Corrida fuera de abono en Madrid. El Juli, de nuevo maltratado

Madrid. Plaza de Las Ventas. Sábado 12 de junio de 2010. Tarde nublada y finalmente lluviosa, con tres cuartos largos de entrada muy repartidos y aspecto de casi lleno. Seis toros de El Ventorrillo, magníficamente presentados; los tres de la segunda parte, de grandes proporciones y todos con abundante arboladura. Dieron juego muy desigual. El primero, manso declarado en varas, escaso de fuerza  y de muy corto recorrido en la muleta, derrotando muy alto al final de cada viaje. El segundo cumplió en varas y blandeó mucho, resultando noble por el lado izquierdo y progresivamente remiso por el derecho. El tercero, bravo y nobilísimo por el lado izquierdo. El cuarto, bravo con poder y asimismo noble aunque limitado de fuerzas. El quinto, manso con poder y muy deslucido de la muleta. El sexto, el peor del envío. Manolo Sánchez (prusia y oro): pinchazo, otro hondo, descabello, dos pinchazos más y bajonazo, pitos; tres pinchazos y estocada baja trasera, palmas. El Juli (tabaco y oro): buena estocada, petición suficiente de oreja que fue injustamente denegada y ovación seguida de gran bronca a la presidencia por no concederla; tres pinchazos, estocada baja y descabello,  silencio. Alejandro Talavante (amapola y oro): estocada desprendida y seis descabellos, aviso y vuelta al ruedo; estocada casi entera trasera, silencio.

 

Anteayer escuché decir a Alfonso Ussía en la presentación de la conferencia que dio Enrique Ponce en el foro de La Razón, que ahora mismo en la plaza de Las Ventas es muy difícil por no decir imposible ejercer de gran figura del toreo. Llevaba toda la razón. Visto lo visto, el valenciano ha hecho bien en no venir a Madrid. Y después de lo que le han hecho a El Juli tanto en sus dos corridas de la pasada feria de San Isidro como en la de ayer a la que vino para sustituir a José Tomás, mucho me temo que él tampoco volverá a pisar más esta para él ingratísima plaza que, en vez de ser la suya, parece una del planeta Marte, si es que allá se dieran toros.

Pese a no haber triunfado – es decir, no haber cortado una sola oreja en sus tres tardes – hay que hacer hincapié en que tres de sus faenas han sido las mejores y, desde luego, las más importantes que este año se ha visto en Madrid. En las dos primeras falló con la espada. Pero ayer mató francamente bien al segundo toro de El Ventorrillo – un bello ejemplar que fue el menos grato de los tres buenos que salieron – y entre los gritos de los sietemesinos y la cobardía del presidente, temeroso sin duda de que protestaran la oreja que, por estricta justicia, debió conceder al gran torero madrileño, se la birló para complacer a los inquisidores y contrariar a cuantos la pedimos. La inmensa mayoría de los asistentes. Oreja o incluso dos que se habrían concedido clamorosamente si lo mismo que hizo El Juli lo hubiera hecho el sustituido. ¿O no?

O sea, que una vez más, esta plaza prefirió castigar a uno de los grandes después de haber premiado obras de bastante menor entidad. Hizo bien El Juli en negarse a dar la vuelta al ruedo que le pidieron. El mejor desprecio es no hacer aprecio. Y no vuelva usted más a Madrid, don Julián. Sus paisanos no le merecen. 

Pero para que no tuviéramos que acordarnos de anteriores despropósitos, justo después de la afrenta sufrida por El Juli, vivimos el caso contrario con Alejandro Talavante quien, sin duda valiente y firme, llevó a cabo una larga y deslavazada faena que basó en pases naturales recetados con desigual ajuste y ademanes eléctricos, en la que anduvo muy por bajo de la gran calidad que tuvo su bravo oponente. Si no hubiera pinchado varias veces, seguro que a Talavante le hubieran dado la oreja que le habían negado a su compañero. Pero aún mereciéndola, este toro fue de dos.

