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08.02.2010
15ª de la Temporada en La México. Oreja de poco peso para el salmantino Capea
Por Octavio Lagunes.
Ante la más baja entrada de la temporada debido al pobre cartel, aunado el enfado que tuvo la gente con la corrida de aniversario celebrada el viernes pasado y la transmisión por televisión de la final del futbol americano.
Menos de tres mil asistentes. Preciosa tarde con muy buen clima. Toros de la Punta. Disparejos en presencia y comportamiento. Destacaron por su nobleza segundo, tercero y cuarto. José María. Luévano se salvó de un serio percance: Vuelta y división, Pedro Gutiérrez: Oreja y silencio. Juan Chávez: Al tercio y silencio.
Con agradable clima, se lidió una dispareja corrida de La Punta, que desde Lagos de Moreno, Jalisco, enviaron los Hermanos Vaca. Resultando nobles el cuarto, segundo y tercero. El sexto soso. El quinto muy quedado y el que abrió plaza fue muy complicado, que a punto estuvo de herir de gravedad a Luévano. Las cuadrillas pasaron fatigas y lo mejor de la tarde fue la brevedad del festejo.
El hidrocálido José María Luévano no tuvo una halagüeña presentación en esta plaza, aunque sí tuvo fue fortuna, pues se salvo de una desgracia en el que abrió plaza. Le tocó un toro muy complicado y estuvo en todo momento a merced del él. Fue feamente empitonado salvándose de milagro de un percance mayor. El vestido le quedó hecho jirones. La gente le agradeció al permitirle dar una vuelta al ruedo. Ante su noble segundo poco pudo hacer por su falta de sitio para escuchar fuertes recriminaciones del escaso público. Mató de bajonazo para despedirse entre división.
Quien más fortuna tuvo fue Pedro Gutiérrez, hijo del muy querido diestro “El Niño de la Capea”. Pegó buenas tandas a su noble en turno, si acaso fueron cortas para el gusto del publico mexicano y en ocasiones podrían tacharse de encimistas, Mató de estocada baja. A petición del público, le fue concedida una oreja. En su segundo poco pudo lucir pues el toro se quedó parado y no acabó por refrendar su triunfo dejando finalmente poca huella.
El michoacano Juan Chávez no llevó brújula esta tarde a la monumental. No pudo acomodarse ante su primero, un noble toro, que bien hubiese podido cortarle una oreja. Mató de un meritorio volapié que le valió saludar en el tercio tras una leve petición del público. En su segundo poco lució ante un toro muy alto que terminó soseando. Dejó pocos argumentos para volverlo a ver pronto en esta plaza.
Se rumora que el próximo domingo podrían anunciar un mano a mano entre el francés Castella y el hidrocálido Macías, aunque éste último fue herido en Mérida. Otros dicen que tomará la alternativa Hilda Tenorio o la despedida del hispano Luís Francisco Esplá.
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