2ª de San Pedro En Burgos. Abultado éxito de Sebastián Castella

Burgos. Plaza del Plantío. Domingo 27 de junio de 2010. Segunda de feria. Tarde nublada con llovizna intermitente y rachitas de viento con más de tres cuartos de entrada. Seis de Antonio Bañuelos, de bonita aunque escasa presentación los tres primeros y más aparentes los de la segunda mitad. Dieron pobre juego en líneas generales. Incierto y rajado el primero. Muy dócil aunque soso y flojo el segundo. Suelto y debilucho aunque manejable tercero. Manejable y asimismo flojo el cuarto. Más fuerte que sus hermanos el quinto. Noble el sexto. El Cid (pistacho y oro): Estocada trasera habilidosa y descabello, silencio; estocada caída trasera y descabello, aviso y oreja. Sebastián Castella (turquesa y oro): Estocada, oreja; Estocada casi entera, dos orejas excesivas. Salió a hombros. Alejandro Talavante (rosa y oro): Casi entera muy tendida y tres descabellos, silencio; dos pinchazos y estocada, oreja de regalo. De las cuadrillas, destacó en palos Javier Ambel.

 

Mojada y tan gris como el cielo resultó la segunda corrida de la primera feria del Norte que, desde hace tiempo, no es como fue.  En Burgos empezaban a salir toros con el volumen y el trapío de las plazas más serias de esta zona y, a los toreros que triunfaban junto al Arlanzón, se les abrían las puertas de San Sebastián y Bilbao. Pero aparte de que actualmente los carteles de las grandes citas norteñas están ya confeccionados y anunciados, un triunfo en Burgos ya no sirve para casi nada y los fracasos tampoco repercuten. La feria se ha convertido en una cita de paso hacia los Sanfermines y aquí son de celebrar más los deliciosos lechazos de Casa Ojeda que cualquier faena por buena que sea o parezca. Y si encima la corrida es tan pobretona en todo como la de ayer del ganadero de la tierra, Antonio Bañuelos, pues apaga y vámonos.

Ni siquiera el abultado triunfo de Sebastián Castella fue como para echar las campanas al vuelo. Y es que como tuvo más suerte que sus compañeros con el lote que le correspondió y supo sacarles el máximo partido posible, terminó siendo el gran triunfador del festejo. No obstante, cabe resaltar la buena forma que mostró Sebastián, su capacidad de templar y de llevar muy despacito a su primer toro – en mi opinión lo mejor de su actuación – y cómo levantó el decaído ambiente con el quinto al que, sin terminar de redondear limpiamente cuanto le hizo, fue capaz de mantener la tensión mientras duró su faena, hasta el punto de que llegó mucho más al público que la otra.

Ninguna suerte tuvo ayer El Cid con sus toros aunque cortara la oreja del cuarto. El que abrió plaza fue el peor de la corrida por muy incierto y rajadísimo después de coger malamente al torero aunque por fortuna sin mayores consecuencias que un puntazo corrido. Más a gusto con el algo mejor cuarto, al menos pudo templarse por redondos señoriales que ligó a los de pecho y matar con eficacia.

Alejandro Talavante volvió a ser el torero “Guadiana” en una sola tarde. Muy deslavazado y sin orden ni concierto con el tercer toro y repentinamente despierto con el sexto en el que tanto de capa como de muleta se acercó a su mejor versión torera aunque sin despegar del todo. Su faena, por muy firme en algunos tramos, llegó tanto a la gente que incluso pidieron una oreja que en ninguna otra plaza capitalina hubiera sido concedida después de pichar dos veces antes de agarrar la estocada definitiva.

    

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    TARDE CAMBIANTE: Cambiante como las ráfagas de lluvia que nos mojaron intermitentemente durante toda la tarde fue el comportamiento de los toreros ayer en la segunda de la feria de Burgos. El peor toro se lo llevó el Cid, un primero manso y rajado que se metía constantemente por dentro hasta que en un derechazo volteó feamente al de Salteras. El cuarto no presagiaba nada bueno en los primeros tercios, pero rompió a embestir en la muleta, con la que el Cid dio pases realmente a gusto, largos y profundos. Mató de estocada caída, lo que no impidió que cortara una oreja. Castella estuvo muy bien con su primero y espeso con su segundo. Al primero lo cuajó con el capote tanto a la verónica como por chicuelinas muy inspiradas, y con la muleta toreó por el pitón derecho con una cadencia muy pocas veces vista en el torero galo. Sin embargo, con el quinto pecó de encimista al ver que no le cogía la velocidad al toro en la media distancia. El arrimón resultó sucio y sin sustancia, aunque en premio a su valor le concedieran las dos orejas. También Talavante tuvo una tarde cambiante. Con su primero, descastado y sin raza, pareció el torero abúlico que tanto tememos. Sin embargo, con el bravo último, el único que realmente peleó con clase en varas, realizó una profunda faena, con muletazos largos y templados por ambos pitones, especialmente por el izquierdo, destacando un natural tras un cambio de mano que todavía lo está dando. Entre los toreros de plata destacar el tercio de banderillas de Javier Ambel. En definitiva, corrida de feas hechuras de Bañuelos con un comportamiento en general de menos a más que propició la diversión del público aunque pecó de falta de fuerza y raza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: