Aunque este año empezamos la campaña taurina española en la plaza madrileña de Vista Alegre y luego, como casi siempre, en Olivenza y Castellón, la primera feria que da y quita cada temporada es la de Fallas en Valencia aunque, como en todas, sus resultados artísticos dependen de que los mejores toros caigan o no en manos de los toreros capaces de aprovecharlos. Este año hemos tenido que esperar a que terminara el ciclo fallero porque dos de las máximas figuras no comparecieron en La Magdalena, Enrique Ponce y El Juli, quedando el protagonismo en manos de José Tomás quien, por cierto, no quiso actuar en Las Fallas al ser televisadas todas las corridas en directo. Una pena, porque tal impedimento ha birlado a la afición poder comparar y discutir sobre quien entre las tres grandes estrellas torearon mejor al natural. Suerte en la que abundaron y más destacaron de cuanto hicieron el trío de ases en sus respectivas actuaciones frente a reses de muy distinta condición. No obstante y como hay vídeos de todo, cada cual ha quedado en su sitio independientemente de las opiniones de la crítica y la de los aficionados al respecto. Mientras rumiamos lo acontecido en Valencia, ya estamos pensando en la Feria de Abril en Sevilla.
Éramos muy amigos desde hace mucho tiempo. Antes incluso de que otro gran amigo también llegara a ser Presidente de la Junta Administrativa de la Plaza de Vista Alegre de Bilbao, después de ejercer como primer presidente civil de la plaza y antes del Club Cocherito, Carmelo Sánchez-Pando. Poco tiempo ha transcurrido entre la muerte de ambos. Pertenecían a la misma generación de grandes aficionados dedicados por entero a la Plaza y a la Fiesta misma. Uña y carne. Como el resto del grupo, siempre viajando en amor y compaña a las ferias de Fallas, Sevilla, San Isidro, Burgos, San Fermín, Santander, Donosti y muchas más en pos de lo que verdaderamente les importaba, la amistad y la Plaza de Vista Alegre. Todos grandes señores y gentes de bien. Altruistas, corteses, alegres y permanentemente ilusionados. Luis, además y como Carmelo, muy apasionados y por ello apasionantes. Daba gusto estar con ellos como con todos los demás amigos entre los que quiero nombrar a Alfonso Ibarra, Juan Mari Gómez Mariaca y Javier Aresti, actual presidente de la Junta tras la dimisión de Luis por haber padecido la amputación de una pierna. Mi pésame más cariñoso a todos y a sus hijos.