Como también el cuarto, el de más clase de la corrida. Torazo bravo aunque algo flojo y nobilísimo. Cómo sería de bueno, que hasta Manolo Sánchez se atrevió con él aunque solo para conseguir entrecortados pasajes muleteros de gran calidad, sí, pero sin terminar de estar confiado ni a gusto. Una pena, porque este toro lo coge el mismo Juli y le forma la mundial a juicio de los aficionados sensatos. No de la cantidad de estultos que hay en Las Ventas en donde priman los tópicos, las erradas enseñanzas y la envidia característica de los ignorantes.      

Vaya para terminar mi encantadísimo adiós a esta desdichada plaza de Las Ventas hasta, Dios mediante, la septembrina feria de Otoño. Ahí os pudráis los que quedéis en la tostadera del 7 durante el caluroso verano. A partir de ahora, a otros nos toca divertirnos en las demás ferias. La gran temporada empieza ahora.

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EL QUITE DE DOMINGO

En Madrid que atoree San Isidro

La seria corrida del Ventorrillo de ayer tuvo, como primera característica, la mansedumbre en el primer tercio. Al caballo acudieron prestos y alegres, pero luego se salieron de naja. A pesar de los derribos, no hubo ningún toro que se quedara debajo apretando. Después, en el último tercio, hubo de todo, abundando lo bueno, y hasta lo muy bueno.

 

Abría cartel Manolito Sánchez, el clásico telonero que impone el de Galapagar. En su primero, Manolito rozó lo patético. El toro tuvo su guasa y el vallisoletano pasó un quinario para acabar con él. Miedoso y a la deriva, largó no sé cuantos pinchazos hasta que consiguió despenar al bicho con un bajonazo horroroso. El cuarto fue tan noble como blando, de esos que hay que llevarlos con temple. Hubo algún buen apunte sin continuidad y no terminó de coger el aire al toro.

 

Capítulo aparte merece la cuadrilla pucelana que se trajo Manolito. Ni en las becerradas de peñas se ve tanto desconcierto ni lidias tan malas. Ese Conrado pegó un petardo de los de aúpa, tanto con los palos como con el percal. ¿Cómo se puede presentar un matador en una plaza de primera con semejantes cuadrilleros? Los de la Peña Bolingas 82, o los de la Peña Dessmadre Total, no lo hubieran hecho peor.

 

Me gustó mucho el tercero de la tarde, primero de Talavante. Un toro pronto, alegre y repetidor. Un toro de gran triunfo, un toro de dos orejas. Talavante empezó con buenos estatuarios, pero después la faena se vino abajo por el encimismo tardotomistagalapagareño.

Empeñado en ponerse encima como José Tomás, Talavante iba haciendo una faena deslavazada a un toro que exigía distancia. Menos mal que al final remontó con dos muy buenas series de naturales, hondos y mandones. Naturales de una estética muy expresiva. Si no la pifia con el descabello, hubiera cortado una oreja, pero el toro era de dos. Nadie dijo que estuvo por debajo del toro porque se ayudó mucho a Talavante en contra de El Juli. Pero lo estuvo, aunque al final torease bien con la izquierda.

El sexto fue un tren de mercancías: alto, muy astifino y tremendamente serio. Era brusco y probón. Un toro que exigía un gran esfuerzo que Talavante no estuvo dispuesto a hacer. Por allí estuvo haciendo como que quería, pero nunca quiso. Cosa que no me sorprende, pues Talavante es abúlico y conformista, y los esfuerzos con el toro que hace pasarlo mal, los deja para otro día.

