de Canal Plus, no se qué de la paz de la creacción, toma castaña, para luego correr como un galgo, en fin, impresentable. Es mejor que le pida trabajo a Farruquito en los tablaos, que le irá mejor.
    Por otro lado no estoy de acuerdo con el análisis que hacéis de Juan Mora, que estuvo sensacional (salvo con la espada), además tiene mérito la forma en que se encuentra, delgado, con fibra, y dá gusto verlo andar por la plaza, una colocación perfecta. Después no estoy de acuerdo con lo del valor, Juan Mora siempre ha sido un torero valiente, de hecho ayer lo demostró tragando bastante con el peor lote. Muchos jóvenes deberían fijarse en este pedazo de torero, que además es el único que torea con la espada de verdad. Para el recuerdo la larga y un ayudado por bajo rodilla en tierra de cartel de toros. Curro Díaz muy bien, quizá le está haciendo falta un toro que le repita, para que ligue seis seguidos y forme un alboroto. No entiendo como no dió la vuelta al ruedo en el primero, después de un pinchazo y la estocada de la feria, pero claro, el público de Madrid no sabe lo que pasa allí, está cada vez peor, y aficionados cada vez menos.
    Una sugerencia a Choperita, para la Beneficencia del año que viene: Un mano a mano de Cayetano y Javier Conde con toros de Alonso Moreno.

  2. Luis Javier Hernàndez dice:

    He seguido desde Mèxico en directo toda la feria, y creo yo que este Sr. Del Moral, ayer no fuè a los toros, Buena la corrida, ni el ganadero ha salidos a por sus toros, Juan Mora fuè un deleite, que pedazo de torero, y ahora entiendo por que las figuras que no quieren abrir cartel, no querran que se los abra Juan Mora. Antoñete y Emilio Muñoz, no pararòn de decir lo bien que ha estado Juan Mora, y lo que lo disfrutaròn, ese es un torero señores y por eso creo yo por no poner toreros la ferìa se les vino abajo. saludos desde Mèxico. p.d. “ya lo dijo Curro Moros, cuando hay toreros, no hay toros.”

  3. español dice:

    javier conde llamado aqui en andalucia “el electrico” porque es como la corriente no se para, tiene ahora una gran oportunidad para irse del toreo ocupar el sitio de sara baras.

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