3ª de Hogueras de San Juan en Alicante. Gran tarde sin púbico y una sola oreja

Plaza de toros de Alicante. 21 de junio

de 2010. Cuarta de feria. Tarde

calurosa y nublada con un  cuarto

de entrada. Siete toros de Valdefresno 

incluido el sobrero que hizo de quinto

al correr turno tras la devolución

del segundo por romperse un pitón al al chocar contra un burladero. De

discreta presentación los tres primeros, y y más cuajados y encornados los de

la segunda mitad. Los cuatro primeros 

resultaron muy nobles en distintos

grados, sobresaliendo el segundo y

sobre todo el tercero por su gran clase. 

Quinto y sexto, aunque manejables, 

dieron deslucido juego por rajados y y distraídos de principio a fin de su lidia.

El Cid (grana y oro): Pinchazo y

estocada trasera desprendida, petición

de oreja y gran ovación; pinchazo,

buena estocada y dos descabellos,

aviso y gran ovación. Matías Tejela

(agua marina y plata): Dos pinchazos y y estocada trasera, ovación; estocada 

trasera y baja, palmas. Arturo Macías 

(turquesa y oro): Estoconazo

contrario, oreja y fuerte petición de otra; 

casi entera atravesada, aviso y palmas.

 

Fuerte cabreo de los taurinos contra el 

futbol y con razón. Pero aparte del 

pésimo trato que se da en la mayoría

de los medios a las corridas de toros

en contraste con el que recibe el balón

pie, ayer se colmó el vaso de la

paciencia  con las manifestaciones 

contra la tauromaquia de Jordi, delantero 

centro del Barcelona, y sobre todo por la la decisión del Ayuntamiento de Alicante – -propietario de la plaza de toros – en 

celebrar el festejo que ocupa esta

crónica a sabiendas de que en la

misma fecha tendría lugar el partido de 

marras, pese al ruego de la empresa

para que la fecha quedara sin toros,

so pena de perder un dineral. Un dislate

de las autoridades que lejos de proteger a la Fiesta, contribuyen a su ruina

sin atender a lo que por obra y gracia

de las corridas feriales, tanto dinero  

entra en las ciudades. El que, 

precisamente, más falta está haciendo. 

Esta situación está levantando

tal polvareda, que ayer pudimos

escuchar no pocos comentarios

deseando que España perdiera y fuera 

eliminada.

 

Pero vayamos con el desarrollo del

festejo que, pese a que solo se cortó

una oreja – la que ganó el mexicano  Macías – dio motivos

de satisfacción a los aficionados

presentes en la plaza y, más 

concretamente, a los organizadires, a los 

apoderados y actuantes, empezando

por los ganaderos que recibieron

montones de enhorabuenas por el el magnífico juego que dieron cuatro de

los seis toros lidiados, destacando

sobremanera el comportamiento de

los lidiados en segundo y tercer lugares, 

sobre todo el que correspondió a

Tejela que embistió con ritmo, temple

y clase excepcional.

Solo con ver embestir a este ejemplar

que rebosó haciendo el avión en cada 

viaje, fue pura delicia para los amantes

de la raza brava. Cómo sería el toro,

que Matías Tejela pudo torearle

con firmeza, temple y absoluta

confianza en la mejor faena que

hayamos visto al de Alcalá de

Henares desde hace mucho tiempo.

Su mucho aunque baldío empeño con el el deslucido por rajado y distraído

sobrero que mató en quinto lugar,

no empañó el recuerdo de la obra

que había dejado para recuerdo y y satisfacción de sus gentes y partidarios.

Claro que, para forofos, los

aficionados mexicanos que desde

los tendidos apoyaron continuamente a

su compatriota Macías con gritos

de “¡México-México¡” mientras el

valiente espada llevaba a cabo la

mejor faena que, por el momento, le le hemos visto en España.

Relajado, tranquilo, pensante, templado y y oportuno además de variado

anduvo el hidrocálido que llegó a a sorprender a los que solo 

habían descubierto en él  la

incuestionable valentía que le es

propia. Pero, hasta ayer mismo no,

las otras virtudes que le han convertido

en máxima figura del toreo actual en

las tierras aztecas. Bienvenido sea

este triunfo de Arturo Macías que le

va a ayudar mucho de cara a

sus pendientes contratos en las

ferias veraniegas de la Madre Patria.

 

Y dejo para el final mi íntima

satisfacción por haber estado

presente ayer en Alicante para

comprobar motu proprio que la la recuperación profesional que

logró despejar El Cid en su tercera

tarde de Madrid, no fue producto

de casualidades, ni siquiera del

enorme esfuerzo que, en situación

límite,  hizo en esa corrida de Las

Ventas. No. El Cid se mostró ayer

como en sus mejores tiempos, lo

que desgraciadamente también

incluyen sus fallos con la espada.

De haber matado pronto y bien,

habría cortado tres orejas de toda ley y y salido a hombros de la plaza. 

Uno sabe y comprende la rabia interior que ayer removió las entrañas de Manuel Jesús tras perder la oportunidad de triunfar grandemente en Alicante. Pero como lo que vale de cara a la profesión – lo que más cuenta en definitiva – es el meollo de lo que, con su capote a la verónica y con su muleta por excelsos naturales y redondos consiguió el de Salteras, bien vale echar las campanas al vuelo y gritar fuerte para que todos se enteren, principalmente sus pertinaces, estúpidos y frustrados enterradores, que este gran meritísimo torero está vivo y coleando. Honor y gloria que merece quien tan mal lo acaba de pasar, tanto como matador de toros como recientemente por la pérdida de su gran padre.  Vaya pues un fuerte y sentido abrazo para Manuel, para sus apoderados y para muchos admiradores y amigos.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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