Novillada en Madrid. ¡Grajera con su torero!

Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo 13 de junio de 2010. Buen tiempo. Un tercio de entrada. Seis novillos de Rehuelga, muy bien presentados, pero de escaso juego por quedarse cortos y embestir con la cara alta. El tercero tuvo un buen pitón izquierdo. Alejandro Parralo (corinto y oro con cabos negros): Silencio y pitos. Salvador Barberán (grana y oro): Silencio y pitos. Víctor Barrio (grana y oro); Una oreja y aviso con vuelta al ruedo. Miguel Martín banderilleó bien al sexto.

 

De todas las novilladas que ha lidiado Rehuelga en Madrid, esta fue la que menos me ha gustado. Casi todos los novillos sacaron los defectos típicos de los Santa Coloma cuando salen malos: mucha distracción y caras altas. Y mansedumbre en el caballo. Solo el tercero ofreció facilidades.

 

Parralo y Barberán dieron una imagen muy triste y muy pobre, sobre todo el segundo. Cierto es que sus reses no dieron facilidades, pero un novillero debe mostrar disposición y valor. Nada de esto vimos en estos muchachos. Estuvieron en un constante movimiento de pinreles. Y con la espada mitineros. Que no dejen los estudios.

 

Quien sí mostró buenas cualidades fue Víctor Barrio. Parece decidido a que Grajera sea conocida en el mundo entero. Es un muchacho espigado que torea vertical y con empaque. Tiene personalidad. Su primero, noble y bueno sobre todo por el pitón izquierdo, se dejó torear. Y Barrio construyó una faena muy interesante donde destacó el toreo al natural. Las series fueron largas y ligadas. Después de una estocada traserilla y perpendicular, cortó una merecida oreja.

 

Pero donde marcó la diferencia con sus compañeros fue en el sexto. Un novillo tan deslucido como los de sus alternantes. Sin embargo, su lidia fue mucho mejor. Barrio sí que estuvo dispuesto a arrimarse y a quedarse quieto. Al primer muletazo el bicho pasaba bien, al segundo menos bien y al tercero ni hablar. Pero Barrio permanecía impasible intentando la faena. Estuvo como hay que estar: en novillero. Después de una estocada muy defectuosa y otra más, los grajereños pidieron la oreja de modo desaforado, pero el presidente no atendió a la petición a pesar de que eran mayoría: con el Reglamento en la mano, debería haberla otorgado, pero todos sabemos que la faena no tuvo peso por la mala condición del novillo y que solo fue una muestra de buena voluntad por parte del novillero. A la hora de matar tampoco estuvo la cosa fina. Mejor dejar la cosa como quedó: en una calurosa vuelta al ruedo. Salir por la Puerta Grande de Madrid es una cosa muy seria que no debe ser devaluada. De todas formas Víctor Barrio ha dejado una excelente tarjeta de visita. Que le repitan pronto.

2 Resultados

  1. segoviano dice:

    Como casi siempre de acuerdo en casi todo con usted. Victor Barrio es una gratísima sorpresa y esta presentación en Madrid ha sido casi la soñada. En esta ocasión el palco estuvo acertado, la oreja del tercero y la vuelta en el sexto es el premio más justo, algo más habría sido tachado de excesivo y paisanaje (no sólo de Grajera había gente, también muchos de Sepúlveda y de Segovia capital y provincia)y sobre todo, Madrid le habría esperado con demasiada exigencia en próximas actuaciones.
    Para mí fue una buena novillada, con muchas opciones, y fue Victor el más dispuesto, demostrando predisposición y preparación. Este torero lleva 10 novilladas y apenas dos años en esto, pero ha mostrado una solvencia que nos hace ser muy optimistas a los aficionados segovianos.

    Necesitamos un torero, ¿será este el sucesor de Victoriano de la Serna y Andrés Hernando?

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