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07.12.2009
5ª de feria en Lima. José Tomás pierde el Escapulario por mal uso del estoque
Por Fernando Salgado Bambarén
Gran faena malograda por el estoque pero reconocida por la afición de Lima. Finito artista y sublime en el primero mientras Perera triunfó aunque sin terminar de apretar como debia. Toros bien presentados y con buen juego que hacen notar que lo de la semana pasada fue claramente algo raro en el comportamiento de los astados de esta ganadería. Lo dijimos en este portal, el ganadero tomó sus precauciones y se dio la lógica. Buena tarde de la ganadería nacional y de los toreros a cartelados. El juez en lo suyo, nos termino de aguar triunfos por falta criterio y conocimiento taurino.
Plaza de toros de Acho en Lima-Perú. Domingo 06 de Diciembre de 2009. Quinta de abono, cuarta corrida de toros. Tarde soleada con ligera brisa. Lleno en los tendidos sin colgarse el cartel de no hay billetes. Se lidiaron cinco toros de la ganadería del doctor Roberto Puga y uno de la ganadería de Montegrande. Bien presentados y de buen juego en general. Juan Serrano “Finito de Córdoba”(Fucsia y azabache): Estocada, oreja. Dos pinchazos, estocada trasera, pitos. José Tomás (Rosa y oro): Dos pinchazos, estocada, ovación. Dos pinchazos, estocada, y tres descabellos, vuelta al ruedo. Miguel Ángel Perera (Azul y oro): Estocada, oreja . Estocada, oreja.
Hay días en que salimos de la Plaza y si bien sabe que se han cortado orejas, no se siente uno del todo satisfecho. Pero existen aquellas en que sin cortarse apéndices, lo vivido y sentido en el ruedo queda en el corazón y memoria de quienes estuvimos presentes. Hoy ha sido uno de esos días que a pesar de la pena que puede causar no ver al triunfador moral de la tarde salir por la puerta grande, como aficionado queda la satisfacción de recordar a un torero en una actuación estupenda como lo que hoy nos hizo vivir José Tomás.
Desde que se abrió de capote en el segundo de la tarde, un toro que embestía con nobleza pero no regalaba nada por la violencia y fuerza que tenía, flexionando la pierna contraria se lo llevo hasta los medios a la verónica para rematarla con una larga a una mano. Lo dejó crudo en varas, lo que me parece fue un error, porque luego en la muleta continuó con la fuerza que llevaba desde el inicio. Había que imponerse sin dudar y así lo hizo el torero. Se lo pasó muy cerca y aguantó muchísimo para meterlo en muleta olvidándose, cuando el toro lo probaba, de mover un músculo hasta someterlo logrando poner a la gente en pie que veía al de Galapagar aguantar muchísimo, hasta culminarla con las manoletinas trayéndose al toro de largo y pasándoselo por la faja. Intensa faena que no redondeo con el estoque.
El quinto fue el mas cuajado de la corrida y diferente en comportamiento a su hermano. Con son, nobleza y humillado había que cuidarlo y darle su sitio. Así lo entendió Tomás desde que se abrió de capote toreándolo a la verónica trayéndoselo muy embebido en la bamba un poco codilleando para pasárselo más cerca ganándole terreno hasta rematarlo en el centro del ruedo. Quite por delantales toreros. Luego le hizo con la muleta una larga faena con pases al ralentí, ligados con empaque y profundidad, con mano baja y largura pasándoselo siempre muy cerca de los alamares que pusieron a plaza en pie. El torero siempre relajado en cercanías y ya con el toro metido en muleta, continuó ligando las series de varios muletazos por ambas manos. Recortes y trincherillas para culminar la obra que era de Escapulario claramente. Nuevamente el estoque y luego el descabello dejó todo en solo una vuelta al ruedo, pero el reconocimiento de la afición está mas allá de las orejas. La afición salió de la Plaza hablando del de Galapagar.
Juan Serrano abrió la tarde y no lo podía hacer mejor. El arte que atesora el de Córdoba vale mucho, lastima que esa esencia la derrame a cuenta gotas. El primer toro de la tarde fue noble y colaborador, lo que nos permitió ver un Finito en torero importante, dando muletazos templados, largos y sentidos por ambos lados. La gente se entregó al torero y paladeó cada instante de su actuación que fue sublime. Mato de estocada certera.
Otra fue su actitud en el cuarto. Pero Juan, ¿por qué, si este toro no se comía a nadie?, todo lo contrario, no te confiaste hasta que fue tarde cuando quisiste hacer el toreo del toro anterior. El público no le perdonó por estar por debajo de las condiciones del toro y recibió pitos.
El triunfador al final terminó siendo Miguel Ángel Perera, primero por su disposición y luego porque toreó muy bien al primero de su lote. A este le realizó una gran faena con pases de todas las marcas, sobre todo en cercanías, enroscándoselo una y otra vez en redondo. Al toro había que hacerle las cosas muy bien con mando porque tonto no era. Espadazo y primera oreja.
Otra cosa aconteció con el último de la corrida y de la Feria. Un poco distraído pero con nobleza había que jalar de él metiéndole la muleta al hocico. Eso lo sabía Perera y lo hizo cuando quiso que fueron las menos. La mayor parte del tiempo se la pasó con la muleta retrasada haciendo el péndulo y provocando la embestida de uno en uno. Mató bien y le pidieron la oreja pero este no es el Perera que queremos ver porque es un torero de un potencial mucho mayor al que hemos visto esta tarde. ¿Será tal vez que, viendo como se ha comportado el Palco con el otorgamiento de trofeos, le valiera torear como él sabe cuando al final igual le darían solo una oreja? Eso también lo hemos apuntado en las crónicas y es lamentable comprobar como los que menos protagonismo deben tener, terminan siendo los protagonistas negativos de las ferias, por ignorancia y falta de criterio taurino.
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