Mucho se está debatiendo estos días entre afectos y desafectos de Enrique Poncey de José Tomás sobre los por qué de la imposibilidad de que ambos toreen mano a mano. En esta última ocasión, todo empezó con un nuevo desafío del torero de Galapagar partiendo de unas declaraciones del empresario de la plaza de Barcelona al respecto, inmediatamente manejado por sus principales corifeos en busca, como siempre, de la propaganda, del constante dar que hablar y escribir justo en el momento más preciso, la antesala de una temporada en la que José Tomás empezó diciendo que iba a comparecer en las tres plazas más importantes de España y a la postre solo va a cumplir su promesa en la de Madrid porque a Sevilla no ha querido ir al exigir toda clase de impedimentos, y a la de Bilbao irá por la puerta falsa en un festejo de bastante menor relieve y compromiso que los que componen la feria agosteña de las llamadas Corridas Generales y en el que lo más sobresaliente es que a las arcas de la Misericordia bilbaínairá a parar un buen montón de euros porque actuará supuestamente “gratis”.