El primer toro de El Juli era una pintura. Un toro de bellísimas hechuras al que solo le faltó un poco más de fuerza para ser un gran toro. Embistió con prontitud y clase, pero punteaba al final del muletazo porque las fuerzas estaban  justas. El Juli le toreó muy bien, haciendo ese toreo de gran precisión que últimamente le caracteriza: naturales y derechazos largos, mandones y templados, rematados con espléndidos pases de pecho, echando todo el toro por delante. Una muy buena faena reventada a conciencia desde el tendido siete. Después de una estocada trasera, la inmensa mayoría del público pidió la oreja. Pero, a pesar de que la primera oreja es potestad del público, un Presidente timorato y acomplejado, la denegó por miedo a los del siete. A otro torero no le hubieran robado así la oreja.

El quinto fue un toro ni fu ni fa, de esos que pasan sin plantear muchos problemas, pero sin clase. El Juli, descorazonado por el robo padecido y por una jauría de lobos que le atacan sin piedad, optó por tirar por la calle de en medio. Debajo del aguacero, se quitó al toro de encima y fuera.

Hablemos alto y claro: el principal problema de la plaza de toros de Madrid es el tendido siete. Ha sumido a la primera plaza del mundo en el estercolero en el que ahora se encuentra. Este año el pájaro a abatir era El Juli. Y ¿por qué? Porque es joven y millonario seguramente, y eso esa panda de amargados no lo soporta. La excusa es que mete pico. Mentira cochina. Nadie empapa a los toros en la panza de la muleta como El Juli. Otros sí que meten pico pero, como son amiguetes del siete, nadie hace una objeción.

Quien mejor ha comprendido la dinámica que impone el siete, ha sido José Tomás. De modo muy inteligente se ha prodigado muy poco en las Ventas para que su presencia no se convierta en habitual, para que nadie detecte sus defectos y para que haya ganas de verlo.  Cuando se ha decidido a venir, ha sido en medio de una gran expectación y con un tremendo apoyo mediático que intimida al siete. Sabe que prodigarse desgasta y en el momento en que torease tres San Isidros seguidos y, por tanto, bajase la expectación, el siete iría a por él, como van a por El Juli. Su lema ha sido: A Madrid muy poco y siempre con todo a favor. Y le ha salido muy bien.

El siete es la gangrena de la plaza de Madrid. ¿De qué vale ofrecer carteles con atractivo y toreros de postín si el siete revienta sistemáticamente esta clase de festejos? Al final ¿qué ocurre? Que los buenos toreros apenas vienen a la plaza de Madrid, pues a nadie le gusta que le linchen y le mienten a su madre. Y el empresario no tiene otro remedio que contratar a los de segunda y tercera fila que malgastan toros y no dejan contento a nadie.

Pero lo más intolerable es que aquellos que revientan sistemáticamente las actuaciones de las figuras, se quejen de la poca calidad de los carteles de la feria. Hemos llegado a la feria que quiere el siete y nada más. Los cretinos que dicen que el siete es una especie de mal necesario, tampoco tienen derecho a quejarse.

Desde hace mucho tiempo, para ver corridas buenas y ver torear bien hay que emigrar fuera de Madrid. Y mientras el siete siga campando por sus respetos, San Isidro seguirá siendo un fracaso y los toros en Madrid una penitencia. El gran triunfador de la Feria de San Isidro 2010 ha sido Enrique Ponce no actuando, y este es el camino que poco a poco van a emprender todas las figuras. Madrid, la plaza de los pésimos carteles, los toreros de saldo y el público sádico. Ya lo dijo el Guerra hace muchos años: “En Madrid que atoree San Isidro”.

 

  

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

8 Resultados

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    José Antonio, con tu final me has quitado la palabra de la boca. Curiosamente estoy leyendo el libro “Los heterodoxos del toreo” cuyo prólogo está dedicado a esa “olla podrida de la crítica” que dio lugar a la creación del tendido 7 en los setenta. Allí se habla de críticos terroristas, acaso tendremos que hablar ya de una vez de aficionados terroristas y exigir que se les trate como a tales, por muy beneficiosos que le resulten al empresariado taurino. La corrida de el Ventorrillo que ha puesto fin a esta penosa primavera de toros en Madrid ha resultado interesante. En el lote de Manolo Sánchez han entrado el mejor y el peor de la corrida. El peor el primero, manso, descastado, sin fuerzas debido al estado tercermundista del piso de la plaza, en fin, un verdadero borrico. Pero el cuarto fue de lío gordo. Algo mansito en los caballos, el animal se desplazaba con recorrido y humillado por ambos pitones. Todavía no me explico por qué Manolo se lo sacó a los medios después de comenzar bien la faena en el tercio. En los medios dejó de humillar y terminó rajándose, cuando en el tercio habría dado el gran juego que dio al comienzo. El Juli tuvo un primer toro encastado pero nada fácil por su molesto defecto de puntear los engaños. Julián estuvo pletórico, templado y sin dejarse enganchar, con mando y toneladas de raza torera. Yo no puedo decir por la tele si había petición mayoritaria o no, pero tras la descripción de los hechos que ha realizado del Moral me temo que sí. En quinto lugar tuvo un manso con guasa, pues al no humillar nunca iba adquiriendo sentido. Como se puso a llover y nadie le hacía caso, Julián decidió cortar por lo sano antes de que el de el Ventorrillo le diera un disgusto. Talavante tuvo el lote más completo de la corrida, uno bueno y otro difícil, de los de tirar la moneda. Al bueno, que lo era sobre todo por el pitón izquierdo, lo toreó templado y muy por bajo, dando muletazos muy profundos. No se acabó de entender que se ayudara tanto de la espada en una tarde de nulo viento. Pero la oreja habría sido merecida. Pero con el sexto cantó la gallina. Un animal manso, geniudo, pero que respondía por abajo si se le podía y se le llevaba sometido, algo que Talavante no hizo nunca. En ningún momento apostó por el toro, pues en ningún momento lo vió claro. Ahora llegan las ferias del verano y Alejandro no aparece en casi ninguna. Ayer tuvo la oportunidad de quitarles la razón a los empresarios y desgraciadamente no lo hizo.

  2. uno del dos dice:

    SENSACIONAL CRONICA: ¿SI EL 7 NO EXISTIERA HABRIA QUE INVENTARLO¿. ESTUPIDOS E IGNORANTES. ¡¡QUE SE PUDRAN JUNTO AL AYATOLA QUE LOS DEFIENDE¡¡

  3. graciano dice:

    En cuanto le vi en la tele, dije: “si es de dos le dará una y si es de una no le dará nada”. Este tipo con esa cara que da miedo, ya se la ha jugado a Julian alguna vez más. Esa plaza no merece que vayan las figuras, que vayan los robleños, millanes, sanchez, cortés y toda esa lista de segundones y tercerones que no están en ninguna feria más de España.

  4. ims dice:

    Se echan Vds. las manos a la cabeza por no darle la reglamentaria oreja a El Juli, pero son incapaces de criticar a la Plaza de pueblo en la que se ha convertido Madrid con las orejitas de Perera,….. Y digo de pueblo porque normalmente el 7 es capaz de callar a toda la Plaza porque la gran mayoría no tiene, aparte de criterio, ni idea de esto (Ovaciones a estocadas infames, ovaciones a EL Fandi por pares impresentables, etc,etc,…)
    Yo no le habría pedido la oreja a El Juli. A un torero tan poderoso, tan sabio y conocedor, tan gladiador, no se le puede permitir forma de ejecutar los pases, sin cargar nunca la suerte,escondiendo la pata de salida, nunca p´alante (ya ni de perfil), lo que le está convirtiendo en un gran dominador pegapases y mal ejemplo para otros toreros. ¿A alguien le emocionan los pases y le pone la carne ….?
    De la estocada: Me remito a las imagenes de Telemadrid. Claramente desprendida. La ejecución tan horrorosa como hábil (Estas formas empiezan a ser lo habitual):Saliendose completamente de la suerte.

  5. Mosquete dice:

    Que el 7 tenga un comportamiento muchas veces lamentable (ayer mismo, sin ir más lejos, al jalear de forma exagerada la faena de Talavante), no tiene nada que ver con aceptar de una vez la cruda realidad: El Juli es en la mayoría de las ocasiones un torero vulgar, ventajista y estéticamente grimoso (no con el capote y en el toreo llamado accesorio), digno heredero de Espartaco.

    El Juli cita doblado y embarca con el pico dando un toque más o menos violento. Eso cuando no se despatarra de forma que no se sabe si de un momento a otro se va a descuajeringar. El resultado es que el toro pasa a dos kilómetros. Si no me creen, vean el video de la faena de Barcelona, por favor.

    Que a ustedes eso les parece maestría, pues muy bien, pero permitan que los que no lo vemos así podamos manifestarlo (también en la plaza).

    Un saludo.

  6. Alfonso dice:

    Crítica taurina y social de José Antonio del Moral de Dos Orejas y Rabo. Es tremendamente inmoral, además de aberrante y de bajo nivel, negar por sistema las virtudes de un torero como El Juli, que además de madrileño y figura del toreo, es un torero con una capacidad torera poco común: tiene afición, ambición, raza, inteligencia, capacidad lidiadora y sentido de la estética. No se puede practicar esa clase de terrorismo e integrismo desde el tendido de una plaza de toros, que dice ser -y creo es- la primera del mundo. Una cosa es ser exigente, crítico y hasta severo; y otra, intransigente, irrespetuoso e injusto con la labor/quehacer de un torero honesto y honrado, que sale al ruedo a dar todo lo que puede, que es mucho. Reflexionemos un poco sobre lo que somos y queremos ser, pues El Toreo se lo merece. El Toreo es Verdad y no Mentira. Falseando la realidad no se puede mejorar ni progresar; más bien, al contrario.

  7. paolo dice:

    Es verdad que el 7 es la ruina de las Ventas.
    Pero ayer el Juli no me convenciò: falta de ajuste, pierna retrasada, llevando el toro “pà fuera”, algun enganchòn, una estocada buena pero no pefecta….creo le faltò algo màs para ser una faena de oreja (de Madrid) desde mi punto de vista.
    Y eso lo digo sin nada en contra del Juli que es un figuròn y que ha demostrado serlo en muchas ocasiones (y muchas en esta temporada)
    Pero no siempre la mayoria de la prensa le està exigiendo y midiendo como a otros toreros…(pienso en Ponce, Josè Tomàs, Manzanares e incluso El Cid…)
    Por cierto si esa faena la hace Manolo Sanchez (o un amiguete del 7) le dan dos y todos (o casi) contentos!
    Saludos

  8. UNO AL QUITE dice:

    Me hace gracia Domingo, pero os quejáis del 7 ahora, por qué no antes, esto ha hecho que sigan campando a sus anchas y se está haciendo una bola de difícil solución. Por cierto, por qué cuando el 7 monta uno de sus numeritos, no salen el resto de aficionados de la plaza, que son muchos más, a callarlos, aplacarlos, etc En Sevilla sin ir más lejos este año, 4 tontos sacaron pañuelos verdes y se los tuvieron que comer por la actitud de los que estaban al lado, y no eran precisamente unos aficionados extraordinarios, simplemente público con sentido común, y no ha sido sólo una vez, cualquier voz a destiempo, insulto, etc es acallada de inmediato.
    El toreo es pasión, y es bonito que haya discrepancias, pero estos miserables del 7 se están cargando no sólo la plaza de Madrid, sino que está afectando ya a la temporada entera. Allá vosotros que váis a la plaza al lado de semejantes cretinos sin decidles nada.

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