3ª de San Pedro en Burgos. Inoportuna y tonta cogida de Perera

Burgos. Plaza del Plantío. 28 de junio de 2010. Tercera de feria. Tarde soleada con viento y dos tercios de entrada. Seis toros de Antonio Gavira, correctos de presentación, cómodos de cabeza y muy nobles aunque prácticamente inválidos por su escasísima fuerza en distintos grados de manejabilidad. Aguantaron algo el primero, el tercero, el rebrincado cuarto y el muy tardo sexto. Segundo y quinto, absolutamente inservibles. El Fandi (caña y oro con remates negros): Estoconazo, oreja; estocada, silencio tras injustificable petición. Estocada, oreja. Salió a hombros José María Manzanares (almirante y oro): Buena estocada, palmas. Estocada corta y otra entera, silencio.  Miguel Ángel Perera (lila y oro): Metisaca y estocada trasera caída. En medio de una ovación pasó a la enfermería cojeando y sangrado por la pierna derecha para ser intervenido por los facultativos de cornada con dos trayectorias en la corva de la pierna derecha con pronóstico grave. El Fandi remató al toro de cuatro descabellos, aviso y palmas.

 

A los toros de lidia, por muy débiles, nobles e inofensivos que parezcan, nunca se les bebe de faltar al respeto. Y es que, al más mínimo descuido, siempre pueden coger y herir. De tan tonta como inoportuna manera fue cogido ayer Miguel Ángel Perera cuando ya tenía más que hecha una faena de muleta que, dicho sea de paso, fue la única con entidad de tal en toda la corrida. Perera, ciertamente valiente, como siempre, firme y templado frente al tan noble como fragilísimo animal, quiso rizar el rizo y perdió la que parecía iba a ser una simple batallita en el tan duro como inesperado momento en que fue alcanzado, lanzado a lo alto y posteriormente corneado y herido.

 

Una fatalidad más del joven gran torero porque cuando precisamente estaba encarrilando triunfalmente su temporada con éxitos notabilísimos como el de Badajoz y el más reciente del indulto de un toro de Cuvillo en Algeciras, le llega esta cogida que esperamos y deseamos no tarde en curar porque estamos a las puertas de los Sanfermines y de inmediatas e importantes citas para los diestros que están anunciados en todas partes. Veremos a ver si Perera puede o no ir a Pamplona.

 

La cogida de Miguel Ángel fue la única noticia destacable de una tarde por lo demás fallida pese a las orejas que cortó El Fandi que tuvo que matar tres toros por el percance del extremeño. No seré yo quien quite méritos al espada granadino, capaz de lancear, banderillear y pegar pases a cualquier toro por deslucido que sea con el desprendimiento y el sentido de la responsabilidad que le son propios frente a cualquier clase de ganado y en todas las plazas, sea cual sea su categoría. Pero hemos de señalar que con todo el mérito que se le quiera reconocer, las orejas que le dieron ayer – una del primero y otra del sexto – carecieron de valor. El público de Burgos es así y así actúa en casi todas las corridas. Pero una cosa es dar orejas a montones y otra tomar las cosas aunque solo sea medianamente en serio.

 

El peor servido en cuanto a toros de la tarde fue José María Manzanares, ayer materialmente estrellado frente a dos inválidos con los que quiso torear y le fue imposible porque, en cada intento de dar un muletazo, los animales perdieron las manos y dejaron el ridículo al matador. Demasiado tiempo estuvo Manzanares queriendo sin poder mientras la gente le pedía a gritos que diera fina tan inútiles enemigos.

 

La corrida de Gavira, en definitiva, fue una vergüenza se mire por donde se mire. Yo no sé qué dinero se pagó por los seis toros. Imagino que muy poco. Desde luego no el que corresponde a una plaza capitalina de segunda categoría. Está muy bien conjuntar un cartel como el de ayer. Pero la materia prima también debe ser buena y, por tanto bien pagada so pena de tener que soportar un espectáculo tan deplorable que, en vez de hacer afición, la quita a la mayoría de cuantos asistieron.   

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    GAVIRA HACE ENFADAR A EL PLANTÍO: Con la connivencia del palco y de todos los intervinientes (incluída la empresa de Martín Lorca) se lidió ayer una novillada sin picadores que, para colmo, mandó a la enfermería a Miguel Ángel Perera por un exceso fatal de confianza. La seudocorrida empezó con un inválido que sangraba por el pitón izquierdo y con el que el Fandi sólo pudo lucirse con las banderillas y el estoque. Aún no sabemos por qué le dieron una oreja. El segundo se derrumbó con las cuatro patas para arriba en cuanto se chocó con el peto del caballo. El tercero era sosísimo y tampoco fue picado en el lugar de la plaza correspondiente, sino que sorprendió a los dos caballos mientras salían del patio de idem. La enésima muestra de la tarde de la desidia que reinaba entre los profesionales. Perera quiso justificarse con un arrimón estimable en el que le llegó la fea cornada, aguantando además mucho rato en el ruedo y poniendo la nota épica a la corrida. Cuarto y quinto, aparte de poca fuerza, sacaron geniecito y se defendieron pegando “cambayás”. Con el sexto, el menos malo del penoso encierro de Gavira, el Fandi echó el resto con el capote, las banderillas y la espada, además de realizar un meritorio desplante a cuerpo limpio. Le valió una merecida oreja aunque en un gesto de compañerismo no quiso salir a hombros sino por la enfermería para interesarse por el compañero herido. Por momentos la plaza de Burgos se enfadó seriamente con el triste espectáculo que allí se estaba perpetrando. Y es que todas las plazas tienen un límite.

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