En “1984”, el escritor George Orwell estableció una metáfora futurista con la figura central del “Gran Hermano”- ente superior del Poder- quien decidía sobre todos los aspectos de la vida de la sociedad, lo que es bueno y lo que es malo, lo aceptado y lo negado. Hoy en Ecuador la metáfora orwelliana ha tomado vida en la figura del CONARTEL (Consejo Nacional de Radio y Televisión), organismo de control que a nombre de un “control de contenidos” ha venido tomando una serie de medidas que afectan directamente al trabajo de los medios de información y al legitimo derecho que tenemos los ecuatorianos al acceso libre a la información. Una de esas medidas restringe la emisión de imágenes y publicidad referente a espectáculos taurinos dentro de la franja horaria comprendida entre las 6 de la mañana y las 9 de la noche. Más de ocho meses después los taurinos nos hemos manifestado masivamente en pos de revertir la inconstitucional resolución. Lo hicimos el pasado miércoles 15 de julio, fecha que ya forma parte de la Historia Taurina del Ecuador.